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2da leccion de estudios de gnosticos samaelianos...julio m. vizcaino   Lista de mensajes  
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por : henry manzueta...
2da leccion de estudios
de las obras de destacados
gnosticos samaelianos

historias y anedoctas de la gnosis en la era de acuario...
por: julio medina vizcaino...( venerable maestro garghas kuichines)...


CAPITULO III
MIS PRIMEROS PASOS EN EL SENDERO

El Gran Arcano, lo indecible hasta entonces, el Maestro Krumm Heller
(Huiracocha) lo había dado antes en su libro La Iglesia Gnóstica, pero en Latín;
por consiguiente, inaccesible para la mayoría de los lectores.

En el año de 1949 me encontraba en este dilema: con 10 años de casado y 4
hijos en el matrimonio, por una parte, y con todos los compromisos familiares y
económicos que ello me representaba; y por otro lado, el conocimiento de una
clave trascendental que me implicaba terribles renuncias personales, familiares
y sociales, como ya lo podía notar por las críticas. Transmutar la semilla
humana en energía y Luz no es cosa fácil, y por encima de todo sabía que sobre
mí pesaban por lo menos 20 años de fornicación, que por tanto fornicar ya era
costumbre en mi, y sabemos que la costumbre hace ley. Había comenzado desde
agosto de 1948 la virtud de la Castidad, época en que nuestro último hijo,
Jorge, tenía un año y había nacido 12 meses después del anterior; yo seguía el
método del Ritmo de Ogino y Knaus y los dos últimos nacieron a pesar de seguir
las reglas del Ritmo. Cuando el Maestro me habló de la Transmutación Alquímica a
mí me fascinó el nuevo sistema, pero mis esfínteres
que guardan el Esperma Sagrado ya estaban demasiado usados, estaban relajados,
sin fuerza alguna, y por ello me toco utilizar los tres últimos meses del año
1948 para dedicar mi energía seminal a restaurar mi cuerpo físico, que ya estaba
muy gastado. Me figuraba a un albañil dentro de un caserón viejo con tierra,
cemento, agua y un palustre, haciendo reparaciones, tapando huecos, renovando
aquel viejo caserón; esta labor me mostraba con hechos vividos las mejoras que a
diario se producían en la vida práctica, tal como lo haría cualquiera de
ustedes, que si notaran que están reparando su cuerpo como se restaura un cuarto
destruido, si alguien les llegase a decir que no fuesen locos y majaderos, todos
los cambios que están palpando les permitirían conocer que no están perdiendo el
tiempo y que los majaderos son los otros, los críticos ignorantes de la técnica
de la castidad.

Al fin, desde el mes de Enero de 1949 comencé a trabajar en el Gran Arcano,
pero cometí el error de muchos novatos: no consultar, no explicar a la esposa la
nueva forma de vida sexual; ella al momento se dio cuenta, pero gracias a Dios
no protestó, como en general si ocurre con la mujer a la que no se le aclara lo
de la castidad por parte del marido. A mi esposa desde el comienzo del
matrimonio la fornicación le pareció algo sucio y asqueante; yo me aproveché de
esa virtud de mi sacerdotisa y al momento comencé a sentirme diferente, más
lúcido, lleno de nuevos ánimos, más impulso, más voluntad, más alegría y una
interminable cantidad de hechos y cosas superiores. Mi rostro se torno
brillante, juvenil, sonrosado, alegre, festivo. Pero al par se me presentaron
problemas de todo orden: en lo familiar, comercial, social, amistades, que, como
anotábamos en el anterior capítulo, originó un rumor sordo en contra de mi
persona; a los amigos y familiares les molestaba mi amistad
con ese hombre, el Maestro; me criticaban de que salía con él, de que no
atendía mis negocios, de que ya no tomaba licores, de que no aceptaba un simple
cigarrillo, de que no concurría a la parroquia, en fin de todo aquello que por
sanidad interna nos toca abandonar para desligarnos del mundo externo.

Recuerdo que mis compañeros Rotarlos (a los cuales jamás he abandonado, pues
para esa época tenía 14 años de Rotario; hoy tengo ya 46 años de serlo, soy
veterano activo o sea que desde hace 26 años poseo esta calidad, la cual me
permite entrar a cualquier Rotary del mundo sin estudio ni reserva), al darse
cuenta que ya no tomaba en las fiestas de compañeros, me preguntaban motivos y
tenía que decir la verdad para no irme en contra de la Voluntad del Padre
Bienamado: No Mentir; y mi entendimiento, presto a salvarme, me daba de
inmediato la contestación lógica. Me anotaban mis compañeros, cuando me
brindaban un whisky o similares: "Compañero, acompáñanos con este traguito", y
al rechazarlo venía el reclamo amistoso: "Compañero, antes bebías y alegrabas
las fiestas con nosotros y hoy no quieres hacerlo, ¿por qué?", y sin perder mi
alegría les contestaba de inmediato "¿ustedes para que toman?", y me decían lo
natural para ellos "Compañero, para estar alegres y contentos,
pasar un rato agradable, ameno", a lo cual yo les respondía "Yo vivo alegre y
contento, entonces ¿para que bebo?, si yo estuviera triste también bebería".

Es que los Gnósticos tomamos el Vino de Luz del Alquimista, las bendita Aguas
de Amrita, las Aguas Seminales de la vida; por ello el Cristo nos dijo: "Yo soy
el camino, la verdad y la vida", en su calidad de Cristo Cósmico, el cual
confunden los humanos con la humana persona de Jesús de Galilea.

Efectivamente, todo en nuestra vida resucita cuando aprendemos y sabemos
convertir las aguas seminales en el Vino de Luz, en el Vino de alquimista, lo
cual requiere la dirección y maestría de nuestros Divinos Predecesores. Samael
Aun Weor nos enseñó a matar nuestros defectos como el Primer Factor de la
Revolución de la conciencia, porque nuestra Conciencia o Alma, como le conocemos
en Occidente, está embotellada, encerrada entre nuestros defectos y yoes
satánicos. Imaginémosla encerrada en un círculo como si ella fuera el centro o
núcleo central, rodeada de millonadas de círculos que la circundan y no le
permiten salir afuera del círculo o circunferencia en que se encuentra
embotellada. Nos toca primero matar, arrasar, destruir esa millonada de
obstáculos, valiéndonos, de tres cosas:

1° De la intervención de nuestra Bendita Madre RAM IO (María al revés),

2° De la acción simultanea de la Transmutación o conversión de la Esperma
Sagrada en energía, para convertir la energía en Fuego Sagrado y este Fuego en
Luz, y

3° De la devoción y pureza del Acto Sagrado.

Nos toca pedir tanto el auxilio de los Amados Maestros de la Venerable Logia
Blanca como de los Maestros del Sagrado Colegio de Iniciados, a nuestro Maestro
Interno, amén de una recta conducta, para poder conquistar la subida de esa
Energía Sagrada por la espina dorsal, el Árbol de la Vida como la llama la
Sagrada Biblia.

Hay gentes que se enteran de esta sabiduría a través de los libros de
enseñanza, o la dirección de un estudiante o aprendiz de nuestra sabiduría, y
con tan buenas armas se lanzan por su cuenta a hollar un sendero que es
escabroso y difícil, lo cual significa fracaso seguro, porque toman el camino
contrario: el satánico o Tantrismo negro. Igual sucede con los amigos que se
informaron de las fórmulas nuestras para salir en Astral o con su Cuerpo Astral
hacen las prácticas y lograr salir conscientes a las Dimensiones Superiores de
la Naturaleza y se llenan de inmensa alegría que luego se transforma en terrible
temor porque les falta el poder Crístico que los pueda defender de lo que los
aseche en esos mundos para ellos desconocidos, poder que le permite al Gnóstico
ganar cualquier batalla en los mundos internos. Lo otro que también hacen esos
tontos, y aún los estudiantes nuestros, es contar lo que vieron; tontos,
chismosos, los que cuentan lo que vieron les cierran
inmediatamente el paso a esas dimensiones, porque a los chismosos no los
aceptan ni en el cielo ni en la tierra. Después afirman que es falso eso de la
salida consciente en Cuerpo Astral.

Para manejar un vehículo cualquiera debemos conocerlo. Nuestro cuerpo es un
vehículo que debemos conocer ampliamente. Cuando nosotros aseveramos que tenemos
siete cuerpos, los materialistas se burlan y ríen de nuestras aseveraciones
porque en sus conocimientos jamás se habló de ellos. Pero nosotros conocemos
esos 7 cuerpos y se le denomina así: Físico, Causal (o Vital), Astral, Mental —4
cuerpos que se conocen como cuerpos de pecado- y tres superiores que son el de
la Voluntad, el del Alma y el del Espíritu Esos 7 cuerpos, después de un
adiestramiento conveniente, los utilizamos para obtener Conciencia o
Conocimiento Superior o Alma como se le denomina comúnmente. Más adelante, por
instrucción, daremos a conocer las muchísima ventajas de nuestros cuerpos
existenciales, por que nosotros nacemos con esos cuerpos pero son
protoplasmáticos, lunares, y después los transformamos en Cuerpos Solares con el
Esperma Sagrado, a través del Arte Regio o Transmutación Alquímica.

