Muchas, muchas presuposiciones has metido en tu texto...
-----Mensaje original-----
De: viccahr <viccahr@...>
Para: charlatanes@... <charlatanes@...>
Fecha: lunes, 01 de mayo de 2006 4:37
Asunto: [charlatanes] Ciencia y creencia
>Sé que hay infinidad de blogs y páginas hispanos dedicados a
>combatir lo paranormal o sobrenatural, a diseccionar fenómenos que
>se analizan como aberraciones del intelecto y a clasificarlos a modo
>de embustes velados o patentes.
Abundan, abundan los embustes velados. Y también los embustes que deslumbran
por su tremendo y luminoso descaro; son los patentes.
Ahora bien, confiando en su buen
>hacer podríamos incurrir en un autoengaño no menos grave, que es la
>falacia cartesiana de considerar inexistente todo lo que no es
>analizable por mí aquí y ahora. Quien así actúa no sólo contraria a
>la fe, sino al avance del conocimiento objetivo. De manera
>semejante, erraba por negligencia el astrónomo ptolemaico al
>despreciar todas las observaciones que contradecían su sistema; y
>desbarraba con cierto dolo intelectual al torturar y desfigurar a
>éste para hacerlo acorde con la realidad.
Bonitas palabras. Es lo que hacen constantemente los pseudocientíficos, los
ufólogos de feria, los vividores de lo oculto, los astrólogos
desvergonzados, los tripolares manzuetistas, los gnósticos paulinistas y
demás fauna. Por aquí andan PERMANENTEMENTE, no se han ido; esta lista les
produce ese vértigo que les pone cachondos y no se alejan...
>Hablaré a propósito de la demonología y de los casos de exorcismo,
>presentes en algunos medios de comunicación y piedra de escándalo
>para los escépticos más sectarios, que lo son sólo de nombre.
Es una vergüenza que hoy en día estas cosas se presenten como se presentan
por ignorantes de las manifestaciones patológicas de la mente humana,
apoyadas en constructos culturales y religiosos. Queda mucho para extirpar
semejantes patrañas de la "mente cultural" de la gente, impregnada por lo
peor de ese "catolicismo cultural", los que no van a misa los domingos pero
tienen incrustados en sus neuronas los principales mitos y prohibiciones,
los usos y costumbres de la citada fe.
>Porque, antes de enfrentar este tipo de supuestos, lo primero que
>debe preguntarse uno es si cree o no en los demonios.
Supongo que quien sospeche algo en este sentido debe buscar las pruebas que
estén a la altura de tamaña ¿realidad?; que no debe bastarle con unos
indicios, con unas señales, con unas sospechas, con una superficial
adecuación de sus expectativas y creencias a lo que le llega del exterior:
un señor o una señora convulsionándose y ahuecando la voz. Las
características anatómicas de un pastor alemán no puede ser deducidas a
partir de las heces de un ejemplar que encontremos en la calle (y en el caso
de los "demonios" no tenemos ni siquiera heces, pues lo visible es una
mezcla cultural de psicología y 'performance' cultural: indicios totalmente
inválidos de la realidad de esos demonios que estarían detrás del fenómeno
de la posesión).
Si no cree en
>ellos, es racionalmente imposible que encaje en una cadena de
>fácticos una interpretación que los presuponga: la excluirá por
>sistema.
Claro. ¿Quién hace lo contrario?
Sin embargo, nadie puede demostrar que los demonios no
>existan,
Evidentemente. Pasa lo mismo con los Reyes Magos, Papá Noel, el hombre del
saco y el ratoncito Pérez. Sin embargo, yo me puedo montar toda una
construcción imaginaria y coherente según la cual todos estos personajes
sean mucho más reales que los demonios y resto de personajes del más allá,
más incluso que algún individuo real. Puedo empezar a interpretar señales,
símbolos, a detectar conspiraciones, a sospechar conexiones que a otros se
les pasan por alto. Todo ello puede llevarme a creer irrefutablemente (como
toda creencia apriorística sobre la realidad) en la existencia de los Reyes
Magos. O a que David Copperfield no es un excelente mago, sino el mayor
dotado psíquico de la actualidad, al lado del cual Uri Geller es un dotado
de mierda...
tal y como están definidos, a saber, como agentes psíquicos
>sin cuerpo craso. Luego la actitud pretendidamente escéptica no está
>bien fundamentada si no abandona o justifica el apriorismo.
