La Nación, EFE, 5 de septiembre de 2005
La organización ecologista Amigos de la Tierra considera que el huracán "Katrina", cuyos devastadores efectos atribuye al cambio climático, debería servir para que el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, "se replantee" la política ambiental de su gobierno.
"Con todos los respetos por la tragedia, significa que el Presidente Bush debe reconsiderar su posición sobre el calentamiento global", indicó la organización en un comunicado difundido en Bruselas.
La ONG criticó la "continua negativa" del Presidente estadounidense de unirse a los esfuerzos internacionales para frenar el calentamiento del planeta y la puesta por delante de los intereses económicos de su país sobre la estabilidad climática global.
"Nuestros corazones están con las víctimas de esta tragedia y la ayuda humanitaria debe ser la prioridad de las próximas semanas. Buscar a un responsable no ayudará a la población de Nueva Orleans. Sin embargo, está en nuestras manos evitar que aumente el número y la intensidad de desastres similares en el mundo", indica el texto.
Amigos de la Tierra advirtió de que "todo retraso" en la aplicación de medidas para afrontar el cambio climático "significará que haya más gente sufriendo de desastres" de este tipo en todo el mundo.