Los externos se burlan socarronamente de estos conocimientos y confunden al
novato o buscador de la Senda. En el fondo, nos ayudan a seleccionar y buscar a
los más capaces, dejando a un lado a los tontos e incapaces.

A mis amigos y compañeros de hace 33 años les hablé de este conocimiento, para
que aprovecharan el Esperma Sagrado, pero se burlaron de mí y de mis teorías.
Hoy los veo, con dolor, viejos, arrasados, extenuados, liquidados; muchos de
ellos ya no salen a la calle por temor de que un niño corriendo los tumbe o
derribe al suelo. Mientras que la Transmutación o aprovechamiento del Esperma
Sagrado nos llena de fuerza y valor, la pérdida de ella nos convierte en
cobardes y débiles. Los humanos están apegados a sus costumbres y tradiciones y
con ellas sucumben pero no modifican. Pero volviendo a nuestro relato, les
contare que al decidirme definitivamente a recorrer- el Camino Iniciático, me
tocó someterme a las Pruebas del Guardián del Umbral, del Guardián del Umbral
Mundial, las cuatro pruebas de Tierra, Aire, Agua y Fuego y de inmediato a la
del Salón ígneo, y cada una de estas pruebas vencidas dan derecho a festejos o
fiestas inefables, felicitaciones de los hermanos de la
Luz, música inefable, regocijo y dicha o felicidad. En el próximo capítulo
narraremos acerca de cada una de ellas.


CAPITULO IV
LAS PRUEBAS INICIÁTICAS

¿Por qué habiendo comenzado en Enero de 1949 tanto la muerte de mis defectos
(morir) como la Castidad, sólo en el mes de Julio, día 27, fui sometido a la
Primera Prueba, a la del Guardián del Umbral?, Porque el Maestro me preparaba
para sacarme de mi debilidad y hacerme fuerte internamente. Ya con 6 meses de
Castidad podría soportar el enfrentamiento con semejante monstruo y vencerlo.

Cuando yo comencé, la Iniciación se efectuaba siguiendo el proceso antiguo: el
neófito debía enfrentarse al Guardián del Umbral sin prácticamente más
preparación que su propio anhelo de superación; después, se les ha facilitado a
los hermanos el camino de la Iniciación por medio de los Tres Factores de la
Revolución de la Conciencia, conocidos hoy en todas las obras del Maestro:

1° Morir (Matar defectos)
2° Nacer (Formar nuestros cuerpos internos)
3° Servicio a la pobre humanidad doliente.

De los Tres Factores, el del Servicio a la Humanidad parece ser el camino más
escabroso y difícil; servir a nuestros semejantes, amigas y enemigos, a buenos y
malos, a bondadosos y perversos, a santos y diabólicos, en fin a todos para que
todos los seres sean felices, sean dichosos y tengan paz. Ahora sabrán los
hermanos Gnósticos porque al Maestro Gargha Kuichines le ha tocado hasta la
extenuación soportar con paciencia y resignación las adversidades de nuestro
prójimo. El que aprende a soportar laceraciones e injurias, contumelias,
degradaciones, etc., se levanta cada vez más. Por sus obras los conoceréis, dijo
el Cristo. Porque solo nuestro Padre que ve en secreto nos conoce y cuida de sus
Hijos Bienamados. "Para conquistar la Sabiduría Divina hay que ser muy humilde,
y después de conquistada, entonces hay que ser mucho más humildes todavía". Ese
es el camino, así son las disciplinas esotéricas a cumplir. Nuestro Señor el
Cristo, cuyo cuerpo de doctrina nos toca vivir,
pero en la práctica, nos enseña: "Hay más alegría en la Catedral del Alma por
un pecador arrepentido que por mil justos que no necesitan de arrepentimiento".

Así pues, como anteriormente informé, la Primera Prueba que me tocó pasar fue
la del Guardián del Umbral, para lo cual tuve que fortalecerme por medio de la
transmutación, la oración, la vocalización y la muerte de mis defectos.

Como he dicho, el 27 de Julio de 1949 se me lanzó la Primera Prueba. El
Maestro Aun Weor había salido para Barranquilla desde Ciénaga el día anterior y
regresaría el 29. El 27 fue un día de ayuno para mí; temprano me fui a la cama,
oré y pedí ayuda a los Maestros Internos, sobre todo a mi Padre Bienamado. No
recuerdo cómo ni cuando me dormí; de pronto se me ocurrió salir en un camión de
4 toneladas que tenía para movilizar la propia carga de mis negocios. Eran más o
menos las 4 de la tarde y me dirigí a los playones que están al sur de la ciudad
de Ciénaga. Internamente sabía que allí tenía una cita que cumplir. Al llegar a
los playones me bajé del camión y seguí a pié, caminé y después de algún trecho
volví la mirada para ver lo andado y vi que el camión estaba lejos del terreno
que había andado. De inmediato sentí un frío que me molestaba y más subió mi
molestia cuando advertí que el aire era nauseabundo y pestilente. Sentí temor y
quise regresarme, pero no pude, algo
me lo impedía. Andaba de sorpresa en sorpresa. El cielo se oscureció
rápidamente y temía que viniera la oscuridad en aquellos playones solitarios,
cuando en la penumbra divisé como un chimpancé gigantesco, muy peludo, boca como
de mula, ojos desorbitantes, nariz de simio, orejas grandes y cara desagradable;
al ver este animalesco infernal que venía hacia mí sentí temor, miedo, terror.
Quedé inmóvil, tal era el susto que tenía. Este monstruo desde lejos me habló y
me dijo: "¿De modo que me abandonas por ese hombre que no conoces?,
¡Desagradecido!, Todo lo que tienes me lo debes a mí, yo te puedo quitar todo".
Cuando esto me decía, me di cuenta que estaba en Astral y de inmediato lo
conjuré con el Mantram "En nombre de Júpiter Padre de los Dioses, yo te conjuro,
Te Vigos Cossilim". Este Mantram me lo había enseñado Aun Weor para conjurar
entidades tenebrosas y demonios perversos, pero aquella entidad terrible siguió
avanzando hacia mí. Dos veces más le repetí aquel Mantram
Sagrado, sin causarle daño alguno pero al momento me recordé que yo era un
Chela del Cristo, un hombre casto, y lo conjuré nuevamente pero en el nombre del
Cristo, así: "En el nombre del Cristo, por el amor del Cristo, yo te conjuro", y
esta segunda conjuración lo hizo detener y retroceder. Yo sentí gran alivio y
desperté en la cama bañado en sudor. Eran más o menos las dos de la mañana y ya
no pude dormir más. Me había enfrentado al Guardián del Umbral, a mi propio
Satán.

El Maestro, que había viajado con su familia aún no había regresado. Ese 27
era un sábado al día siguiente domingo no viajaban los barcos que hacían el
tráfico entre Barranquilla y Cienaga, que en ese entonces eran 8 horas de viaje
lo que se hace hoy por una buena carretera en 45 minutos en automóvil y una hora
en bus de pasajero. El día 30 regresó al Maestro, corrí contarle lo ocurrido y
de todo se había dado cuenta. Para la Logia Blanca, aquella batalla es decisiva.
Cuándo le pregunté "Maestro, y esa bestia infernal que me atacó, ¿donde vive?",
me respondió: "Ese es tu propio Satán, el llamado Guardián del Umbral por las
sectas del camino negro. Ese personaje vive dentro de ti". Esa noticia me hizo
revivir el terrible drama que acababa de pasar. Luego siguió diciendo: "Hoy lo
venciste y ya no manda ni gobierna sobre ti. De hoy en adelante te toca
embellecerlo hasta convertirlo en niño inocente; esto lo lograras con la
castidad e incesantes purificaciones. Matando
defectos". Le hice la siguiente pregunta: "Maestro, ¿qué me toca hacer ahora? y
me respondió "Ahora te toca enfrentarte al Guardián del Umbral Mundial... ese
ser es mucho más terrible que el que acabas de vencer".

