La lista "Charlatanes" nació para hablar de las afirmaciones de lo
paranormal, de los creyentes-víctimas, de negociantes-victimarios y de
la ciencia ante la superstición, especialmente la organizada y
generadora de ingresos para sus gurús.
Si ése era el qué, el cómo era hacerlo con una clara vocación
libertaria, sin acudir a la censura (esa censura que los charlatanes
sostienen, ejercen y aplauden en sus listas de correos, en sus
cónclaves de brujetes y en todas las actividades que realizan, porque
las ideas "puertas abiertas" y "libertad" les quedan un poco a
contrapelo en la práctica) para silenciar a nadie cuyas afirmaciones
pudieran desagradarnos.
Demostrando que son enemigos esenciales de la libertad, todo tipo de
charlatanes se pasaron por acá con la consigna de hacer que se
implantara la censura en la lista, pero siempre negándose a establecer
un debate racional y en términos pulcros de sus propuestas más
extravagantes. Lo que les molesta es la vocación libertaria de la
lista, pues, porque lo otro lo omiten, o lo tocan sólo para decir
vaguedades, mentir con todo descaro y exhibir una bajeza que no
amerita siquiera comentario, mientras que en "sus" espacios ejercen la
censura con vocación de déspota de opereta.
Dichos personajes han fracasado. Del todo. Esta lista sobrevivió a
todos sus ataques, en solitario y concertados, incluso cuando llegaron
al delito para conseguir su objetivo. Esto no significa que la lista
fuera maravillosa, la verdad es que es totalmente ilegible hace mucho,
pero sí demuestra que el _concepto_ de libertad es, como creímos
siempre, es capaz de soportar hasta a los que por aquí han pasado.
Creo que se ha demostrado lo que tenía que demostrarse en cuanto a la
idea de que el pensamiento libre es una idea sostenible e incluso que,
como dijo Rosa Luxemburgo, la verdadera libertad es la libertad del
que piensa distinto (cuántos "libertarios" de pacotilla hay,
aplaudiendo torturas y asesinatos, injusticias y atropellos de quienes
consideran sus cómplices, defendiendo la "libre expresión" en los
lugares donde la tienen y ejercen, pero callando cobardemente ante la
falta de libertad que imponen los tiranuelos a los que apoyan,
congratulándose de la censura en otros lados y buscando denunciarla
aquí, donde no la hay, demostrando así su falta absoluta de principios
para sorpresa de nadie).
En el proceso de demostrar el éxito de la idea de libertad, lo que se
sacrificó, claro, fue el debate sobre las propuestas de la
charlatanería (esotérica o política, da igual). Tal debate tampoco se
da ya, por desgracia, en otras listas de temática similar de donde han
ido huyendo en general los charlatanes conforme tienen mejores
salarios qué proteger, quedando sólo los rastrojos de seguidores bobos
incapaces de razonar nada. Si en tales listas se diera el debate que
sería razonable tener sobre estos temas, y si se diera con personas
sinceras y honestas, esta lista habría muerto bastante antes, sin
duda. Ese debate ha desaparecido del aire por así convenir a los
oscuros intereses de los vendedores de embustes, pues, y aquí tampoco
floreció.
Pero todo se acaba, y esta lista no es la excepción. Administrarla
sólo para manejar esencialmente basura en una relación señal-ruido
donde el ruido predomina no es razonable ni sirve a los miembros (260
en este momento). Revivirla para que cumpla su objetivo de
comunicación parece imposible. Mantenerla para seguir reiterando que
la libertad es veneno para los miserables es ya innecesario, y aburre
que sea ya casi sólo espacio para que se repitan las mismas asnadas
del mismo grupito que rumia su fracaso día tras día.
Así, la lista se cierra. La dejaremos un tiempo en Yahoo para quien
quiera consultar archivos y después veremos si se hace humo, se deja
como arqueología o qué pasa con ella. Aceptamos sugerencias.
De momento, los temas que se plantean en la Red por una Información
Crítica (central de enlaces) se tratarán en una lista totalmente
distinta y nueva, "AltCharlatanes", altcharlatanes@..., a
la cual se invita a los miembros de esta lista aclarando que no es la
segunda parte de ésta, ni su reencarnación, sino una lista totalmente
distinta y nueva.
El fracaso de los charlatanes me encanta, debo decirlo. Ya lo sabía,
pero me parecía importante demostrar patentemente, en la práctica y de
modo claro y contundente cómo el miedo al pensamiento libre, al libre
hablar, llenan de miedo a los profesionales del engaño y los lleva a
la bajeza y a la amenaza, a la violencia y, en última instancia, al
ridículo más patético.
Lo otro es la batalla que sigue contra el engaño organizado.
Mauricio