BLUES TEXANO:
CLARENCE "GATEMOUTH" BROWN (QEPD)
Presentamos este informe especial, una actualización de un informe anterior, en recuerdo de la memoria del gran Gatemouth, quien nos dejó el pasado 11 de septiembre de 2005. Sin lugar a dudas, una gran pérdida para el mundo del blues, para el mundo de la música y para el mundo de la cultura.
Recopilación, adaptación, traducciones y corrección: Polo Baldini
Clarence Brown, apodado "Gatemouth", fue el pionero, junto a T-Bone Walker, de ese sonido tan característico y urbano de la guitarra eléctrica de Texas, dándole a ese instrumento el papel relevante que se le concede hoy dentro del blues.
Clarence nació en Vinton, Louisiana, Estados Unidos de América, el 18 de abril de 1924, pero a la edad de tres semanas fue trasladado a Orange, Estado de Texas, lugar en el que se crió y en donde empezó a tocar toda clase de instrumentos de cuerda ya de pequeño. Su padre, también músico, le inició en la guitarra y el violín, recomendándole siempre que no se encasillase en ningún tipo de música. Clarence aprendió bien la lección y hasta el día de su muerte se rehusaba ser calificado de bluesman: no se cansaba de repetir que tocaba "música estadounidense y del mundo entero al estilo texano; música del pasado combinada con la presente y un pequeño anticipo de la del futuro". A pesar de sus palabras, tocaba un excelente blues con reminiscencias en jazz, swing, cajún, country bluegrass y cualquier otra influencia que se le cruzara por el camino.
Entonces, con el apoyo de su padre y de forma autodidacta, aprendió a tocar la guitarra, el violín, la mandolina y la armónica escuchando todo lo que las emisoras de radio y tabernas pasaban en esa época, no importándole que fuera blues, zydeco, cajún o polkas...
Sus primeros pasos profesionales, a los dieciséis años, fueron como baterista del W.M. Bimbo & The Brownskins Models, un espectáculo ambulante de los que proliferaban en los años cuarenta.
Tras su paso por el ejército, continuó haciéndolo en San Antonio, Texas, hasta que el productor Don Robey lo contrató para el club "Broonze Peacock", de Houston, ciudad capital del Estado. Una noche en la que actuaba T. Bone Walker, el mejor guitarrista texano de la época y uno de los mejores de todos los tiempos, según palabras del propio Brown:
"T. Bone estaba enfermo de una úlcera, o algo así, y había salido hacia los camerinos. Salté al escenario, agarré su guitarra, improvisé un boogie y luego dije 'Me llamo Gatemouth Brown. Acabo de llegar a esta ciudad. Si no les gusta mi estilo, no voy a quedarme mucho tiempo por aquí'".
T. Bone tenía fama de tener un carácter turbio y violento a causa del alcohol, pero, a pesar de ello y de la mala leche que acompaña a las úlceras, Clarence no sólo salió vivo de su debut como "guitarrista espontáneo", sino que además obtuvo seiscientos dólares de propinas. "Gatemouth Boogie" fue su primera grabación y, al día siguiente, Don Robey le compró una Gibson L-5 y un uniforme de cowboy. Y desde entonces, salvo durante un corto período en medio del "boom del rock 'n' roll", prácticamente no paró.
Sus primeros discos aparecieron con Aladdin Records, pero poco después Don Robey creó el sello Peacock. Posteriormente ha pasado por un buen número de empresas: Chess, en los sesenta; Black and Blue y Barclay, en su etapa francesa de los años setenta; Rounder y Alligator, de nuevo en Estados Unidos de América; y la internacional PolyGram posteriormente.
La polivalencia de su estilo musical le ha llevado a grabar, no sólo excelentes discos de blues texano, sino trabajos mucho más próximos al jazz y al country, lo que le ha acercado a un público blanco y le ha hecho colaborar en múltiples grabaciones de otros músicos, desde Canned Heat y Eric Clapton, hasta el africano Ali Farka Touré. A partir de los sesenta, realizó giras sucesivas por Europa, lo que le proporcionó cierta popularidad en el circuito del jazz.
Fiel al estilo texano, mantenía una imagen que no había cambiado en décadas. Amigo de las armas, durante un tiempo en los sesenta aceptó un empleo como Sheriff en Nuevo México. Su permanente sombrero Stetson, su pipa, sus botas de piel de serpiente y el resto de su indumentaria le hacían parecer una versión envejecida de un John Wayne mutado en negro. Es cierto, tal vez algunos rasgos de su carácter de cowboy sureño recuerdan los peores defectos de la tradición folclórica estadounidense, pero todo esto se olvida escuchando su música.
Polivalente también como instrumentista, dominaba la batería, el violín, la viola, el banjo, la mandolina y se defendía muy bien como vocalista, aunque lo suyo era la guitarra. Hace tiempo que venía usando una Gibson Firebird, que siempre tocaba sin púa, con un estilo próximo a los instrumentos de metal que tan pronto recuerda a maestros de la talla de Charlie Christian, B.B. King y Albert Collins, músicos a quienes, a decir verdad, Gatemouth consideraba "unidimensionales".
De entre sus numerosos discos podemos recomendar el genial "Original Peacock Recordings", "Blackjack", "Gate's On The Heat", en el cual lo acompañan los Canned Heat, o el reciente "Long Way Home", en el cual colaboran, entre otros, Eric Clapton, Sonny Landreth y Ry Cooder.
A pesar de su edad, en 2002 ha realizado una gira por los Estados Unidos de América.
Clarence "Gatemouth" Brown falleció el pasado 11 de septiembre, en su casa de Orange, Texas. Tras ser rescatado de la inundación y trasladado a Texas, a sus 81 años dejó de existir víctima de un ataque al corazón. Hasta ese momento, era el artista de blues más destacado del prestigioso sello Verve y el más importante bluesman vivo. Una figura legendaria con un sitial de honor en la historia del blues, de la música y de la cultura.
Enlaces Relacionados
- Sitio web oficial de Gatemouth.
- Informe N° 43 de Club de Blues, "Blues Texano: Clarence 'Gatemouth' Brown".