Nuevamente volví a la Transmutación Científica. Me tocó hacer una lista de mis
defectos y presentársela al Maestro. Al hacer lista de mis defectos, después de
muchos esfuerzos me encontré unos 4 o 5; como era comerciante decía mentiras de
todo orden; amaba a mis amigos pero a los enemigos los ponía en espera para
desquite, pero el Maestro me rompía esos viejos moldes generalmente
hereditarios, señalándome sentencias bíblicas de los Evangelios Cristianos: si
tú amas a tus amigos, eso también lo hacen los fariseos"; me encontré
resentimientos, que no es más que odio diluido; también me encontré fornicación
y adulterio, pecados contra la Divina Trinidad y los Mandamientos de la Ley de
Dios. Cuando el Maestro vio la lista de mis defectos me preguntó: "¿Ya anotaste
los defectos que te señala tu esposa?". Le respondí de inmediato "No Maestro,
ella me echa encara muchas cosas, lo que es y lo que no es", a lo cual él me
respondió "Te felicito porque tienes una compañera que te
espulga bien". En fin, se me obligo a atender los defectos que me anotaban
esposa e hijos, familiares, amigos y enemigos. Recuerdo que resolví pedirle a mi
esposa que cuando me notara un defecto me lo mostrara para quitármelo; se rió y
en parte se alegró, ya que antes le daba temor decírmelo; le mostré la hoja de
papel que tenía para anotar los defectos y ella me dijo "Compra una libreta de
100 hojas para ver si caben", y yo acepté la sugerencia. Al día siguiente, al
buscar las pantuflas o sandalias no las encontré; le pregunté a mi esposa si las
había visto y respondió: "Desordenado, las dejaste en el Baño"; de inmediato
cogí mi libreta de apuntes y anoté el defecto: desordenado. Como ella notó que
nada le dije por el calificativo, siguió señalándome defectos, uno tras otro
manías a montones, muchos de los cuales me eran desconocidos. Me dediqué a
oírlos y anotarlos sin rebatirlos y quedé sorprendido al saber que cargaba con
tanta basura. Cuando volvía al Maestro tenía
listas v más listas y se las mostraba y un día me dijo: "Toda esposa desearía
tener el mejor esposo, el mejor marido" y ya con estas aclaraciones sentía menos
duras las intervenciones de mi esposa y su deseo de mejorarnos. Pero lo cierto
es que escuchando tanto mugre como se me señalaba, sentía dolor de mí y prometí
a mi Madre Bendita purificarme; también prometí volver a la castidad, a no
fornicar. Todas estas nuevas costumbres me martirizaban, pero sin embargo
necesitaba triunfar; ya había roto con mi Satán y por consiguiente lo tenía en
contra.
Les recomiendo a ustedes, mis caros lectores, que reciban con agrado los
defectos que los amigos y no amigos les denuncien. En la Alta Iniciación nos
toca "recibir con agrado las cosas desagradables". Pero cuando esto sucede
nuestros amigos y seguidores se sienten lacerados y nos califican no en forma
constructiva, sino con desprecio e insignificancia.

Esto me hace recordar ahora lo acontecido con el Maestro Aun Weor, cuando
emigró de Ciénaga hacia la Sierra Nevada de Santa Marta. Allá los hermanos le
construyeron una pequeña choza compuesta de una sala pequeña y un cuarto
similar. Al poco tiempo se sintieron inconformes con mi comadre, la sacerdotisa
del Maestro, y me comisionaron a mí para hablarle al Maestro. Yo le abordé de la
siguiente manera: "Maestro, los hermanos de la Sierra sienten disgustos por la
forma tan dura como lo trata la comadre; a ellos le molesta el que usted ni
siquiera proteste, que no sea capaz de censurarla", y él me respondió "Dime una
cosa, tú eres comerciante, ¿Con cuanto dinero mejorarían tus negocios?", a lo
cual respondí "Con 100.000 pesos (hoy equivalentes a 100.000 dólares)"; él me
dijo "Bien, y ¿qué harías tú con una persona que te prestara ese dinero sin
cobrarte intereses ni documento alguno para garantizar la deuda y que tú le
pagaras cuando quisieras?", a lo cual yo le respondí
"Sería capaz de limpiarle la silla para complacerlo y abandonar todo para
atenderlo", y él me dijo "Bueno, pero si tu prestamista fuese grosero feo y
malcriado, ¿le aceptarías la oferta de protección?". Le manifesté que le
perdonaría sus malcriadeces y que no se las tomaría en cuenta y me dijo
"Correcto, otro tanto haría yo. Ahora veamos el caso de la Negra: ella me está
dando sin intereses un capital mayor que el tuyo; con ese capital divino me
convertiré en un Maestro del Mahamvantara, ¿qué me importa que me regañe y hasta
me lacere?, ella es mi socio capitalista". Esta aclaración del Maestro me ayudó
muchísimo en mi propia Iniciación. Espero que ustedes hagan lo mismo, cuando
esto les acontezca; igual cosa aconsejamos para las mujeres cuando les toque un
varón insoportable. La Iniciación es para Hombres (varón o hembra) Thelema a
quienes nada los arredre.

Pero sigamos con la narración de lo acontecido en las pruebas subsiguientes:
la Prueba del Guardián Universal; la pasé y poco recuerdo traje. Sabía que había
vencido y el Maestro confirmó mis sospechas y me narró lo acontecido. La
Transmutación y la Castidad fueron determinantes para triunfar.

Las Pruebas de los Elementales las que puede uno recibir en lo Interno o en lo
Físico. Yo, las 4, pruebas de tierra, agua, fuego y aire las pasé en los Mundos
Internos, pero me tocó guardar silencio. Hoy, al dar el Avatara la orden de
abrir las Puertas de la Iniciación a todos los seres, nos toca referir
acontecimientos vividos por los Maestros, con ánimo de servir, de ayudar a
nuestros semejantes sobre todo por medio de la instrucción. Advierto a los
lectores que cuando recibía y pasaba mis pruebas, ni siquiera sospechaba que
eras pruebas.

Seguí con mis prácticas de Transmutación y desintegrando defectos al par.
Llegó el día de la Prueba de Tierra. Me encontraba en una llanura, el camino me
llevaba directo a pasar entre dos montañas que cada vez estrechaban más el
camino. Cuando iba pasando por esa estrechura, sentí que las dos montañas se
desplomaban y quedaba apresado. De inmediato me acordé que era Cristiano;
invoqué a mi Señor el Cristo y él me salvó. En ningún momento sentí temor y ese
valor, más el poder de Cristo, el Salvador, me libró de todo mal. Esta prueba
tiene que ver con nuestros propósitos, decisiones, coraje, valor. Después de
triunfar en esta Prueba se me hizo una fiesta en el Templo. Después de pasar
cada Prueba, se nos hace una fiesta. A ella concurren Maestros, amigos de esta y
otras vidas, y Damas inefables.

Pasado un tiempo, se me anunció Internamente que me lanzarían la Prueba del
Agua. Ello sucedió así: subí por una carretera hasta llegar a un punto de la
Sierra Nevada, a un paraje llamado Pozo Azul, en la finca Los Naranjos, en la
carretera de Cincinati; conocía el lugar, el pozo que debía atravesar era
pequeño. Me puse mi vestido de baño y me lancé al agua. La travesía es más o
menos de unos 25 metros; nadé sin descanso y cuando en un momento miré hacia
atrás observé que llevaba más de 50 metros nadado, Seguí avanzando, pero no
adelantaba. Miré hacia atrás y veía muy lejos la orilla. Seguí, un tanto
cansado, nadando siempre de frente para llegar al punto indicado, pero con
sorpresa veía que no avanzaba y el cansancio me extenuaba. Oía voces amigas que
me animaban y decían ¡Avanza!, ¡Sigue!, ¡Estas ganando!, ¡Ya falta poco! y de
pronto alguien me dio la mano en la orilla, la cual al fin gané sin darme
cuenta, por el cansancio que sentía. Al salir se me aplaudía mucho,
caras amigas me felicitaban, cuando vi, a manera de pasacalle, un letrero que
en Latín decía: "Si no hubieras pasado esta Prueba, te habría tocado hasta la
próxima encarnación". Como esa leyenda me causó algo de alarma, al día siguiente
al levantarme fui donde el Maestro para consultarlo y él me respondió:
"Estuviste en grave peligro con esa prueba". Mi comadre (la esposa del Maestro)
le dijo a él en forma familiar "Víctor, esa cinta que había como en Ingles, ¿Qué
quería decir?" y el Maestro respondió: "Una advertencia para Julio Medina V.".
La Prueba del Agua tiene que ver con pasiones, mujeres, vicios, etc. Yo entendí
todo di gracias a mi Padre Bienamado por la ayuda prestada.

Después me tocó pasar la Prueba del Fuego. De esta Prueba casi no traje
recuerdos. Fui condenado a morir entre el fuego y se me dio oportunidad para
huir, pero yo estaba dispuesto a corrérmela, a jugarme el todo por el todo.
Había sido bien adiestrado por el Maestro, pero era tal mi desesperación, tantos
los problemas que me asediaban, que no le tenía miedo a morir, porque tal vez
era la fórmula más práctica para resolver mi vida complicada y dura. Esa vida
dolorosa me impulsaba a no rehuir el peligro. Ganada la prueba, me hicieron la
fiesta. Cuando desperté, me encontré con mis diarios problemas: bancos, cheques
en descubierto, letras vencidas, arrendamientos, agua, luz, teléfono, empleados,
citaciones y toda esa gama de obstáculos que el diario vivir nos impone. No se
alcanza a definir donde hay más temor, si en medio de las terribles Pruebas
Iniciáticas o en las del diario vivir. El Fuego tiene que ver con el valor,
ímpetu, coraje, destreza, etc.

