|
El demonio, sus terrenos y su combate
Recientemente en uno de los canales de alta audiencia televisiva se presentó un
“supuesto exorcismo” como parte de una serie de fenómenos paranormales que el
investigador de este programa presenta. Esto ha causado una gran polémica y un
gran cuestionamiento sobre su existencia y realidad.
Es por ello que en esta catequesis quisiera poner ante sus ojos la realidad de
lo sobrenatural, su posibilidad y en su caso, quién la causa. Espero en Dios,
que esto pueda poner, por un lado, paz en sus corazones, pero por otro ponerlos
en guardia, sea de los charlatanes, como de la multiforme acción del demonio que
busca nuestra infelicidad, y si le fuera posible nuestra perdición eterna.
EL DEMONIO Y SU EXISTENCIA
Uno de los temas que poco se tocan, o que se tocan con poca seriedad es el tema
del demonio. Esto ha hecho que, sobre todo en la actualidad, mucha gente dude
incluso de su existencia, atribuyendo el mal a situaciones puramente
psicológicas o de orden natural. La Sagrada Escritura es consistente en afirmar
la existencia de este ser espiritual, el cual, busca por todos los medios de
destruir al hombre y su felicidad. Es por ello que es importante esta
catequesis, sobre todo en este tiempo en el que se niega su existencia o se
ridiculiza su accion, con lo que se le da la gran oportunidad de actuar desde la
oscuridad… desde el anonimato. Recordemos lo que nos dice el Catecismo de la
Iglesia Católica: «La Iglesia enseña que Satanás primero fue un ángel bueno,
creado por Dios. El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una
naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos» CIC 391
Empecemos diciendo que el demonio no es un ser eterno, pensamiento difundido por
el Maniqueísmo, el cual, ve en él el principio del mal, coexistente con Dios,
principio del bien. El Demonio es una criatura creada por Dios, por lo que en su
origen fue bueno. La Escritura nos dice que su nombre era Luzbel, es decir "luz
bella". Diferentes comentaristas de todos los siglos lo identifican como el
ángel más bello, el cual debido a esa extraordinaria belleza se llenó de
soberbia y se reveló contra Dios, siendo así arrojado de su presencia para
siempre. "La Iglesia enseña que el demonio primero fue un ángel bueno, creado
por Dios como dice el Concilio de Letrán "El diablo y los otros demonios fueron
creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos
malos"(DS 800)" CIC 391.
Podemos decir que en la lucha espiritual que se desarrolla desde el Génesis
hasta el Apocalipsis, se encuentra implicado el demonio, como un auténtico
adversario. Su inteligencia angelical supera grandemente la nuestra, por lo que
su acción es temible y su poder busca únicamente desorientar, deprimir y
finalmente destruir. Cuando hablamos del demonio nos encontramos ante el
misterio del mal y de la perdición eterna. El Catecismo nos lo dice
enfáticamente: "Satán o el diablo y los otros demonios son ángeles caídos por
haber rechazado libremente servir a Dios y su designio. Su opción contra Dios es
definitiva. Intentan asociar al hombre en su rebelión contra Dios" CIC 538.
Otra de las cosas que a veces nos causan confusión es: si el demonio es uno o si
son varios, y esto es debido a que a veces se habla del "diablo", del "demonio"
o de "Satanás". Así pues, diremos que el nombre de "Satanás" es usado para
indicar al Jefe de todos los demonios, al cual podríamos identificar con Luzbel.
Prácticamente esto mismo se podría decir en el término "diablo". Sin embargo,
este término indica una función de Satanás, y en general de todos los demonios,
que es la de dividir (del latín "diavolus"). Finalmente él término "demonio"
sirve para indicar a todos los ángeles rebeldes. Ahora bien, este último nombre,
en el uso que le da el Nuevo Testamento, nos revela parte del misterio de estos
seres malignos, ya que en él se muestra el "caos que es el infierno". En el
pasaje en el que Jesús se enfrenta al demonio de Gerasa (Mc 5,10), éste le
pregunta: “¿Cómo te llamas?" Con lo cual, nos da a entender que habla con uno
(en singular). A esta pregunta el demonio responde: "Me
llamo legión pues somos muchos". En la respuesta notamos que responde en
singular, pero que en realidad se refiere a una multitud. Así vemos que mientras
que en Dios todo es orden y unidad, en el demonio todo es desorden y desunión;
todo en él es imperfecto e indeterminado. Es de esta manera como ejerce su
acción destructiva en el hombre y en el Reino, creando caos, desorientación y
toda clase de perturbaciones que buscan únicamente quitarle la paz y la
felicidad al hombre.
Una de las tácticas favoritas y que en los últimos tiempos le ha dado muy buen
resultado al demonio, como ya lo decía al principio, es el "pasar desapercibido"
o hacerle creer a la gente que no existe, y que todo esto es un mito inventado
por la Iglesia o en el mejor de los casos, por el mismo hombre ante el misterio
del mal, de la enfermedad, etc. De ahí que hoy se busque hacer creer a la gente
que dado que el demonio no existe, tampoco existe la tentación, ni la
perturbación y posesión diabólica. Sin embargo, el testimonio de la Biblia no
deja lugar a dudas sobre la acción del poder del Demonio. Dado que sería muy
extenso el análisis de todos los textos en los que Jesús combate al demonio y
demuestra así su existencia, nos limitaremos a presentar, a guisa de ejemplo, el
caso del "epiléptico endemoniado" (Mt 17,14-18, Mc 9,14-29, Lc. 9,33-45), ya que
éste pasaje ha sido usado frecuentemente para decir que Jesús en realidad, lo
más que se le puede atribuir al caso, es el haberlo
sanado de una enfermedad de tipo psiquiátrica.