Falso. Es una cuestión de probabilidades. Y de no haber entendido
adecuadamente la navaja de Occam. A ello vamos más abajo. No podemos
descartar apriorísticamente que en algún lugar del universo la gravitación
universal no se cumpla, que las masas no se atraigan. Sin embargo, la
repetida experiencia, directa e indirecta, nos lleva a pensar que es casi
estúpido pensar lo contrario. Lo mismo pasa con los demonios, las hadas, los
fantasmas y la capacidad de razonamiento sensato de los parapsicólogos más
famosos: que no vemos nada de esto por ningún lado.
>Mi punto de vista, resumido en pocas palabras, es que, a partir de
>determinada cantidad de indicios ciertos,
Ya, pero esos indicios ciertos no apuntan en la dirección que tú crees. Ése
es el problema. Los indicios pueden ser ciertos, pero no lo que, para
algunos, pretenden indicar: la posesión demoníaca. Las pruebas no están a la
altura de lo que aparentemente señalan, igual que unas huellas raras, unas
filmaciones borrosas y el testimonio de veinte personas (o de cincuenta
millones) no es suficiente para probar la existencia del Bigfoot.
es más antieconómica y,
>por ende, más milagrosa la explicación ordinaria que la
>extraordinaria.
El mundo de revés. La navaja de Occam no se refiere a la cantidad, sino a la
"calidad" de las pruebas. Tú puedes explicar la caída del rayo recurriendo a
- la voluntad de Júpiter tonante
- la diferencia de potencial entre las nubes y la tierra, la presión
atmosférica, la densidad del aire, la temperatura, la presencia de material
magnético en tierra, y el resto de condiciones físico-químicas necesarias
que dan cuenta de ese fenómeno físico y comprobable que la citada descarga.
Pues esta segunda opción, con toda esa retahíla de causas y de condiciones
necesarias, es mucho, mucho más económica que la primera: la voluntad de un
dios, porque la segunda sólo nos habla de "un reino de realidad", de una
realidad compleja en la que se producen cosas, pero que no recurre a un
imaginario reino ontológico superior en el que existen dioses que de vez en
cuando se cabrean y lanzan rayos. No es necesario remitirnos a la voluntad
de un dios (y todo lo que implica la existencia de un ámbito de la realidad
en la que vive éste y otros compadres) para explicar un fenómeno del que se
pueda dar cuenta a través de una serie de causas físicas, ya sean dos o
quince. Es más económica, más sencilla, esta serie que la existencia de un
dios irascible. No se multiplica la existencia innecesariamente de los entes
para ello; los entes postulados están en el mismo plano; pero eso es porque
la realidad es compleja, como lo es la lucha de los linfocitos contra las
bacterias en las infecciones. No es necesario meter con calzador una entidad
fantasmal que provoque infecciones, ni ángeles de la guardia en labores
antibióticas.
De la misma forma, la "posesión demoníaca" se explicará siempre de forma
mucho más económica, sencilla y racional acudiendo a los conocimientos
psicológicos, psiquiátricos, etnológicos y religioso-culturales en general
(todo un voluminoso corpus de conocimientos interrelacionados en un fenómeno
cultural como es la posesión por "demonios") que a la introducción de una
entidad hijaputa en la mente de una persona, aunque se trate de una
"hipótesis" solitaria o única.
Dejando al margen la Biblia (Mc. 16:17) y mi
>condición de creyente, aplicaría sin dudarlo la Navaja de Ockham en
>favor de los soi-disants escépticos si no hubiera posesiones, o si
>éstas pudieran explicarse mejor desde el aparato conceptual
>psiquiátrico. Pero el problema es que las hay y se explican de forma
>insatisfactoria.