Algún tiempo después recibí la Prueba de Aire Fue sorprendente. Yo llegué a un
paraje indígena, los indios andaban revueltos porque habían matado a muchos
nativos. Nos llevaron al pié de un río a varios prisioneros entre los cuales iba
yo. Los indios nos dejaron en pantaloncillos, cortaron ramas como del árbol
costeño llamado "Matarratón", nos subieron a un puente colgante del ancho río y
de allá empezaron a tirar al agua a varios de los prisioneros; estos lanzaban
alaridos y gritos y se hundían en el agua y la corriente del río se los llevaba.
Yo Observaba todo y pedía a Parvati y a Ishuara Dioses de los Elementales del
Aire, y a Narayana y Varuna, Dios del Agua, que me libraran de las aguas del
río. Me envolvieron entre las ramas de Matarratón y solo me dejaron afuera la
cara. Hicieron un atado bien amarrado y me cogieron entre varios indios y me
lanzaron desde el puente colgante a la mitad del río; ya en el aire sabía yo que
el manojo que formaba mi cuerpo con las
varas y las hojas del "Matarratón", se desarmarían al caer. La hundida del
manojo fue profunda pero cuando tenté agua se aflojaron las amarras. Pedía a las
Ondinas y Nereidas y a los Silfos y Sílfides que defendieran mi cuerpo; quedé
libre y desembarazado de esa tremenda atadura y nadé por debajo del agua para
ganar la orilla contraria de la que vivía la tribu. Ellos festejaban su rito y
yo salí por debajo de unas matas tupidas que caían de la orilla del río; allí
permanecí silencioso, esperando que se alejaran del río. Yo di gracias a los
Elementales del aire y del agua y me di cuenta que se trataba de una prueba
Iniciática y desperté. Después los hermanos del Templo me celebraron la fiesta.
Esta prueba tiene que ver con nuestra emotividad, con el miedo a la muerte, con
la salida en astral, etc.

Pasadas estas seis pruebas iniciales o Iniciáticas, vino la última: la del
Salón ígneo o de Llamas Ardientes. Descalzo debía entrar en un cuarto con
llamas. Al abrir ese cuarto me daba la sensación de que tenía que atravesarlo de
un salto, pero haciéndolo así estaba convencido de que caería en la hoguera; por
ello reparé bien en el lugar y observando atentamente vi que el cuarto tenía
unos tubos candentes que giraban, estaban bastante unidos y por consiguiente mi
trabajo consistía en pasar sobre los tubos que se veían al rojo vivo. Pedí al
Cristo ígneo, al Cristo Ardiente, que derramara sobre mí el poder del Amor para
que ese poder me hiciera inmune y me lanzara sin pensar en el peligro,
¿entonces? caminé sobre los tubos encendidos y pasé el cuarto caminando ¡Había
ganado!. Se me hizo una gran fiesta, me dieron trato excepcional y las
felicitaciones de mi Gurú. Oía que me decían: ¡Ganamos!, ¡Ganamos!.

Mi primera Prueba, la del Guardián del Umbral, había sido el 27 de julio del
año 1949. En 4 meses o menos pasé las 4 Pruebas de los Elementales, e
inmediatamente la del Salón ígneo. Ya estaba preparado para entrar a la Senda de
los Misterios.

CAPITULO V
UNA BATALLA EN LA TIERRA - LA DIFUSIÓN

Después de pasar todas las pruebas y acontecimientos iniciativos relatados en
los capítulos anteriores, me dijo el Maestro: "Ahora si tengo alguien con quien
hacer tratos. Tu antes dudaste de mi pero después de pasar las pruebas
Iniciáticas puedo confiar en ti, ya cuento con un discípulo real. Saldré para
fines de este año (1949) hacia donde la Logia Blanca me ordene para escribir el
libro de la Iniciación que se llamará «El Matrimonio Perfecto o la Puerta de
Entrada a la Iniciación».

A fines de Octubre de ese año me comunicó que salía para la ciudad de
Pamplona, para escribir allá el libro. Rápidamente preparó sus cosas y salió
para Pamplona a fines de Noviembre. A los pocos días me informó que se había
encontrado con un viejo amigo que conocía de Esoterismo y me pidió que le
escribiera bajo la dirección de la Peza, que así le llegarían mis cartas. Casi
enseguida me comunicó que había tenido que huir de Pamplona, salir para
Venezuela y llegar hasta San Cristóbal. Allá duró un mes y regresó a Pamplona;
el personaje que le perseguía ya lo habían quitado del cargo y terminó la
persecución.

En Enero de 1950 regresó con su familia a Ciénaga; llegó a un pequeño hotel de
la Estación del Ferrocarril. Allí lo visité, estaba con la esposa y una hijita
enferma, le hablé de llevarle un médico para atenderla y él me dijo sonriendo:
"Frater, yo soy médico, lo que quiero es comprar en la botica (farmacia) algunos
remedios y prepararlos". Fuimos donde un farmaceuta amigo y compramos medicinas,
no de laboratorio sino al granel. Volvió a su hotel y 3 días después los
enfermos estaban bien.

Me mostró el trabajo realizado en su reciente viaje: 9 libretas escritas,
todas de 50 hojas; allí estaba en manuscrito «El Matrimonio Perfecto» que
podríamos denominar Kinder. Me tocó pasarlo a máquina y luego llevarlo a todas
las imprentas de Ciénaga, Santa Marta y Barranquilla. Todas se negaban de plano
a recibir aquel libro, llenos de tremendo temor rechazaban aquella obra
trascendental de Magia y Tantrismo Blanco.

Al fin, un joven estudiante de la "Complementaria", escuela filial del colegio
de Segunda Enseñanza de Ciénaga, que estudiaba en dicha escuela Artes Manuales y
que resultó ser pariente de mi esposa, nos dijo que él hacía el levante de las
páginas. En esos días, un señor que de imprenta nada sabía había comprado una
vieja máquina de medio pliego; utilizó papel de varios gramos y comenzó el
tiraje. Yo abandonaba mis negocios días tras días, pendiente de la corrección
del tiraje y del libro, evitando así que saliera al revés una página cualquiera,
pues el taller solo había sacado "carteles de muerto" y por tanto todos eran
novatos en el oficio. Las páginas salían plagadas de errores, trabajábamos DÍA y
noche y se corregían una y otra vez, pero el Maestro estaba lleno de urgencia
por sacar cuanto antes el libro. "Maestro - le dije – pero el libro está
saliendo con errores ¿qué hacemos?" y con suma rapidez me contestó: 'Los dejamos
como pasto a los intelectuales". La frase me
pareció muy dura para pedir excusas, más él reiteró su frase, que salió en el
primer prefacio de ese libro: "Los errores los dejamos como pasto a los
intelectuales. Muchos de ellos al no tener con que comparar para sacar
conclusiones, contarán esos errores y nos juzgarán sin compasión".

Finalmente, en los primeros días del mes de mayo de 1950, salió la obra en
esas condiciones. Gran alegría para el Maestro y para mi persona. El libro salía
en momentos en que nuestro país estaba bajo el peso de un régimen dictatorial.
Todas las Logias Masónicas estaban cerradas por orden de ese sistema
infranqueable. Al salir la obra a la calle mis amigos y familiares temblaron de
temor por mí, llenos de susto y de incógnitas por lo que creían ellos me pudiera
acontecer. Más yo estaba resuelto a ganarme un carcelazo.

Después de realizada la publicación del libro tuve una experiencia interna:
iba yo caminando en Astral con el entonces Maestro Aun Weor, y al llegar a la
Plaza del Centenario de Ciénaga, por el lado izquierdo de la Iglesia principal,
vi dos conocidos junto al poste de energía eléctrica y al llegar junto a dichos
señores uno de ellos me dijo: "Medina, no andes con ese hombre que es un
corrompido". El Maestro bajó la vista, sonrió al ofensor y bajo su cabeza
humildemente; el impacto lo recibí yo, quise castigar al amigo, más el Maestro
no lo permitió. En esos momentos desperté y me sentía iracundo con el Maestro,
por no haberle pegado al ofensor.

Al día siguiente muy temprano lo visité en su casa y le pregunté: "Maestro,
¿se dio cuenta del incidente de anoche? y me dijo "tu amigo estaba molesto
conmigo" a lo cual le respondí, "Maestro, por qué usted bajó la vista, sonrió y
agachó la cabeza" y me respondió "porque él quería llevarme a su campo, al
diabólico, y yo lo quise traer al mío, eso fue todo. Pero te advierto, hoy me
tratan a mí de corrompido y mañana te tratarán a ti" y yo le pregunté que eso
por qué y me dijo: "Los magos negros están indignados con nosotros por haber
revelado el secreto indecible, el Gran Arcano, y eso no nos lo perdonarán
jamás". Y ciertamente así fue; y aún ahora, 30 años después, estoy sintiendo
multiplicados al cubo esos mismos ataques y la palabra "corrompido" la repiten
los demonios del abismo introducidos hoy en nuestras filas. Ya se dan el lujo de
escribir libros, panfletos y circulares buscando unión entre ellos, pero la
Logia Blanca los dispensará.

