La Nación, Chile, domingo 2 de octubre de 2005
Los dramas causados por el huracán "Katrina" en Estados Unidos y por el maremoto que asoló el sudeste asiático, dejando en diciembre más de 260 mil muertos, han acelerado un proyecto internacional de observaciones terrestres que podría reducir el impacto de estos fenómenos.
Bajo el nombre de Grupo para las Observaciones Terrestres (GEO), 58 países y 47 organizaciones internacionales han decidido sumar esfuerzos para crear un sistema que haría posible evitar que fenómenos naturales como maremotos, huracanes e inundaciones, entre otros, se conviertan en tragedias humanas y económicas.
Sólo en la década pasada, 500 mil personas murieron en todo el mundo a causa de desastres naturales, los que además causaron daños por 750 mil millones de dólares.
La nueva alianza de países y organizaciones tiene por objetivo la puesta en marcha de un Sistema de Observación Global Terrestre (GEOSS), a través del cual los países compartirán las informaciones y datos obtenidos a partir de sus respectivos estudios de la Tierra, incluidos los océanos.
Para los países en desarrollo una alianza de este tipo sería muy beneficiosa, porque les permitiría tener acceso a informaciones que sólo es posible obtener a través de satélites, boyas, sismómetros y otros equipos altamente sofisticados que están sobretodo en manos de los países ricos.
Para el sudafricano Rob Adams, representante de Africa en la presidencia colegiada del GEO, la importancia del nuevo sistema estriba también en la oportunidad que tendrán los países pobres de mejorar sus capacidades técnicas e institucionales.
De América Latina sólo cinco países (Argentina, Brasil, Chile, Honduras y México) integran por ahora el GEO, donde la región América está representada por Estados Unidos, mientras que China representa a Asia.
Un representante de la Unión Europea completa los cuatro asientos de la presidencia colegiada de la nueva entidad, que se ha instalado en Ginebra, y cuyas puertas están abiertas para todos los países que quieran integrarse a ella sin necesidad de asumir compromisos financieros.
En tiempos en que la violencia y regularidad de los desastres naturales aumentan los temores en todo el mundo, el GEOSS representa una oportunidad única para mejorar las previsiones meteorológicas, vigilar y proteger mejor los recursos naturales y reducir el impacto de los desastres.
Además, el nuevo sistema permitirá entender mejor los efectos del medio ambiente sobre la salud, así como en la disponibilidad del agua y en la seguridad alimentaria.
Así, una mejor previsión meteorológica a corto plazo y estacional -con un margen de 1 a 6 meses- ofrecería información esencial para predecir los brotes de enfermedades relacionadas con las condiciones climáticas, como la malaria y la meningitis.
El nuevo sistema sería capaz de producir datos sobre las condiciones que aumentan la presencia del mosquito transmisor de la malaria, lo que haría posible adoptar medidas de prevención en los lugares donde esa enfermedad es endémica.
También podría establecerse en una fase temprana el aumento de agentes patógenos y radiación ultravioleta en el aire y el mar, así como el nivel de contaminación en las ciudades, lo que ayudaría a prevenir los casos de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Entre las aplicaciones del GEOSS estará también la de mejorar la gestión y la protección de las áreas costeras, donde se concentra casi la mitad de la población mundial, comentó el director de la iniciativa, el francés José Achachen.
Sobre las implicaciones comerciales que tendría un sistema de este tipo, Achachen afirmó que todavía era temprano para evaluarlas, pero no cabe duda que el sector de los seguros se beneficiaría de un sistema capaz de mitigar el impacto de los desastres.