El caso del Epiléptico se desarrolla después de que Jesús ha regresado de la
Transfiguración, y se encuentra con que sus discípulos no han podido expulsar a
un demonio. En este episodio han buscado, como ya decíamos, reducir el exorcismo
realizado de Jesús a una simple enfermedad curada por el poder de Jesús. De
acuerdo a un especialista, los síntomas presentados por el muchacho
corresponderían a un ataque de epilepsia: 1. el enfermo grita; 2. enseguida el
enfermo se tira al suelo y se pierde la conciencia; 3. continúa la fase tónica
caracterizada por la rigidez; 4. enseguida sigue la fase clónica con movimientos
convulsivos, la respiración se hace difícil y le sale "baba", se corre en este
momento el riesgo de que el enfermo se muerda la lengua y se rechinan los
dientes; 5. finalmente viene la fase de recuperación, la cual siempre es larga y
penosa. Todas estas coincidencias ¿prueban que el evangelio confunde la posesión
diabólica con una enfermedad? ¿Podemos decir que fue una
sanidad o un exorcismo lo que realizó Jesús?
En este pasaje nos encontramos: 1. Que sí se describen muchos de los fenómenos
que se presentan en una crisis epiléptica, esto es debido a que muchas
traducciones han buscado conducir los síntomas del muchacho hacia esta
enfermedad. Sin embargo, el texto griego nos ofrece una interpretación diversa.
SPARASSEI no significa que el muchacho fue únicamente precipitado por tierra,
sino que fue "destrozado o lacerado" de la misma forma que el arado lo hace con
la tierra al hacer el surco (cosa que ocurre con frecuencia en los posesos o
endemoniados). Por otro lado se presentan algunos aspectos que no tienen nada
que ver con la epilepsia, como es el mutismo del muchacho, los impulsos suicidas
al arrojarse al fuego y al agua; la reacción del muchacho al encontrarse con
Jesús, todas ellas características que están relacionadas a la posesión
diabólica. Por otro lado, de acuerdo a la experiencia de los exorcistas, el
demonio usa de las debilidades del poseído incluyendo sus enfermedades. Y
vemos que los evangelistas distinguen perfectamente entre poseído y enfermo, ya
que mientras con los primeros se establece un diálogo con el demonio y se dan
reacciones violentas que terminan con una orden de Jesús, en el segundo se da
una terapia en las que se imponen las manos, se unge con óleo u otro signo de
curación. Es pues evidente que el demonio es una realidad en el mundo y que
puede ser capaz de destruir una vida.
El demonio obra en este mundo con el poder que la misma Escritura le reconoce,
lo mismo que la experiencia secular de la Iglesia. Esta acción la ejercita de
dos modos: por medio de la seducción y por medio de la constricción. La primera
forma de obrar del demonio es también lo que conocemos como la tentación, y
consiste en incrementar en nosotros el deseo, presentando por medio de engaños,
una realidad que es en sí misma mala y destructora, pero que sabe esconder muy
bien bajo la apariencia de un bien, como lo podemos ver claramente tanto en el
paraíso como en las tentaciones de Jesús, en donde se les ofrece, el poder, el
placer y la gloria. Es la manera como engaña y atrapa a sus víctimas para
llevarlas al pecado, que en ocasiones pude incluso llevarlas hasta hacer un
pacto con él, a fin de tener todo cuanto le ha sido ofrecido. Esto en principio
aparece como un bien, pero pronto se desenmascara descargando sobre su víctima
todo su odio, destruyendo su vida y todo cuanto tiene a su
alrededor. Debemos saber y recordar siempre que Satanás no tiene amigos, solo
esclavos. Es tan hábil que sabe desestabilizar el alma y llevarla a sus terrenos
como son el espiritismo, curanderismo y en general la búsqueda del conocimiento
al margen de Dios, en donde fácilmente pude ir teniendo mayor participación en
su vida hasta incluso llegar a la posesión. Sobre estas prácticas la misma
Biblia nos previene (Lv 19,26.31; 20,27; Dt 18,10-11; 1Re 28,7.9-10.13).
FORMAS DE ACTUAR DEL DEMONIO
Maleficios y sortilegios
Dentro de la constricción, podemos distinguir diferentes maneras en que el
demonio actúa. Entre ellas están los maleficios y los sortilegios. Estos, aunque
no son comunes pues la mayoría de las veces, se confunden con enfermedades de
tipo psíquico o sobre todo con sugestiones, la Iglesia reconoce que existe una
forma de obrar del demonio en la que por medio de objetos y pociones preparadas
por aquellos que tiene pacto con él, son capaces de producir males morales e
incluso físicos en las personas.
Es común escuchar personas que dicen: “le hicieron un trabajito”. Esto se
refiere precisamente a esta forma de actuar del demonio sobre terceras personas,
las cuales pueden verse afectadas gravemente por enfermedades y desgracias que
no encuentran ninguna explicación científico ni normal.