A los dos o tres días de haber entrado en circulación esa primera obra del
Maestro, mi esposa no podía dormir debido a una serie de molestias desconocidas.
Los hijos despertaban asustados llorando. Yo personalmente sentía que todo mi
cuerpo tenía un ruido permanente, tal como se le siente a los gatos, un ronroneo
que unas veces era tenue, pero otras desesperante. De inmediato visité al
Maestro Aun Weor y este después de un estudio Interno me contestó: "La Logia
Blanca ordenó poner una malla de acero sobre vuestro hogar y el mío para
protegernos, pues yo estoy en las mismas". El Maestro invocó a los Ángeles
Guerreros Marcianos y estos hicieron el trabajo. Desde esa noche sentimos alivio
todos. El Maestro me informó: "Los magos negros de la región se han unido con
magos negros de otros planetas y están lanzando los ataques"; los ataques se
veían como garfios encendidos que se enredaban en las mallas que protegían
nuestros hogares. Desde ese momento se desató una tremenda
lucha sin cuartel contra dos personas: Aun Weor y Julio Medina V., al par que a
sus familias.

Podría hacer cientos de relatos como este. Salimos en un camión de transporte
de carga con mi esposa e hijos pequeños para hacer algunas diligencias; yo
andaba precavido, se me había dado esa orden interna. En el trayecto del
recorrido debía atravesar por la línea del ferrocarril, las cuales estaban en
algunos lugares a más de un metro sobre el nivel de las calles, por lo menos así
estaban en Ciénaga. Yo iba manejando el camión y estando a solo 10 metros de la
línea férrea vi venir un tren de carga; por allí debía pasar con el camión y mi
familia, pero al meterle segunda para subir la línea, lo que hice fue frenar el
camión, el cual de inmediato se apagó y en el momento en que esto sucedía, pasó
el tren de carga. Repuesto del tremendo susto, traté de prender el motor y
continuar la marcha, sin embargo el camión no pudo prender, no tenía una gota de
gasolina. A unos 50 metros había una bomba de gasolina (Estación de Servicio),
presté un tarro para ponerle gasolina al
tanque del vehículo y parte al carburador y de inmediato prendió. Arrime el
carro a la bomba y nos dimos cuenta que estaba seco el tanque de gasolina. Así
fui salvado por la Logia Blanca, pues si en vez de frenar el camión lo hubiera
acelerado se me habría apagado por falta de gasolina al subir la pequeña cuesta
y hubiéramos quedado en medio de la vía férrea. Si hubiera muerto con mi familia
en ese accidente, por lo menos lo hubieran tomado como un castigo del cielo. El
concepto general en los contornos fue de que «El Matrimonio Perfecto» se trataba
de una obra sucia, puerca. Lo que mayor asombro causó de esta publicación fue el
de tratarse de mi persona, ciudadano ejemplar con una hoja de vida meritoria,
que me hubiera prestado para prefaciar este libro.

Algún tiempo después, dos matronas de la ciudad al encontrarme ocasionalmente
con ellas de inmediato abordaron el tema en "moda": "Don Julio Medina, ¿Usted
por qué escribió ese libro tan sucio?, sobre todo que habla tan escuetamente de
eso". Yo les contesté "Yo no soy autor, apenas escribí el prefacio" y me
manifestaron "pero en toda esta ciudad ha provocado gran escándalo, precisamente
por hablar de eso" Yo les pregunté que qué era "eso" y me dijeron "no se haga el
que no sabe". Claro que para esa época, año de 1950, pronunciar la palabra sexo,
era denigrante, ya que el sexo se consideraba algo obsceno y vulgar. Para
defenderme de ellas, ya que eran amigas por nexos familiares, les dije: "Díganme
lo siguiente, si el Maestro y mi persona por escribir sobre el sexo somos
sucios, cómo no será de puerco, según la lógica de ustedes, la persona o ser que
lo inventó y todos nosotros que somos hijos del sexo". Al oír esto me
manifestaron "Ya no tiene redención" y se marcharon
murmurando. San Pablo nos dice en los Evangelios Cristianos: "Para el puro todo
es puro y para el impuro todo es impuro".

Yo tuve en ese entonces una red de distribución que comprendía unas 1.200
tiendas, así: la zona Bananera hasta Fundación, con El Retén, Aracataca,
Pivijay; al norte de Ciénaga a Gaira, Santa Marta, etc.; y al occidente a Pueblo
Viejo, La Isla, Tasajera, Bocas del Río Aracataca, hoy Venecia. La primera obra
alborotó a todos los tenderos; se habló de que yo estaba loco, de que me había
levantado con los fondos de la empresa. Llovían, como hoy, las infamias y las
empresas distribuidoras cayeron sobre mí para quitarme todo; con un patrimonio
de más de 200.000 dólares, consistentes en edificios, 2 fincas cafeteras, 2
camiones, enseres en las fincas y créditos por más de 40.000 dólares, cayeron
sobre mí los acreedores y se apoderaron de todo. Fue una rebatiña social. A
todas esas entidades les había servido por más de 25 años, pero nada de eso tuvo
fuerza para conjurar el mal. Al Maestro lo metieron en la cárcel por ser el
promotor intelectual.

De pronto un día me dijo el Maestro: "Ya se revolvió este pueblo, ahora nos
toca seguir la labor de divulgación; debes salir ya para Bogotá, llévate unos
100 libros, el domingo te paras frente a la Iglesia Teosófica Liberal y a la
salida del rito - me señaló la hora de salida y entregarás a cada miembro un
libro". Yo cumplí fielmente lo ordenado por el Maestro. Después supe que muchos
fueron a dar al cesto de la basura y el Maestro me contestó al informarlo "De
allí lo recogerán los que lo necesitan".

Al regresar a Ciénaga, me solicitó listas de todas las sociedades y grupos
espirituales de Sur y Centroamérica. Busqué, e iba obteniendo direcciones;
cuando tenía mas de 100 direcciones se las mostré y me dijo "Bien todo esto,
ahora envía 3 libros a cada dirección", lo cual cumplí fielmente. Después de dos
meses comenzaron a llegar cartas solicitando mayores informes. Luego recibí
orden de enviar los libros a los centros Cherenzistas, Rojistas, espiritualistas
y a toda clase de escuela en Colombia; en esta forma fue más rápida la acción de
los libros. Las fuerzas del mal se recrudecieron sobre nosotros, al Maestro lo
metían a la cárcel cada rato y a mí me hacían ataques de todo orden sobre todo
en el campo económico, las empresas que representaba me fueron retirando la
confianza y por consiguiente sus negocios. La Universidad Espiritual de
Colombia, a la cual había pertenecido como miembro y como rector de ella, me
expulsó y pidió en la expulsión que ninguna organización
de carácter espiritual me tuviese en cuenta. El Maestro me dijo, al conocer la
expulsión, "Esos tontos imaginan que tú los has vendido", lo cual era falso
porque Aun Weor estaba enterado de todas las entidades espiritualistas que él
atacó en su libro; los Rosacruz de Amorc también me hicieron ataques creyendo
que había suministrado al Maestro las monografías que ellos venden a todo el
mundo. Los tenebrosos propalan cualquier especie con total desfachatez, así como
en el año de 1976, en supuesta carta del Maestro, me decían: "La mujer de
Cherenzi dijo en la Argentina que ella venía para recoger a los antiguos
discípulos", y con tan absurda y descabellada frase, mis enemigos hicieron
ferias.

A pesar de las oposiciones, los libros distribuidos empezaron a cumplir su
misión, fueron cayendo en otras, manos y comenzaron a llegarme cartas tanto de
Colombia como de otras naciones, Las cuales contestaba incesantemente. Por otra
parte mis negocios se fueron acabando y los observadores lo estimaban como
castigo. Una vez distribuidos los 2.000 ejemplares del «Matrimonio Perfecto o
Puerta de Entrada a la Iniciación», ya el Maestro estaba transcribiendo de los
Mundos Internos su segunda obra: «La Revolución de Bel». Fui testigo presencial
de muchos acontecimientos narrados allí, sobre todo el del "Milenio" que relata
los acontecimientos de esta época y la crucifixión de Yahvé Semo. Esta obra
salió en el mes de Octubre de 1950, es decir unos 4 meses después del
«Matrimonio Perfecto». Estas dos obras en la calle causaron terrible revolución
entre los espiritualistas asociados de toda América.

A los 8 meses de publicar la «Revolución de Bel», es decir, hacia junio de
1951 se sacó el «Curso Zodiacal», el cual salió en mimeógrafo; y en el año de
1952, estando el Maestro en la cárcel, escribió «Apuntes Secretos de un Gurú»,
obra que se publicó ese mismo año. Se trabajaba con mucho afán, era la orden de
la Venerable Logia Blanca.

