TESTIMONIO BRUTAL
«Si pido la décima parte en sacrificio no dejaré de haber dado un 90
por ciento»
El secretario del Führer Martin Bormann ordenó compilar unos textos
que cubren desde julio de 1941 a septiembre de 1942 y que tienen un
gran valor histórico porque reflejan al auténtico Hitler,
expresándose con terrorífica franqueza.
Así se muestra, por ejemplo, cuando afirma: «Se me reprocha el
sacrificio de 100.000 o 200.000 hombres en la guerra. Puedo contestar
que gracias a mi actividad la nación alemana ha ganado hoy día más de
dos millones quinientos mil seres humanos. Si pido la décima parte en
sacrificio, no dejaré por eso de haberle dado un 90 por ciento».
«El terror es saludable»
Su odio hacia los judíos adquiere tintes dantescos: «No importa que
el rumor público nos adjudique el designio de exterminar a los
judíos. El terror es saludable».
Jefe de guerra, a mi pesar
Su egocentrismo es total: «Jefe de guerra lo soy a mi pesar. Si
aplico mi inteligencia a problemas militares es porque por el momento
sé que nadie obtendría mejores resultados que yo». También queda
claro su proyecto totalitario: «Cuando el nacionalsocialismo haya
reinado durante bastante tiempo, será imposible concebir una forma de
vida diferente a la nuestra».
El golpe del cristianismo
Su ateísmo es diáfano: «La llegada del cristianismo es el golpe más
fuerte jamás recibido por la humanidad». Otra muestra: «A largo plazo
nacionasocialismo y religión no podrán seguir existiendo juntos».
Misoginia patente
Su misoginia es patente:«Desgraciadamente en Alemania tenemos dos
millones de mujeres más que de hombres». «El matrimonio habría sido
para mí una catástrofe. Es mejor tener una amiga (...). Una muchacha
de 18 a 20 años es maleable como la cera. Debe ser posible a un
hombre (...) marcarla con su huella. Por lo demás la mujer no desea
otra cosa».