Cuando una personas sospecha que ha sido víctima de uno de estos males es
necesario recurrir a un sacerdote que conozca de esto para que ore sobre el y
pueda así liberarlo del maléfico o “factura” que lo esta perturbando o afectando
físicamente (es por ello que esta oración se llama “oración de liberación". Si
la Factura ha sido hecha por una persona que tenga mucho poder con Satanás, no
bastará la oración de liberación, sino que incluso será necesario recurrir al
exorcismo. Normalmente, ni el mismo demonio, por ser tan soberbio, da mucho
poder a los brujos, y generalmente quien ha sido víctima de un “trabajito” puede
ser liberado dentro de la oración de liberación.
Debemos decir a continuación, que una de las grandes trampas del demonio es
llevar junto con el afectado a otras personas a sus garras. Esto lo logra cuando
en lugar de recurrir a un sacerdote, se remite a otro brujo, con lo cual no solo
se empeora la situación del afectado sino que el demonio aprovechara de dañar
incluso a los que lo acompañan o sugieren a visita al mago o brujo.
En los casos en que esto está ligado a objetos, estos deben ser tratados con
mucho cuidado y por alguien que sabe de esto con el fin de evitar daños mayores.
El demonio es un ser perverso y utiliza todo cuanto está a su alcance para
destruir. Como ya decíamos, las víctimas no sólo son a los que se les hace el
maleficio, sino también a quien lo procuró, pues ha entrado a tomar parte activa
en el proyecto del mismo demonio.
Por ello el acudir con magos, hechiceros y curanderos lejos de resolver
cualquier problema lo empeoran y dificultan, pues lo que podría haber sido algo
relacionado con la Psicología puede transformarse en una verdadera enfermedad
espiritual e inclusive en una perturbación o una posesión diabólica. Quien lo ha
hecho por ignorancia para conocer el futuro, puede estar también él o alguno de
los miembros de su familia dañados. Si se ha visitado a uno de estos hechiceros
en necesario confesarse y pedir al sacerdote que junto con la absolución ore
pidiendo la liberación y rompiendo cualquier caso de perturbación demoníaca que
se pudiera haber establecido con la persona.
La posesión
La forma más grave de intervención del demonio es la posesión. En esta situación
quien es dañado por el demonio, puede padecer una serie de enfermedades físicas
y psicológicas que lo martirizan terriblemente todas ellas sin cura y sin razón
aparente. El demonio actúa desde dentro (por lo que se llama posesión) dejando
incluso muy dañada la libertad, por lo que se pueden llegar a cometer acciones
perversas por cuenta del demonio.
Aunque no es común que el demonio llegue a poseer a una persona, como lo hemos
visto directamente en la experiencia de Jesús, esto puede ocurrir. Para la
liberación de este mal en el hombre, es necesario recurrir a un exorcista, el
cual no solo tiene que ser un sacerdote, sino que tiene que tener el mandato
expreso del Obispo para poder realizar la expulsión de Satanás.
Cuando hablamos de posesión se habla de palabras mayores y el exorcismo es un
combate espiritual que mantiene el sacerdote con Satanás. Quien no está
preparado para enfrentar esta lucha puede recibir serios daños en su persona y
en su salud como nos lo narra el pasaje de los hechos de los apóstoles Hech
19,15-16.
Si alguien supusiera que él o alguno de sus familiares o amigos se encontrara en
esta terrible situación, es necesario acudir al sacerdote para que el, en su
momento lo remita con el exorcista de la diócesis y de esta manera empezar el
proceso de liberación y exorcismo. Acudir con cualquier otra persona, siempre
resultará en una situación más grave que la que ya se tenia.
Para realizar el exorcismo, muchas veces el sacerdote se vale de la intercesión
de personas de probada virtud y oración que durante la sesión de exorcismo oran
e interceden para que el sacerdote pueda luchar contra el demonio.
Hollywood ha distorsionado grandemente lo que es en sí la posesión y el
exorcismo. Estas acciones son realmente terribles y nada tienen que ver con lo
que se presenta en televisión o en las prelícualas.
Finalmente diremos, al respecto que el Demonio usa de la "constricción (en
cualquiera de las dos formas)" sobre dos tipos de personas: a) Aquellas que se
abandonan a él con el pecado o con el pacto; y b) Aquellas que constituyen un
peligro para su reino. En los santos y en quien busca con radicalidad la
santidad, el demonio produce en ellos lo que se conoce como "obsesión", a través
de la cual busca desestabilizar su acción, hacerla ineficaz, y que finalmente
desistan de este propósito. Para ello usa de todos los medios a su alcance
incluyendo la perturbación física.
LOS TERRENOS DE SATANÁS Y SU INFLUENCIA
Consulta de magos y adivinos
Para que el demonio pueda “perturbar” a una persona, es decir tener acceso a
ella de manera directa o indirecta, es necesario, aparte del permiso de Dios, el
que la misma persona se haya expuesto a lo que se conoce como “los terrenos o
dominios de Satanás”. Esto se refiere a actividades en las cuales el demonio
tiene una participación directa y activa. Entre ellas están: la lectura de las
cartas y de la mano, la consulta de magos o adivinos, y todo lo que sea búsqueda
del conocimiento al margen de Dios (incluidos los Horóscopos y la Huija). Estas
actividades, de las cuales la mayoría son charlatanería que solo buscan sacar
dinero, debilitan la fe que es nuestro escudo, pues se pone la confianza no en
el Dios providente, en el Dios que nos ama y que hace que “todas las cosas
cooperen para aquellos que le aman”. Más grave aun es el hecho de que algunos de
estos elementos de adivinación son, como ya lo hemos visto, verdaderamente
dirigidos por Satanás, el cual conoce nuestro pasado y
puede conocer también nuestro futuro, lo cual acredita a quienes se dedican a
esta actividad como verdaderos servidores del demonio. Quien tiene la desgracia
de toparse con uno de estos, ha puesto en grave riesgo su vida espiritual y
muchas veces incluso psíquica y física, pues el demonio nunca deja de cobrar lo
que se le debe.
