Re: Sobre cosas que se han dicho de la Astrología.
--- En
charlatanes@..., "capella_seip" <capella@y...>
escribió:
Abreviaré porque aburre el hábito de Capella de echar balones fuera y,
sobre todo, de muy convenientemente borrar lo que no le gusta para no
responderlo (donde se ve y se aprecia que su "disposición al diálogo"
es limitadita). Pero como hay muchos lectores y pocos escribientes en
la lista, esto le puede servir a alguien.
> R.- Efectivamente. La Astrología no toma en consideración ni los
> satélites ni los cometas, ni las estrellas.
La astrología tampoco toma en consideración a _todas_ las demás
constelaciones, donde se encuentra la enorme mayoría de los billones y
billones de estrellas del universo. Pero eso no importa, porque,
finalmente, "para qué" las puede o no tomar en consideración la
astrología, ya que Manuel deja claro que la astrología la inventa a su
capricho cada astrólogo y que no hay puntos en común entre ellos, de
modo que no es una disciplina, sino ocurrencias varias.
> - """¿Por qué nunca dicen públicamente los capellistas
> de manera abierta que sus colegas mienten cuando dicen que la
> astrología predice el futuro? ¿O les da igual?"""
>
> R.- A veces mienten (muchas veces) y en otras se equivocan. A
algunos
> les dará igual y a otros no. Detrás de cada astrólogo hay una
persona
> diferente.
O sea, se encubren mutuamente. Eso ya lo dije. La pregunta era "por
qué" se encubren. Si un médico llega al quirófano con ropa de calle y
una navaja de pelea para operar a un paciente, los demás médicos
seguramente protestarán. Pero si un astrólogo dice cualquier
mariguanada, los demás callan y miran para otro lado. Ya lo sabemos,
pues. La pregunta es qué beneficio obtienen de ese cómplice silencio.
> - """ los capellistas"""
>
> R.- Tomo nota. No está mal como nombre para una secta. Nunca sabe
uno
> lo que puede deparar el porvenir. Tampoco los astrólogos.
Me parece que Capella tiene más madera de seguidor que de gurú.
> R.- Que si creo el destino?. ¿Acaso no está ya escrito en tu destino
> y el mío, el morir dentro de unos cuantos años?
Ah, la semántica, el último refugio del incapaz de razonar. Cambiamos
la definición de "destino" a nuestro capricho (y de "clínica" y de
"astrología" y de "paranormal" y de lo que se nos dé la gana) y nos
hacemos unas pajitas retóricas. Vas solo.
> """...siento desilusionarte, pero el sol no se mueve. Es el
> movimiento de la Tierra el que provoca las estaciones,
específicamente
> la inclinación del eje del planeta""".
>
> R.- Hombre, hasta ahí si que llego.
Asombroso. ¿Tus cartas natales son heliocéntricas?
> - """Comparar las mareas con decir que nacer en un
> día determinado nos hace "tener un sentido del deber muy fuerte" y
> ello es más trascendente que la cultura, la educación, la historia
> personal, el entorno social, la composición genética o el desarrollo
> embriológico debido a "el destino" es de una irresponsabilidad que
> tira de espaldas""".
>
> R.- Nadie ha dicho que la educación, la genética y las experiencias
> de un individuo no tengan su importancia. No te inventes cosas.
Yo tampoco. Lee lo que dije. ¿Es tan difícil de comprender?
>Pero
> estamos hablando de Astrología y de los rasgos generales de los
> Capricornios. No de Psicología.
Y esos rasgos generales están determinados principalmente por el hecho
de ser Capricornio, lo que es más trascendente que... bueno, ya lo
dije y no lo entendiste u optaste por fingir demencia.
> R.- Molestarme, si lo he hecho. Otra cosa es que en estas cuestiones
> se puede emplear el rigor que a ti y a mi nos gustase que fuese
> posible.
Gauquelin. La crítica a Gauquelin. Cuando se usa el rigor que Capella
finge que "le gustaría que fuese posible", sus afirmaciones truenan
como cucaracha aplastada.
> A tal paralelismo estructural, Carl Gustav Jung, le ha dado
> una forma modernizada y restringida denominándolo "Ley de
> Sincronicidad".
Mentira. Jung (que creía en todas las loqueras que ustedes engloban
bajo la vaga palabra "paranormal", por cierto, incluida la astrología)
inventó la _noción_ de la sincronicidad, que no es lo que dices, sino
que es la creencia en que las coincidencias tienen significado
(pareidolia o apofenia, curiosamente, parece ser una especialidad en
tu club). Por supuesto, nada de lo que alucinó Jung se ha demostrado
(ni el "inconsciente colectivo" que también te chifla, ni la
"sincronicidad"), ni Jung era un científico en modo alguno, pero aún
así, sólo los esotéricos hablan de "Ley de la sincronicidad", Jung
nunca la llamó "ley", pero algunos creen que la palabra "ley" dota de
significado a sus delirios.
> También nos
> recuerda la reflexión de Albert Einstein sobre su creencia de que
> Dios no juega a los dados.
No tan rápido, Manuelón, que mentir es muy feo y tú lo haces demasiado
seguido. Einstein dijo esa frase para expresar muy coloquialmente su
rechazo a la incertidumbre que introducían en la física los conceptos
de la cuántica de Planck (de la que tan a la ligera hablan tantos que
no tienen ni la más vaga idea de lo que es realmente la cuántica, como
Deepak Chopra y, sí el propio Capella), no para expresar una
"creencia" en modo alguno. No sería grave que esto formara parte de tu
formidable ignorancia voluntaria, pero alarma que en tu propia
paginilla más o menos admites que efectivamente, Einstein habló sólo
en ese contexto y no pretendía expresar ninguna de las alucinadas
conclusiones que convenencieramente quieres sacar de la frase.
> ¿Acaso no hay cierta similitud en el orden de nuestro universo
> interior, compuesto de electrones, protones y neutrones y el espacio
> exterior compuesto de planetas, estrellas y galaxias?.
No. Ninguna. Y en nuestro "universo interior" no sólo hay lo que tú
dices (ese modelo se abandonó en 1932, porque el conocimiento avanza,
la ciencia es provisional, sólo las supersticiones se mantienen
intocadas durante milenios), sino también neutrinos, mesones, muones y
literalmente _cientos_ de partículas elementales _cualitativamente
distintas_ entre sí mientras que los planetas, estrellas y galaxias no
son _cualitativamente distintos_.
Es obvio que te quedaste en el modelo planetario de Rutherford, o
cuando mucho en el de Bohr (¿te suenan?) es decir, en 1913. El modelo
más actualizado que tenemos del mundo atómico no tiene _nada_, pero
absolutamente _nada_ que ver con el modelo planetario, ni con órbitas
ni con interacciones gravitacionales. Se trata del modelo cuántico-
mecánico (otra vez) o de nube de carga que propuso Erwin Schrödinger,
de 1925, que no se asemeja _absolutamente en nada_ a los movimientos
regidos por la gravedad y la relatividad. Y cuando tengamos un modelo
más preciso, seguramente será aún más complejo y más alejado de tu
simplismo.
Lo malo no es ser ignorante, Manolo, lo malo es ufanarse de ello y
promover que otros compartan la ceguera tapándoles los ojos, diciendo
mentiritas y llenándose la boca con palabras cuyo significado se
desconoce del todo, pero hablando como si uno tuviera alguna idea de
lo que dice.
Mauricio