En esos años de 1951 y 1952 ocurrieron muchos hechos de trascendental
importancia, tanto para mi Iniciación como para el desarrollo de nuestro
naciente Movimiento. Registrando mis archivos, que contiene miles de cartas del
Maestro desde el año de 1949 hasta dos meses antes de morir, es decir, escritas
hasta Octubre de 1977, encuentro documentos formidables. Les voy a transcribir
dos de esas cartas: la primera, del Maestro dirigida al hermano Daniel Beltrán
Guerrero, paladín caleño que al conocer la primera obra se unió a nuestras filas
y lanza en ristre para defendernos, le comunicó al Maestro lo que por su tierra
mal hablaban de nosotros los espiritualistas de la época; y la segunda, una
carta que yo contestaba a un hermano carnal a quien asustaron sus amigos y
contertulios de esa época.


CARTA ENVIADA POR EL ENTONCES V.M. AUN WEOR A UN DISCÍPULO:

"Ciénaga febrero 12 de 1952

Señor don
DANIEL BELTRÁN GUERRERO
Carrera 6ª. No. 3-53
Cali

Estimado frater:

Recibí su atenta carta a la cual doy contestación inmediata.

Ciertamente existe una diferencia sustancial entre Aun Weor y Víctor Manuel
Gómez R.

Aun Weor, es una llama divina, Atman, el gran Yo Universal de Vida y Víctor
Manuel Gómez R., es su tosca y humilde personalidad.

Aun Weor, es un Maestro de la Fraternidad Blanca y Víctor Manuel Gómez R., es
solamente su personalidad externa y su yo inferior.

Víctor M. Gómez R., es un hombre como cualquiera y en el pasado tuvo los
errores que puede tener cualquier hombre, hasta que Aun Weor, despertó a la
personalidad inferior y la puso bajo su servicio después de grandes esfuerzos e
incesantes purificaciones por parte de Víctor Manuel Gómez R., requisito este,
sin el cual jamás se habría podido manifestar el Maestro Aun Weor, así, pues,
Aun Weor, es el Yo Superior de Víctor Manuel Gómez.

Sócrates dijo "Si no hubiéramos estado perdidos, estaríamos perdidos".

En la catedral del alma hay más alegría por un pecador que se arrepiente, que
por mil Justos que no necesitan de arrepentimiento.

La sabiduría se elabora con la sapiencia del pecado y el vértigo del Absoluto.

La rosa elabora su perfume con el lodo de la tierra.

La luz sale de las tinieblas y el cosmos sale del caos.

Las rosas rojas son mejores que las blancas porque tienen la sapiencia del
pecado.

Las doncellas pueden caer, pero las Marías Magdalenas jamás caen, porque
tienen la
sapiencia del pecado y el vértigo del absoluto.

Vivekananda, antes de los 30 años fue un hombre lleno de vicios y pasiones.
Francisco de ASÍS fue calavera y mujeriego antes de despertar. Ghandi, el gran
Libertador de la India, antes de despertar fue nocheriego y vagabundo.

Así que llegó el momento en que Aun Weor expulsó a todos los mercaderes de su
templo interior, con el látigo de la voluntad, para oficiar en su templo y
escribir las obras solemnes que usted ha conocido.

Esos espiritualistas que me atacan, son museos ambulantes de recuerdos viejos.
Ellos viven el pasado y mascullan sobre la hojarasca de mi vieja personalidad,
pero, multiplicándole los defectos. Esos pobres seres son dignos de piedad, no
son más que muertos vivientes, habitantes de las viejas tumbas de mis
recuerdos...

En cuanto al Frater Julio Medina Vizcaíno, autor de los prefacios y conclusión
de las obras «El Matrimonio Perfecto» y «La Revolución de Bel», es un elemento
distinguido del gran Movimiento Espiritual de Acuario, y como es natural se le
tilda de renegado Cherenzista, por el hecho mismo de ser Ex-Rector de la
Universidad Espiritual de Cherenzi. Él militó ciertamente en esas filas
tenebrosas hasta el instante en que encontró la sabiduría Secreta de nuestro
Señor el Cristo, el Logos Solar, cuya vida vive y palpita intensamente en el
fondo mismo de nuestro sistema seminal.

Se le ha atacado violentamente en todos los sectores de nuestro mundo social,
económico, religioso, familiar y comercial, por que éste se desenvuelve dentro
del tráfago de la intensa vida cotidiana.

A Julio Medina Vizcaíno, se le ha atacado por un solo gravísimo delito, y este
es el haberse echado la cruz de la Iniciación sobre sus fuertes hombros para
seguir fielmente las huellas de nuestros divinos predecesores y de nuestro Señor
el Cristo.

Si usted quiere saber por qué el señor Rojas no se ha defendido públicamente,
es por el temor de hacer más públicos sus propios errores. Sus actividades
actuales probarán con hechos mis afirmaciones.

Me he llenado de inmensa alegría su estilo recio y vigoroso, armonioso y
bello, porque a través de esa carta intuimos un hermano espiritual avanzado,
capaz de realizar grandes obras en beneficio de millones de seres.

La magia sexual, es la matriz donde se gestan los Dioses, es el vientre de la
Diosa Isis, donde se forman los redentores de la humanidad.

Cuando usted esta practicando Magia Sexual es un embrión divino,
desarrollándose, evolucionando, gestando y progresando dentro de la matriz
cósmica de las fuerzas sexuales de la naturaleza y cuando ya el embrión divino
ha llegado a su pleno desarrollo, entonces la madre natura lo pare como Maestro
del Mahamvantara, como un hijo omnipotente del ruego. Y es que los Dioses no se
gestan con papeles viejos, ni con viejos pergaminos ni teorías anticuadas, sino
con esa misma fuerza sexual que crea plantas, bestias, hombres y dioses.

Si por dar estos conocimientos hemos de ir hasta el cadalso, bendito sea el
cadalso......

Que la paz sea contigo.

Firmado :
Aun Weor.


CARTA ENVIADA POR EL SEÑOR JULIO MEDINA VIZCAÍNO (V.M. GARGHA KUICHINES) (1)

(1) La carta transcrita a continuación la envié a un hermano carnal, Eduardo,
cuando supe en Barranquilla de la intranquilidad de mi hermano por las obras
prefaciadas por mí:

"Ciénaga mayo 4 de 1951

Señor doctor
Eduardo Medina
Barranquilla
Mi querido Eduardo:

Esperaba llegar a ésta para escribirte lo más pronto posible y puntualizarte
detenidamente acerca de nuestra conversación tenida en esa y referente a mis
actividades como espiritualista y sobre la publicación del conocimiento que en
ese ramo tengo.

Primeramente trataré de tranquilizarte con respecto a tus temores sobre mi
persona, temores que se manifiestan como si se tratara de que el hermano se está
desquiciando de banda en banda, o como si se le estuviera congestionando el
cerebro debido a miles de teorías y cosas fantasmagóricas que lo abruman o
seducen, o como muy barranquilleramente dicen ustedes, "Le esta patinando el
coco". También se manifiestan esos temores por lo que yo pueda perder en el
campo de los intereses creados, o en el campo de las relaciones sociales y sobre
todo, en el de las altas esteras, que es desde donde se manipulan los tentáculos
que todo lo aprisionan.

Por mi parte, recibo tanto tus insinuaciones como interés por mí con todo el
cariño y afecto que siempre he sentido por ti y por cada uno de mis hermanos y
familiares, sobra decirte que tus propósitos llevan la más profunda sinceridad y
que es solo debido al aprecio y cariño que me tienes, lo que te mueve para
hablarme en la forma clara y franca en que lo haces, y por ello te busqué tan
pronto como supe por boca de nuestra hermana Ana, que te intranquilizaba sobre
lo que tanto tú como mis amigos más apreciados y personas de mi mayor estimación
han dado en llamar "actividades Quijotescas". Efectivamente en esta humanidad
unos hacemos de Quijotes y los demás hacen de Sanchos.

Como es natural, esta correspondencia te la escribo con el objeto de disipar
en ti la apreciación momentánea que de mi te hayas formado debido a informes
suministrados por personas estimadas para ti, pero que con seguridad son de esas
a quienes mortifica mucho el que dirán. Por lo pronto solo podré decirte
prudente si formas juicio y conceptúas después de haberme oído; bien sabes que
en un principio elemental de derecho, y que tú eres docto en derecho, por lo
tanto quiero ajustarme a tus principios, no a los míos, que por ahora tú los
tienes en tela de juicio.

En cuanto a mis actividades de carácter espiritual, te informaré que es
Cristiano cien por cien, religioso por convicción, amo la justicia y la
practico, mi bondad la uso para con todos sin tener en cuenta la actitud de los
otros para conmigo. Mi política es de "no-resistencia al mal" y esto que te digo
lo confirmo con mi vida privada y pública; he ahí la ventaja de tener autoridad
moral. Este mi fondo, fondo moral y mis conquistas espirituales las he obtenido
mediante conocimientos que hoy salen a la luz pública, por ello presto me serví
para presentarlas públicamente. Si mi condición de hombre de buena fé y mis
prendas morales y espirituales constituyen motivo de alarma o de risa entre los
que se dicen ser mis amigos y aún entre los que no me conocen, solo podré
decirles que estoy evidenciando que es más fuerte, si el bien o el mal. Me di
cuenta sí, que las gentes aman el mal por que le temen, pero como yo no le temo
puedo hacer esta búsqueda serenamente, y ninguna
escuela mejor que la misma vida, ella es la mejor escuela, porque el verdadero
conocimiento es aquello que hemos realizado ejecutado, lo demás es pura teoría.
Por ahora me considero como un pasajero de mi experiencia, donde los unos me
dicen que voy bien, entre ellos yo, y otros me dicen que voy mal, entre ellos tú
y muchas otras personas de mi mayor estima. Ante esta divergencia de pareceres,
he querido guiarme por mi conciencia y a ella jamás he pensado traicionarla. Si
lo que hago no está bien, podría ser un equivocado pero yo todavía no he llegado
a comprobarlo y, como te dije, mi escuela es la vida realizada.