El curanderismo
Otro de los terrenos favoritos de Satanás se encuentra en el “curanderismo”, el
cual es una mezcla (sincretismo) de fe con medicina herbórica (la cual no es
mala) y prácticas supersticiosas (amuletos y talismanes). Se presume que
mediante el rezo de ciertas oraciones acompañadas de hierbas, comidas o
bebidas, o el uso de algunos objetos, la persona puede obtener la salud.
Recordemos que nada ni nadie puede condicionar a Dios, que es libre y no se
condiciona por nuestras prácticas religiosas. Pensar que rezando un número
determinado de oraciones especificas mientras se realiza una acción determinada
(comer, beber, ejecutar alguno otro signo) dará la salud al enfermo es
equivocado y dañino a la fe, ya que si el enfermo no se cura (cosa que sucede de
manera ordinaria), no sólo perderá la fe en el curandero, sino y principalmente
en el mismo Dios que es “ineficaz”, con lo cual el deomio habrá logrado su
cometido: Alejarnos de Dios. Muy relacionado con esto está lo que en México se
conoce como el “Fidencismo” en el cual los “Cajitas” (personas que
supuestamente guardan en sí el espíritu del “Niño Fidencio”) hacen creer a la
gente que tienen el poder para curar. Para ello piden a quienes acuden a ellos
(además de una jugosa suma de dinero) el rezo de algunas oraciones y la práctica
de algunos ritos de tipo totalmente paganos en los cuales de ordinario se ofende
la misma dignidad de la persona. Signo de su irreligiosidad es la sustitución
del rostro de la Santísima Virgen de Guadalupe por el del “Niño Fidencio”. La
ignorancia religiosa y la falta de fe en el Dios del amor, del Dios providente,
es causa de muchos males. «La superstición es la desviación del sentimiento
religioso y de las prácticas que impone. Puede afectar también al culto que
damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de
algún modo, mágica a ciertas prácticas, por otra parte, legítimas o necesarias.
Atribuir su eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de
los signos sacramentales, prescindiendo de las disposiciones interiores que
exigen, es caer en la superstición (cf. Mt 23,16-22)» CIC 2111
La superstición
Un terreno que ha sido siempre utilizado por el demonio para confundir a los
cristianos y debilitar su fe es el uso de amuletos y talismanes. Con ellos
consigue que en lugar de confiar en la providencia de Dios y caminar en la fe,
la vida y la seguridad estén puestas en objetos. La mayoría de estos objetos no
tienen ningún valor sino la superstición que se crea al rededor de ella, sin
embargo el demonio pude utilizar algunos para causar el mal. Se vale también de
la ciencia la cual, por la ignorancia y el deseo de conocer el futuro desvía el
corazón y la fe. Esto hace que se le atribuyan poderes “mágicos” o
“sobrenaturales” a las pirámides, los cuarzos y otros objetos. Esto es promovido
generalmente por ciencias extrañas al cristianismo como la Dianética, el Control
mental y la yoga, las cuales se presentan como buenas e inofensivas pero la
realidad es que con el tiempo desvían la fe y le pueden dar oportunidad al
demonio de perturbar nuestra vida. El demonio es un ser real, capaz de
destruir o perturbar nuestra vida y nuestra felicidad; la gracia, la oración y
la vida sacramental nos protegen de su acción y sobre todo nos hacen vivir en el
amor de Dios. Con gran razon nos dice el Catrecismo que: «Todas las prácticas de
magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas
para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -
aunque sea para procurar la salud -, son gravemente contrarias a la virtud de la
religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una
intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios.
Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia
prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que
se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legítima
ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad
del prójimo» CIC 2117
El uso de la Ouija
Un juego que parece inofensivo e incluso divertido puede no serlo tanto. Es
común encontrar en los supermercados un “Juego” que se llama “Ouija”. Este
consiste en una tabla con una serie de números y letras y una pequeña tablilla
en forma de aguja sobre la cual se ponen las manos. El “juego” consiste en
preguntarle a la “Ouija” sobre algunos aspectos para que ella nos adivine
guiando la pequeña tablilla en forma de aguja hacia las letras y números para
formar palabras. Esto no es un juego… sino una TRAMPA DEL DEMONIO. Es cierto,
que algunas veces, la tabla es dirigida por la persona de manera intencional,
sin embargo, con el tiempo se darán cuenta que la tabla comienza verdaderamente
a guiar a quien tiene sus manos puestas en ella y a indicar palabras que van
formando frases sobre aspectos “secretos” o “futuros” de las personas. Esto es
ADIVINACION, la cual está prohibida por Dios tanto en el Antiguo como en el
Nuevo Testamento. Algunos padres de Familia no le dan importancia a
esto (y lamentablemente algunos sacerdotes tampoco) pensando que es un juego
inofensivo… ¡NO LO ES! No es raro encontrarse con personas que tienen serios
trastornos de tipo emocional, psicológico e incluso físicos, sin una causa
aparente. Estados crónicos de depresión, angustia, insomnio, e incluso
alteraciones de la salud física sin que los médicos identifiquen cuál es la
causa de la enfermedad. Es interesante descubrir que la mayoría de estos casos
(por no decir que todos) han “jugado” alguna vez en su vida con la Ouija.
