Agencias como el FDA y el EPA frecuentemente llevan a cabo su
destrucción por medio de aseveraciones deshonestas. Ellos declaran,
por ejemplo, que el DDT, los ciclamatos, y las substancias en aerosol
podrían ser malas para la ecología, podrían causar cáncer o alterar
la atmósfera y que por lo tanto se debe establecer una burocracia más
poderosa para controlar o prohibir tales substancias. Usualmente esas
agencias ocultan sus deshonestidades con "hechos" non sequitur.
Frecuentemente ellos manufacturan datos no-científicos que provienen
de investigaciones espurias para probar, por ejemplo, que el uso de
ciclamatos puede causar cáncer en los humanos: Investigaciones de
alimentar a ratas con una dieta de dosis enormes de endulzador a base
de ciclamatos indicó que los seres humanos podrían experimentar
irritaciones de la vejiga o hasta tumores si una persona ingería el
equivalente a 700 botellas diarias de refrescos de dieta por un
extenso período de tiempo. En realidad esa cantidad de agua solamente
(sin mencionar los resultados inmediatamente fatales producidos por
la cantidad de azúcar que hay en 700 botellas de refrescos que no son
de dieta) destrozaría los riñones fatalmente en cualquier ser humano.
Aún así el FDA usó esos datos non sequiturs de la alimentación de
ratas para asegurar que los ciclamatos podrían ser productores de
cáncer en los seres humanos. Entonces FDA demandó que los productores
probaran que los ciclamatos no producían cáncer.
Como no se puede probar una negación, los neo-estafadores del
gobierno suubsiguientemente usaron sus datos deshonestos para
prohibir la venta de ciclamatos sin tener ninguna evidencia
científica de daño sufrido por un sólo ser humano. A la misma vez
esos neo-estafadores ignoraron intencionalmente los efectos de ese
endulzador artificial, efectos de amplio alcance beneficial que
salvaban vidas.
Nunca el FDA, EPA ni ninguna otra agencia de gobierno intentó
honestamente comprobar sus acusaciones. Más bien cada agencia
demandaba que los productores negaran sus acusaciones para evitar así
las acciones destructivas del gobierno. Esa demanda de refutar
acusaciones va en contra de todos los conceptos de ley objetiva de la
justicia. Y demandar prueba de un negativo socava toda verdad porque
cambia el peso de la prueba que corresponde a la fuente de la
acusación (los neo-estafadores) y coloca el peso de la prueba en sus
víctimas (los productores).
Sin la norma del peso de la prueba, los neo-estafadores del gobierno
y la religión evitan la responsabilidad de probar sus afirmaciones o
acusaciones. Sin la norma del peso de la prueba los neo-estafadores
no son responsables a la verdad. Entonces cualquier cosa es válida.
Entonces la verdad y la no-verdad son tratadas como iguales. Y eso es
lo que todos los neo-estafadores desean y necesitan para sobrevivir.
Los deístas usan ese mismo enfoque deshonesto y anti-intelectual
cuando afirman la existencia de Dios y entonces-al ser incapaces de
ofrecer una prueba objetiva-demandan que los no creyentes prueben que
Dios no existe. Tratar de probar una negativa es insostenible
intelectualmente. Y esa treta de probar un negativo socava el
protector principal de toda verdad que es: colocar el peso de la
prueba en la persona que hace una aseveración o una acusación.
Tomado de:
http://www.neo-tech.com/spanish-discovery/num90.html