Por lo pronto tengo la satisfacción de permanecer sereno en medio de este
mundo desquiciado donde cada cual sabe de lo que es capaz y sin embargo,
considera a los otros peores que a él. Ya desearía para todos mis amigos esta
misma seguridad. Mi caro hermano: El mundo no se domina con cañones, el mundo se
domina con ideas y el que aprenda a manejar las idea domina al mundo.

Las obras que yo he patrocinado hablan más claramente de lo que yo te digo:
esas enseñanzas son las que han confeccionado mi presente estructura moral, mi
fe y mi dignidad. Para tranquilidad tuya te pido que leas una de esas obras,
nada es nuevo de lo que en ellas se dice: todo lo que allí se explica está
consignado en libros que han dado luz al mundo. Es verdad que yo llevando
únicamente como base mis condiciones internas, las he puesto como quilla para
que el mundo se estrelle contra ella, si se me denigra y persigue,, mi ejemplo
servirá de lección para acelerar la caída de este carcomido y viejo andamiaje de
un mundo que tambalea entre la incomprensión de los que se hicieron doctos y
asombro de los ignaros...

Mi caro hermano, con dolor te diré que nadie ha querido escucharme entre el
círculo de los que me rodean, todos han formado concepto de mi por lo que vieron
y oyeron de gentes que pertenecen al "dicen que se dice". Yo sé que la
ignorancia es atrevida, pero ante la contumelia permaneceré sereno e
impertérrito. Ni siquiera he querido defenderme, y si hoy lo hago ante ti es
porque vi y sentí la sinceridad de tus palabras, el deseo de brindarme tu ayuda
espontánea; pero Eduardo, Yo, soy yo, y yo debo bastarme a mí mismo. Me siento
por el momento sentado en el banquillo de los acusados, pero con la serenidad
del que no se siente culpable, con el valor que da el espíritu a sus hijos
predilectos, y con el coraje que nos brinda la fe cuando nos entregamos para
salvar el mundo del dolor y de la amargura.

Ya conoces mi resolución, cuales mis propósitos, como observarás lo que siento
es superior a mi mismo. Obro con conocimiento de causa y actúo públicamente como
debe hacerlo el que tiene dignidad, con la frente en alto y a la luz del día.

Cuando estas palabras te escribo, se inundan mis ojos de lágrimas y me
comprueban que las alegrías del alma provocan llanto en el cuerpo tísico.

Te abraza tu hermano que agradece tus intenciones y estima tus propósitos.

Fdo:
JULIO MEDINA VIZCAÍNO.


CAPITULO VI
EL MAESTRO EN LA MONTAÑA

En ese año de 1952 escribió también el Maestro su libro «Medicina Oculta y
Magia Práctica». Para ello le tocó subir a vivir a la Sierra Nevada de Santa
Marta y allá, además, fundó el Sumum Supremum Santuarium Gnosticum (S.S.S.G.) de
la Sierra Nevada de Santa Marta. Para el efecto, le presenté a don Marcos
Hortua, viejo colaborador mío, y a su hermano Elías; ellos le hicieron
invitación al Maestro para que conociera aquellas tierras vírgenes de espesas
montañas, con ríos y quebradas abundantes de agua. El Maestro subió con ellos a
mediados del año de 1952. Allá conoció otros vecinos de los Hortua: a don Pedro
López Lindo y a su hermano Celestino y sus familias; a los hermanos Demetrio,
Joaquín e Ignacio Amorteguí Valbuena y sus familias; a los amigos Epifanio
Beltrán y familia, Carlos Jiménez y familia, Julio Martínez, Filadelfo Novoa,
Casimiro Güete y otros que de momento se escapan a mi memoria. Pero con todas
estas personas trató al regreso a la Sierra, ya que de
momento solo había subido atendiendo una invitación de Marcos Hortua. Regresó
el Maestro a Ciénaga y me habló de sus planes de fundar un Templo subterráneo,
de acuerdo con las órdenes de la Logia Blanca.

En los primeros días del mes de agosto regresó a aquellos bellos parajes, con
un clima estable de 24 grados, y reunió a las familias de la región. Cuando el
Maestro subió nuevamente a la Sierra, ya los amigos le habían construido una
pequeña choza campesina compuesta de dos habitaciones, cuarto y sala comedor. Al
llegar allá, le construyeron una cocina pequeña y la primera Casa del Peregrino,
de unos diez metros de largo por 4 de ancho, bancos para las conferencias y una
choza redonda para meditación, de unos 2 metros de diámetro. Allí estableció un
altar y lo llamó Sanctum de meditación.

El trabajo fue intenso con los hermanos de la región que le prestaron apoyo;
al par que se hacían aquellas innovaciones, subió a la montaña, escogió el sitio
o lugar donde se construiría el Templo. Entró de inmediato en actividad. A mí me
tocaba enviar algunas provisiones y obtener la pólvora y dinamita para las
excavaciones, envío de picas, palas, y barras para perforar las rocas. En el mes
de Noviembre de ese mismo año de 1952, cuando subí, fui sorprendido con el
gigantesco esfuerzo realizado. El Maestro había diseñado un túnel que comenzaba
con un salón de conferencias, una capilla para ceremonias, y para el mes de
Diciembre nos congregábamos allí unas 40 personas. Se celebraron los Ritos
Navideños y se leyó el «Primer Mensaje de Navidad», el cual me fue entregado
principio de Diciembre y saqué unos 500 ejemplares para la información del grupo
de la Nevada y del resto de Colombia. Al par que esto sucedía en la montaña, a
Ciénaga, oficinas de Julio Medina V., llegaban
cientos de cartas adhiriéndose a la Sabiduría Gnóstica. Esas cartas traían,
unas, grandes alabanzas, y otras las mas perversas ofensas, tanto para el
Maestro como para mi humilde persona.

Aún en la montaña hubo persecución para el Maestro. Desde Ciénaga y Santa
Marta hubo gentes que pensaban que el mago, como lo llamaban despectivamente,
era el culpable de mi separación de esta vida artificiosa y llena de amarguras.
También se quejaban los kioscos establecidos en La Gran Vía, lugar de partida
para el ascenso a la Sierra; allí esculcaban a los pobres colonos de la Sierra,
cambiándoles el producto de sus ventas por cervezas, ron, cigarrillos, tabacos y
música. Al ver que el Maestro, con sus enseñanzas, era el causante de la pérdida
de parroquianos y clientes fáciles, comenzaron a torpedearlo. A tal llegó el
escándalo, que en una ocasión el Comandante o Director de la Policía de Sevilla
despachó un piquete de agentes de Policía para traer al mago; el Maestro fue
informado internamente y tomó las medidas del caso. Los hermanos del S.S.S. le
pidieron amparo y protección a la Bendita Madre Naturaleza y el resultado fue el
fracaso para el piquete de la Policía.
Los agentes de la Policía lograron llegar hasta la quebrada de Orihueca, ya a
la altura del Templo, pero habían caído grandes lluvias sobre esa región y
quedaron atrapados entre dos ríos que en dos días no les dieron paso ni para
seguir ni para regresar. Cada vez que intentaron acciones como la anterior,
fracasaron, pero cuando el Maestro bajaba de la Sierra, de inmediato en La Gran
Vía lo detenían la Policía estacionada en el camino de entrada a la región; lo
traían a Ciénaga en calidad de detenido sin nota alguna de remisión, lo cual
dificultaba su salida de la cárcel de detenidos hasta cumplirse el tiempo
reglamentario según la ley para estar detenido.

El interés de los enemigos del Cristo era sacarlo de la región. Decían y
propagaban esos tales, que el Maestro lo que tenía era una cueva donde desnudaba
a las mujeres que entraban allí y a los maridos y padres los ponía a fumar
marihuana en medio de escándalos infernales, todo ello repercutía sobre mi
humilde persona, hombre de negocios, conocido por mi distribución que servia a
más de 600 tiendas de todo el norte del departamento del Magdalena y mas de 600
familias. Me contaban compañeros Rotarios que en una reunión Rotaría en la
ciudad de Barranquilla uno de mis representados les había manifestado que me
estaba retirando la confianza debido a que yo subía a la Sierra a fumar
marihuana en compañía de un mago que estaba corrompiendo una región cafetera
donde él tenia fincas de café; los amigos le dijeron a ese magnate que
extrañaban esa noticia porque sabían que yo no fumaba ni bebía y el magnate les
dijo que eso mismo creía él antes de convencerse pero que ya estaba
informado por un elemento que había mandado allá a la Sierra.