EL ENGAÑO DEL DEMONIO AL MUNDO DE HOY
La indiferencia religiosa – el olvido de Dios
Ya decíamos más arriba como una de las tácticas favoritas del demonio, para
poder actuar con más libertad y eficacia es el de persuadir a la gente de que él
no existe. De hecho, podemos decir que el gran éxito en nuestros días de
Satanás, es el haber sustituido su acción directa, la cual suscitaba miedo, por
una acción orgánica y anónima, invisible, la cual avanza en el tejido social sin
ruido, sin dejar la firma del príncipe de este mundo, el cual se sirve de
agentes humanos, estratégicamente colocados para lograr su presencia y su acción
en el mundo. De esta manera busca gobernar sin aparecer. Es de esta manera como
está logrando (y de esto somos testigos todos nosotros), la exaltación del
hombre y la marginación de Dios; la tentación del Paraíso, tenida como mito, ha
venido tomando forma concreta en nuestra sociedad: "Serán como dioses" (Gen
3,5). Esto ha causado un rechazo sistemático de Dios en muchos sectores de la
humanidad, el cual enmascarado en el "laicismo" va haciendo de
Dios, no el órgano rector de las conciencias, sino simplemente un ser marginal
al cual se le da culto el domingo (si acaso), pero que está, más aún, que debe
estar al margen de la vida, pues su acción solo impide el crecimiento del
hombre. Así Dios no solo deja de ser el rector de la vida, sino que su figura se
convierte en la de un tirano que oprime al hombre y lo confina a la oscuridad de
la razón, principio de la gran estratagema del demonio con Adán y Eva. (cf. Gen
3,3).
Podemos decir que después de la fase agresiva del siglo XIX y al principio del
XX, Dios, desintegrado de las conciencias, ha venido a ser el gran ausente.
Podemos constatar como el ateismo ha tomado ahora la forma de "agnosticismo",
que según algunos datos, se calcula que de seguir esta tendencia secularizante,
para el siglo XXI habrá una proporción de 4 a 1 (de cada cuatro individuos tres
serán agnósticos y uno creyente).
La humanidad adolescente del siglo XIX, ha hecho del progreso un ídolo. Casi
podríamos escuchar la voz burlona del Demonio: "¡Hombre! ya eres un adulto. Eres
el rector y señor del mundo. Tú posees la ciencia. Tú no tienes necesidad de
Dios y de la providencia. Con la ciencia tú podrás vencer la pobreza, la
enfermedad, la guerra e incluso hasta la misma muerte. Dios te tenía como
esclavo, pero mírate ahora hecho ya un adulto listo para la libertad. Date pues
cuenta que Dios no existe, tú puedes ahora decretar IMPUNEMENTE, lo que tú
quieras (incluida la muerte de Dios), pues tú eres ahora el Dios DEL FUTURO.
Gentes como Karl Marx (1818-1883), Lenin (1870-1924), Auguste Compte
(1798-1857), Charles Darwin (1798-1857), Friedrich Nietzsche (1844-1900),
Sigmund Freud (1856-1939) y Jean-Paul Sartre (1905-1980) son entre otros algunos
de los que han contribuido poderosamente a diluir e incluso a erradicar la idea
de Dios en la sociedad. Vemos hoy en día que pese a todos los esfuerzos hechos
por el hombre para vencer el hambre, la pobreza, la enfermedad y la muerte, han
sido en vano, y que incluso nunca como hoy el hombre vive en una situación de
miseria física y/o espiritual como nunca en su historia la había vivido. Y es
que el hombre al olvidar su origen y su destino ha venido a caer en el absurdo.
Vemos con tristeza que la principal industria de nuestro planeta es la
fabricación y venta de armamento. La droga se ha estructurado a un nivel mundial
y es capaz de envenenar a toda nuestra juventud. El mismo amor se ha ido
convirtiendo poco a poco, pero con paso firme, en simple erotismo, el cual
se preocupa únicamente de gozar sin concebir, o lo que es peor de concebir pero
sin generar, con lo cual se ha convertido en un instrumento de muerte. El
aborto, legalizado e impulsado, muchas veces subvencionado, es causante hoy en
día de más muertes de las que se realizaron en los campos de extermino en todo
el mundo. Todo esto no es sino el rastro que va dejando el "príncipe de este
mundo" en su afán por destruir la vida y la felicidad del hombre.
El satanismo
Todo lo anterior ha servido como caldo de cultivo para lo que conocemos como el
Satanismo, el cual, puede ir desde su culto hasta el pacto diabólico, en el
cual, el demonio continúa como lo hizo con Cristo, ofreciendo el mundo entero a
cambio del alma de su adorador. El satanismo, aunque ha existido siempre, se
puede decir que nunca como ahora ha tenido un desarrollo tan fuerte y sobre todo
abierto y organizado, causado principalmente por el reconocimiento legal que en
muchos lugares se le ha dado (bajo la premisa de la libertad de culto, sin
pensar que este culto es el principal destructor de la misma libertad y de la
sociedad). Como el principal exponente pude considerase a Aleister Crowley
(1875-1947) nacido en Inglaterra, el cual, fue conocido como el "hombre más
perverso de la historia", nombre del cual él mismo se vanagloriaba. Murió a los
70 años, totalmente destruido por la droga y abandonado de todos sus seguidores.