Que no, que no. Todo lo podemos encajar en las creencias previas. Siempre es
posible pensar que los regalos del 6 de enero han sido colocados por los
Reyes Magos, al margen de que sea más racional, sencillo e indicio de tener
una navaja de Occam bien afilada el pensar que esos regalos son el resultado
de innumerables transacciones económicas, de complejas campañas
publicitarias en Navidad, del deseo cultural de hacer y recibir regalos, del
proceso racional de esconder los regalos para que los niños no los vean, de
colocarlos a la hora adecuada en el salón, de hacerlo en silencio y el resto
de todas las circunstancias triviales que se nos puedan ocurrir que sirvan
para explicar por qué es más económico y racional esa enorme colección de
elementos que la "sencilla" presencia de unos seres del "más allá" llamados
Melchor, Gaspar y Baltasar capaces de visitar millones de casas en unas
pocas horas.
>Es preciso aclarar que una posesión no es un fenómeno religioso,
>esto es, cultural en sentido propio.
Una "posesión" tiene unas poderosísimas connotaciones religiosas, culturales
y todo lo que te puedas imaginar de tradición y transmisión de rumores,
creencias y demás material para folkloristas. A ello se une la base
psicológica del fenómeno, material explosivo muy inestable cuando se combina
con la citada tradición cultural sobre posesiones.
Es -salvo que se presuponga
>fraude- un estado de consciencia alterado y destructivo.
Más claro, agua. En caso se que siempre se trata de un estado de consciencia
alterado y destructivo. Y después tenemos a los "moscones" demonólogos.
Lo
>religioso, en cambio, entra en la esfera de lo consciente no
>patológico; de lo moral y lo inmoral, si se quiere, aunque las
>inmoralidades recurrentes puedan presentar rasgos enfermizos.
No, no hay compartimentos estancos en todo el campo de las creencias y
leyendas culturales. Éstas influyen en el coco de las personas más propensas
a creer, en las que han vivido en un ambiente opresivo donde estos fenómenos
psicológicos se leían como manifestaciones de lo que la leyenda nos cuenta.
Todo esto es muy grave.
Lo
>dicho también vale para el caso límite. Los accesos místicos son
>potenciaciones momentáneas del intelecto, experimentadas con emoción
>dentro del orden; no espasmos de una psique amputada y fuera de
>madre.
Una piadosa tradición que hace referencia al "lado bueno de la fuerza": Obi
Wan Kenobi-San Juan de la Cruz / posesión demoníaca-Darth Wader. Los malos y
los buenos, el bien y el mal, pero siempre con referencia a una
sobrehumanidad, un más allá con el que nos podemos comunicar o en el que
podemos caer. Un poderoso mito humano. Y eso para mí no le resta fuerza en
absoluto al santo español. En realidad, algunos santos son personajes
humanísimos, por eso me llaman la atención y me parecen dignos de ser
entendidos y estudiados. Igual que Lucifer, más humano que los propios
humanos.
>Así pues, las facultades mentales y la experiencia religiosa pueden
>estudiarse sin solapamiento en sus respectivas disciplinas.
No hay compartimentos estanco. La ciencia es cada vez más interdisciplinar.
Así se puede penetrar en el fenómeno psicosocial que es una "posesión
demoníaca".
Mas las
>posesiones, si son auténticas, no caen en el ámbito de investigación
>de ninguna de ellas.
Esto es algo que tú crees porque prefieres creerlo.
La cuestión, entonces, es: ¿se trata de ataques
>histéricos, de una sobreactuación histriónica? ¿O más bien de un
>endemoniamiento que obliga a presuponer la existencia de un agente
>psíquico extraño?