En las "misas negras que practicaba", se realizaban
sacrificios de animales y grandes orgías en medio de droga y masoquismo. En la
actualidad, los seguidores de estas sectas, han llegado a practicar sacrificios
humanos y a comerse el corazón de sus víctimas. Uno de los ejemplos más notorios
a nivel mundial de estas sectas es la de "Final Church" la cual fue responsable
de la muerte y masacre de la famosa artista Sharon Tate el 8 de agosto de 1969.
La música satánica y el Rock pesado
Uno de los medios por los cuales se ha difundido esta doctrina y perversidad, es
sin lugar a dudas lo que se conoce como "Hard Rock" o "Rock Pesado" también
conocido como "Heavy Metal Rock". Este medio ha sido usado por los seguidores
del satanismo para promover sobre todo la violencia, el desenfreno sexual y la
droga. Mick Jagger, cantante de los Rolling Stones decía hace unos años: "El
Rock lo que necesita es más sexo, más droga y más satanismo". Algunos de sus
éxitos fueron: Sympathy for the devil (Simpatía por el diablo); Dancing with
Magíster D (Danzando con el "señor" diablo); To their satanic majesties
(Dedicado a las "majestades" satánicas). Muchos de estos grupos usan sus discos
para dar culto a Satanás, lo cual logran gravando en sentido contrario a como
normalmente se oyen los discos, alabanzas a Satanás, sonidos de bestias,
aullidos, etc... otras veces (las menos), hacen referencias a diferentes nombres
satánicos en sus grabaciones y mezclan mensajes subliminales que
invitan al desenfreno en todos los ordenes. En sus ropas llevan signos y frases
dedicadas al demonio. En sus presentaciones se comportan como locos, o más bien
como poseídos por espíritus satánicos, llegando en algunos de sus conciertos a
arrojar tinas que contienen sangre y vísceras de animales.
Para pasar los mensajes subliminales utilizan frecuencias que el conciente no
registra (debajo de 20 Hz o arriba de 17,000 Hz.) pero que son capaces de
producir en el cuerpo una sustancia llamada "endorfina" el cual es una especie
de droga natural. Esto hace que la gente se sienta elevada, y la mueve
interiormente a buscar la droga, o si ya se es adicto a aumentar la dosis.
Algunos mensajes subliminales encontrados en los discos son; Satanás es Dios
(Back Sabat); Oh Señor Satanás, yo te deseo (Led Zeppeling); Bienvenido Satanás,
acepta nuestro pacto, Bienvenido al Show (Electric Ligth Orchestra); Satanás
está en mi (Michel Jackson) y otros más. Esto sin tomar en cuenta las cientos de
canciones que hoy se escuchan, en los cuales hay mensajes abiertamente satánicos
(sobre todo en Estados Unidos). De todo esto se ha derivado una serie de
enfermedades que van desde la pérdida del odio (por los altos volúmenes y las
frecuencias de las canciones), hasta enfermedades cardiovasculares,
pérdida del equilibrio físico, perturbaciones de carácter físico-sexual y
cambios importantes en el nivel de insulina de la sangre (propensión a la
diabetes). Algunos bloqueos morales se desmoronan ante la influencia de este
tipo de música, como claramente lo dice Bob Larson en su reporte sobre el Rock:
"El rock no es un pasatiempo inofensivo. Es una droga más mortal que la misma
heroína, la cual está envenenado la vida de nuestros jóvenes".
El Heavy Metal Rock y el satanismo han derivado en lo que hoy se conoce también
como el Rock "satánico" el cual de acuerdo a algunas estadísticas es el
responsable de una gran cantidad de suicidios en los jóvenes (sobre todo en
Estados Unidos). Muchas de estas canciones en sus letras incitan a este
comportamiento. Además de todo esto, los cultos satánicos y el satanismo en sí,
invita y provoca a la criminalidad "satánica": no solo a la profanación de
cementerios o de las sepulturas, la necrofilia y los maleficios de todo genero,
sino incluso a los homicidios rituales. Sin ir más lejos hace unos cuantos años,
en la ciudad de Matamoros, Tamps., fueron asesinadas 24 personas, las cuales
querrían asegurar la ayuda del demonio para el tráfico de drogas. Ante esto
cabría preguntarse ¿por qué no se hace nada? La respuesta es la que hemos venido
dando desde el inicio: Satanás sabe esconderse muy bien y ahora ha hecho creer a
la gente que no existe. Así que los asesinatos y todos los demás
desordenes tiene alguna explicación de tipo psicológico o moral. Es pues
importante que sobre todo los jóvenes aprendan a reconocer su presencia y a huir
de ella.