Un poco de todo, entendiendo por lo segundo una construcción cultural por la
cual se cosifica una leyenda en forma de bicho malo, Darth Sidious que
arrastra poco a poco a un ejemplar humano al lado oscuro. Esta noche echan
por Antena 3 "El ataque de los clones", la segunda parte de la trilogía
reciente: ahí puedes ver los primeros pasos de una auténtica posesión
demoníaca, el senador que le susurra cosas a un ser humano, que se va
metiendo en su cuerpo poco a poco, que le promete poderes. Un tipo bastante
"insidiouso".
>Creo que el modo más fácil de averiguarlo es interrogando a esa
>persona.
En una cosa tan grave como es una alteración que puede llegar a ser
psicopatológica no es cuestión de creer, sino de dejarlo en manos de los
profesionales cualificados. Malditos sean los aprovechados y los
sinvergüenzas que andan jugando con las gentes y se aprovechan de sus
creencias y posibles alteraciones psíquicas
Existen respuestas que un histérico no puede dar, o no es
>coherente que dé. Si bien uno puede pararse y decir: "El poder de la
>mente nos es desconocido. Es posible para un ser humano trastornado
>el conocer el comportamiento típico de un demonio según la
>demonología y reproducirlo fielmente durante períodos muy dilatados
>en el tiempo; y es posible también que se deje sugestionar sólo ante
>símbolos religiosos, mostrando una mezcla de fobia y apaciguamiento
>alternativos, propios de personalidades desdobladas". Pero a mí este
>proceder típico, por lo demás asintomático e intratable desde la
>ortodoxia médica,
¿Asintomático? ¿Te parecen pocos síntomas de una aparente enfermedad
psicológico cultural? Probablemente hasta un dolor de muelas tiene
componentes culturales, al menos en la respuesta que le oponemos.
me parece más increíble desde una perspectiva
>estrictamente psiquiátrica que el hecho mismo del endemoniamiento.
Claro, pero eso se corrige con una adecuada comprensión de la navaja de
Occam.
>Es abusivo presuponer tanto poder en la mente, expresado en acto sin
>más a través de estímulos vulgares. Y es absurdo hablar de
>conspiración a esta escala.
No hace falta nada de eso, efectivamente. Se trata de las manifestaciones
patológicas de nuestro coco en relación directa con las creencias sociales
operativas en ese momento, nada de "poderes ocultos de la mente".
>Por este motivo, entre otros, creo en los demonios; igual que creo
>en los ángeles; igual que creo en los milagros; igual que creo en
>Dios. No atento contra la lógica en ninguno de estos puntos y,
>dentro de los datos que se me aportan, empleo la Navaja.
Pues tienes que afilarla un poco. Me parece muy bien que creas en todo eso,
como si quieres creer en que los pajaritos dan de mamar a sus crías. Pero
todo ello no sirve para probar la pretendida sobrenaturaleza de un fenómeno
psicosocial como es lo que en occidente llamamos "posesión demoníaca".
>Es justo lo que hacen los exorcistas cuando rechazan casos que, bajo
>la apariencia de endemoniamientos, son meros trastornos explicables
>por vía psicoanalítica o desde cualquier otra forma de prospección
>neurológica. No actúan como el curandero que entra allí donde
>debería estar el médico, proponiendo remedios en su lugar, sino que
>van al caso perdido, al que excede a la metodología. No ya a la
>técnica, como curar un cáncer, algo que será posible en el futuro,
>sino -insisto- a la metodología, es decir, a los presupuestos mismos
>de aplicabilidad de una rama del saber.
Eso, eso, médicos, médicos psiquiatras y psicólogos son lo que hace falta en
todo esto. Y leer y estudiar mucho. Y vergüenza por parte de quienes se
aprovechan de esta alteración de la mente de algunas personas para algo más
que no sea sanarlas o aconsejarlas adecuadamente.
En cuando a tus creencias, me parecen muy bien. Yo en cambio cuando quiero
saber de demonios leo los primeros capítulos de "El paraíso perdido". Te lo
recomiendo.
Saludos.
Ricardo Campo
http://mihteriohdelasiensia.blogspot.com
>http://justicia.bitacoras.com