LOS FANTASMAS
Relacionado con todo este mundo espiritual del demonio están los “aparecidos” y
los fantasmas. La Sagrada Escritura nos dice: “Está escrito que el hombre muera
una salo vez y que después de ello venga el juicio.” Heb 9,27. Es decir, que una
vez que uno muere no regresa más a este mundo. El mismo Jesús en la parábola del
“rico epulón y Lázaro” así lo dice (puede ver Lc 16,16-31). Por lo tanto, todas
esas historia de “aparecidos” y fantasmas pueden tener dos orígenes: Uno físico
que estaría relacionado con situaciones psicológicas en donde las gentes
imaginan las cosas, muchas veces con tal realismo (generalmente por situaciones
de tipo esquizofrénico o paranoico) que incluso podrían decir que son tocadas
por las personas que creen ver. El otro origen es de tipo demoníaco, en donde el
Enemigo hace ver a las personas lo que él quiere. En estos casos, se pueden
escuchar ruidos, e incluso moverse objetos de manera violeta (puertas que se
abren, luces que se encienden, etc.,) Esto tiene la
misma gravedad que la posesión, pues es real y evidente la presencia del
demonio. En estos casos es necesario de nuevo recurrir al sacerdote, quien
bendiciendo la casa e invitando a todos a vivir en gracia, generalmente los
aparecidos y ruidos desaparecen. En ocasiones en donde se ha han tenido misas
negras, se ha practicada la magia o la brujería, consultado la hija, etc., será
necesario realizar incluso un exorcismo, el cual deberá ser hecho por un
sacerdote que tenga esta potestad recibida del Obispo.
Debemos eliminar, como contraria a la fe recibida de la Iglesia el hecho que
estas apariciones sean, lo que se conoce como: “almas en pena”. Es decir
personas que habiendo muerto su alma continúa vagando por el mundo. Esto no es
verdad y solo promueve la superstición y acerca a los incrédulos a los terrenos
del demonio.
LA DEFENSA CONTRA LA ACCIÓN DEL DEMONIO
Mencionemos cuales son las armas con las que cuenta el cristiano y el modo de
mantener este "combate" espiritual contra Satanás y sus aliados. Podemos decir
que existen "armas" ordinarias y extraordinarias. Dentro de las armas ordinarias
toma el primer plano LA ORACIÓN, la que junto con la PENITENCIA forman el bloque
que dificulta y restringe la acción del demonio (Cf. Mt 26,41). De manera que
podemos decir que cuando el cristiano ora y ayuna (hace penitencia), no solo
fortalece la acción contra la tentación y el pecado, sino que se mantiene en
guardia contra las acechanzas del demonio. A esto se puede añadir algunas
oraciones especificas que la Iglesia siempre ha recomendado contra la acción del
demonio como son: La consagración a Dios por medio de María Santísima, ya que
ella es la enemiga victoriosa de la "serpiente" de acuerdo a Gen 3,15 y Ap 12.
Una oración que refuerza nuestra unión con Dios es la del "Regina Caeli", así
como la oración de San Miguel Arcángel, atribuida a San
León XIII, quien la prescribió para que se rezara después de cada misa, como
producto de una visión que tuvo sobre el terrible proyecto de Satanás sobre la
Iglesia. De hecho, el Papa Juan Pablo II invita continuamente a que no se olvide
el rezo cotidiano de tan poderosa oración.
Por otro lado tenemos la práctica del ayuno y en general todas las prácticas
ascéticas, las cuales de acuerdo a Jesús son una de las armas más importantes
para protegerse y luchar contra el "adversario" del Reino ("Este tipo de
demonios no salen sino es con el ayuno y la oración" Mc 9,29). La renuncia
voluntaria a las cosas buenas de la vida, nos ejercitan para renunciar a
aquellas que se nos presentan como una tentación. Todos los santos, quienes han
tenido que combatir contra el pecado y en muchas ocasiones con manifestaciones
expresas del demonio, no cesan de recomendar el ayuno como una de las armas más
eficaces contra las acechanzas del maligno. Las otras dos armas con las que
cuenta el cristiano para su lucha espiritual contra el pecado y las acechanzas
de Satanás, son los sacramentos y los sacramentales. Los primeros, siendo una
acción y participación directa de Jesús en el cristiano, son la mejor defensa
contra el poder del Maligno y fuente de fortaleza espiritual para
prevenir el pecado. La Eucaristía y la Reconciliación frecuente, hacen que el
cristiano pueda avanzar en la vida con la victoria de Cristo. Estos dos
sacramentos fortalecen toda la vida espiritual de quien los recibe
imposibilitando la acción del demonio. Esto trae por consecuencia, paz y armonía
interior. Finalmente tenemos los sacramentales como son los crucifijos, las
imágenes de Jesús y de la Santísima Virgen, las medallas benditas, y de manera
particular la "Cruz de san Benito" a cuya bendición está ligado un exorcismo.
Todos estos sacramentales, en la medida en que se usan con fe y con la
aprobación de la Iglesia, vienen a ser una importante herramienta para
mantenerse en santidad y en guardia contra las acechanzas del demonio.
Sobre las prácticas acéticas debemos decir que el mismo Jesús nos ha dado
muestras de la eficacia del ayuno, en el combate contra el demonio y la
tentación cuando al inicio de su ministerio ayunó durante 40 días con el fin de
estar preparado para el momento de la prueba (Lc 4,5.9). Después de la
resurrección del Maestro, sus discípulos lo imitaron y con ello iniciaron la
evangelización de las naciones (Hech 13,3). Y es que al abastecerse de alimento
que es la fuerza y la energía del cuerpo, el hombre se abandona a la fuerza y a
la eficacia del poder de Dios. Es de alguna manera renunciar a nuestras propias
fuerzas, para darle a Dios toda la libertad de actuar en nosotros y a través de
nosotros. Es al mismo tiempo una privación que permite al Espíritu Santo dar al
hombre más lucidez en la toma de sus decisiones. Si el cristiano quiere vivir
una vida plena en la gracia y dejar que se desarrolle en él la vida del amor y
de esta manera estar protegido contra las acechanzas del demonio,
debe orar y ayunar con frecuencia.
Uno de los elementos más efectivos para tener a raya al demonio y todas sus
seducciones, es el amor a María Santísima a quien Satanás teme y lo hace temblar
de rabia y de impotencia. Mientras que el demonio combate desde el exterior, por
medio de la violencia y la seducción, María inspira, desde nuestro interior, la
fuerza que viene solo de Dios. Satanás inspira el odio que destruye y desintegra
mientras, que María nos inspira el amor que reinará por siempre. De ahí la
necesidad de una piedad mariana que mantenga a distancia al enemigo y que nos
ayude a resistir en el momento de la tentación. Es testimonio de todos los
santos la eficacia de la intercesión de María, en los momentos de tentación y
acoso del demonio. Por ello, arma indispensable del cristiano es el rezo diario
del rosario, el uso del escapulario de la Virgen del Carmen y alguna medallita.
Finalizamos esta catequesis sobre nuestro adversario el diablo, con 10
sugerencias o prácticas que nos ayudan en nuestra lucha espiritual:
1) Mantén la puerta de tu corazón siempre limpia. Ciérrala al mal y al
maligno.
2) Conserva tu vida en orden: el tener, el poder, el saber, el amor, deben
estar referidos siempre solo a Dios, pues él es la fuente de todo bien. Toma la
vía excelsa del ayuno.
3) No tomar parte en ninguna práctica de espiritismo o de ocultismo bajo
ninguna de sus formas (Ouija, lectura de cartas, meditación trascendental,
Fidencismo, etc.) Son trampas que envenenan tu vida.
4) Escoge bien los proyectos y los objetivos de tu vida. Estos deben
ayudarte a construir tu vida como una ciudad abierta a Dios y bien protegida
contra los ataques del enemigo.
5) En las tentaciones violentas u obsesivas de un bien o de un placer,
aléjate y no te dejes provocar ni absorber. Busca inmediatamente otras cosas en
que pensar o en que entretenerte, para mantener ocupado tu espíritu y movilizar
tus fuerzas. De esta manera la obsesión que busca engañarte desaparecerá.
Por lo que ser refiere a las tentaciones:
6) Es importante saber que si has ofrecido todo a Dios, y después de haber
vivido en Él en la paz y en el gozo, incomprensiblemente te encuentras rodeado
de oscuridad, de tentaciones, desgracias, e incluso de padecimientos físicos, y
tienes la sensación de estar nuevamente abandonado de Dios, o de ser un extraño
para él, debes saber que este supremo asalto del demonio puede ser una prueba
saludable. En la noche, incluso en la desesperación que nos lleva hasta la
locura, abandónate a Dios. El es la única esperanza, la única cuerda que puede
sostenerte cuando estás en el túnel oscuro, en el cual has sido despojado de
todo. En este túnel, en el cual tienes la sensación de precipitarte
vertiginosamente hacia el vacío, Dios te elevará hacia sí, en un estado de
ligeraza que nunca antes habías probado. Sin embargo, la luz está solo hasta el
final.
7) No olvides que tienes un Ángel de la Guarda. Encomiéndate a este guardián
y a san Miguel Arcángel, que es el número uno de la milicia celestial, el cual
se bate por Dios y por ti contra el demonio. Como ya hemos dicho, es fundamental
en nuestro camino hacia Dios y en nuestra lucha contra el pecado y el demonio,
nuestra relación con María, por ello:
8) Abandónate totalmente a la Virgen. Es tu madre en la verdad. Ella puede
ver más lejos que tú y te protege. No puedes estar en mejores manos. Mantente
siempre en su presencia, pues ella te guiará hasta Dios.
9) Sobre todo, entrégate TOTALMENTE a Cristo victorioso, Dios omnipotente,
el cual quiso participar incluso de nuestra debilidad humana. El te guiará en el
Amor, hacia el Amor, sobre las alas del Espíritu Santo que él mismo te ha
enviado.
10) El demonio está vencido. No tengas miedo y confía en la victoria, no en la
tuya pues eres débil, sino de la de Cristo; no en la de tus débiles fuerzas,
sino en la del Amor. Mantén siempre en tu corazón la palabra del apóstol
Santiago: "Resistan al Diablo, y él se apartará de ustedes" (St 4,7)
Espero que todo lo dicho aclare tu mente y tu corazón y te dé los elementos para
no caer ni en la superstición, y mucho menos en las redes del demonio. Que el
Señor esté siempre en tu corazón y que tu mano permanezca tomada de la amorosa
mano de María Santísima.
Como María, todo por Jesús y para Jesús.
Ernesto María, Sac
FELIZ DIA
EMILE CHAMOUN
---------------------------------
[Se eliminaron del mensaje las partes que no eran texto]
|
Jue, 5 de Ago, 2004 12:20 pm
Emile Chamoun <emchabri@...>
emchabri
Sin conexión Enviar correo
|