Pero eso no es nada. Un cuarto de siglo mas tarde, los enemigos del Cristo
Interno atacan nuevamente con diatribas, especies maledicientes, informes
asqueantes y gran alegría para nuestros detractores que hoy, con otros nombres y
otros apellidos pero iguales intenciones, con cartas espurias se movilizan en
todas las direcciones del mundo con el único objeto de desacreditar a los
directivos, como lo hicieron al principio, pero ahora con mayor escándalo y
solemnidad porque son de mayor perversidad.

A pesar de estos vendavales, el Maestro aprovechó el tiempo en la Nevada, ya
que además de la enseñanza que de viva voz impartía a sus adeptos de la montaña,
al par estudiaba la vorágine y la manigua. Hablaba con los Elementales y estos
le informaban, le servían. Entró en contacto con los antiguos "Mamas" de los
indios Arhuacos, seres ya desencarnados, y estos le dieron gran información que
él transcribió en su libro «Tratado de Medicinal Oculta y Magia Práctica». Toda
esta información la recibió en los Mundos Internos.

Nos enseñó a manejar las plantas, a obtener su medicina, y en el libro citado
están esas fórmulas. Como ejemplo de las técnicas que él nos enseñó, podemos
citar la siguiente: la persona que quiera trabajar con un Elemental saluda a la
planta con la misma naturalidad con que lo haría con una persona amiga; si está
con sombrero puesto, se lo quita. Luego, describe un círculo con el dedo grande
del pié izquierdo, si esta calzado lo hace con los botines puestos, comenzando
de izquierda a derecha. El círculo hacia abajo, sube el pie por la derecha y lo
cierra donde comenzó; luego describe una cruz al pie de la planta, también con
el dedo grande del pie izquierdo, de norte a sur (Padre e Hijo) y luego de
izquierda a derecha. Como decimos, lo puede hacer con los botines o zapatos
puestos si no se puede descalzar; hecho lo anterior, le hace la petición al
Elemental de la planta. Esto, cuando se trate de arbustos o árboles grandes;
pero cuando se trate de plantas pequeñas se hace
con la mano derecha. Se le llama a la planta preferentemente con el nombre del
Elemental, pero si no lo conoce entonces con el nombre de la planta, y si
tampoco lo conoce entonces dándole el nombre de "planta amiga"; después se coge
la planta, mejor cortándola con tijeras o cuchillo, no tronchándola, porque la
planta sufre más.

Las personas que practican la curación por medio de plantas, cuando ya saben
salir a voluntad de su cuerpo, en Astral, pueden ir al campo a hablar con las
plantas, pedirles el nombre de Elemental y preguntarles que órganos del cuerpo
humano pueden curar. Tenemos cientos de experiencias como esta: En una ocasión
una hermana del S.S.S., estando sola con sus hijas menores en la montaña, le dio
a una de sus hijas un fuerte dolor al pecho, una especie de angina de pecho. La
hija se agravó con el mal, el esposo por fuera y ningún varón en su casa. Se
recordó que eran Gnósticos y en compañía de la enferma invocaron a los Maestros
de la Medicina: Paracelso, Galeno, Hipócrates, Huiracocha, Hermes Trimegisto y
al Ángel Adonai. Ellos se invocan con los Mantram "Antia Da Una sastaza", se
repiten tres veces y luego se llama a los Maestros y se les pide el favor que se
necesite. Ambas se durmieron, madre e hija, después de hacer la invocación, y
despertaron a la madrugada trayendo el
mismo recuerdo: que un indio de la Sierra Nevada estuvo en su casa y les dijo
el remedio para curar a la niña; "lo tienen en el patio de su casa", les dijo,
las invitó a salir al patio y les mostró que debajo de un árbol de naranjo agrio
estaba la planta que serviría para curar a la niña, que cogieran las hojas y las
pusieran a hervir y que la niña la bebiera sin dulce, también hacer cataplasmas
y ponérselas al pecho (hojas majadas de la misma planta). Se levantaron muy
temprano, fueron donde el indio en sueños les había señalado y efectivamente
debajo de un árbol de naranjo agrio encontraron la planta, le hicieron el Rito,
la niña tomó el bebedizo y tuvo inmediata mejoría.

Nos hemos dado cuenta que entre más sencilla es la persona humana, más
fácilmente entiende las cosas de la naturaleza. Hasta el S.S.S. llegaban
enfermos y peregrinos, los unos buscando curación para sus males, y los otros
para recibir directamente del Maestro sus sabias enseñanzas. El primer núcleo de
Gnósticos se formó con los humildes campesinos de la Sierra Nevada de Santa
Marta, municipio de Ciénaga, corregimiento de San Pedro, antiguo poblado
indígena de San Andrés, región de Camagual, en las cabeceras de la Quebrada de
Orihueca, a 20 kilómetros de la carretera Ciénaga-Fundación.

En el Templo de la Nevada, el S.S.S., el Maestro le dio el nombre al grupo que
se estaba gestando: MOVIMIENTO GNÓSTICO CRISTIANO UNIVERSAL. Le pregunté,
"Maestro, ¿por qué se ha dado el nombre de Movimiento?", y él me contestó de
inmediato "porque es una acción en movimiento, el movimiento Gnóstico, es como
un tren en marcha, va hacia una meta, igual que un tren, y en una estación se
bajan unos y suben otros y el tren sigue su marcha hacia su destino; por ahora
soy el conductor y tú el fogonero, el proveedor, el maquinista..."

Ya tuvimos nombre, ahora debíamos tener un emblema, un escudo; el Maestro
pidió a la Venerable Logia Blanca ese emblema y la Logia Blanca lo prometió.
Pasaron varios días y nada del escudo. Al fin, en el año de 1953, se le dio al
Maestro y me contó para que yo lo dibujara. "Toma un lápiz y papel - me dijo - y
dibuja; me llevaron a una montaña, se me mostraba un cielo profundo azul oscuro,
sin ninguna estrella; al lado de ese cielo profundo se divisa un nuevo cielo
tachonado de estrellas, es un cielo claro. Un Ángel dirige ese nuevo cielo. Al
fondo resplandecen 4 Ángeles que representan los Ángeles que dijeron 4 épocas y
en el centro el 5° Ángel del Apocalipsis, el Guerrero de Marte; y en medio del
cielo profundo viene el León de la Ley en actitud de ataque". Al terminar me
preguntó "¿Muéstrame qué dibujaste?", y le dije "Maestro, apenas tengo los
apuntes". "Bien --me dijo — ahora te toca convertir en gráfico las anotaciones".
De inmediato entre en acción. Pasaban días y
semanas y nada me salía. Pedí a mi Padre Bienamado iluminación, a los Maestros
que me dirigieran, y de inmediato se me ocurrió hablar con un compañero Rotario
del Club de Ciénaga, especializado en Heráldica (escudos); el compañero me
indicó que lo hiciera constar de 4 partes iguales. Yo busqué la forma de escudo
convenido. En el primer cuadro, parte alta, dibujé el nuevo cielo tachonado de
estrellas y en el centro una estrella resplandeciente de 5 puntas, y en las 4
esquinas 4 estrellas de 5 puntas. Los otros tres los dediqué al cielo profundo y
en el centro de ese cielo al León de la Ley en actitud de ataque. Lo dibujé a
colores, se lo presenté al Maestro y me dijo: "Es correcto". Más tarde le hice
conocer, cuando me vi obligado a vivir de mis manos en mis fallieres gráficos
produciendo afiches, banderines y banderolas, etc.

Cuando visito por este año de 1980 a alguno hermanos y veo en sus cuartos, en
sus altares; los escudos, me traen al recuerdo el año de 1953 en que salieron a
la calle. Algunos otros han sacado el Escudo, pero perdiendo el León su fiereza,
como originalmente la tuvo; deben los miembros del Movimiento, al sacar el
escudo, darle al León de la Ley la actitud de fiereza que originalmente tuvo,
pues él viene en contra del mundo en actitud de ataque.

Más tarde nos dieron la Bandera de Acuario roja y blanca, que indican primero
guerra y después paz; son 2 franjas horizontales de 2 metros de largo por 1.20
de ancho. En el centro, la Bandera lleva una pequeña cruz color oro o dorada, de
15 centímetros de alto por 10 de ancho. El asta es una caña de bambú con 7 nudos
y en lo alto lleva una cruz de hierro pequeña; de la cruz penden dos cintas, una
blanca y otra negra, que llegan hasta lo ancho de la bandera.

Informamos al estudiantado universal que al hermano Efraín Villegas Quintero
le fue revelado el Himno de Acuario, letra y música; hoy este Ser es el
Venerable Maestro DESOTO, Iniciado de 2ª de Mayores, y que ha escrito alrededor
de siete obras hasta el año de 1980. La Iniciación es un pago que da la Bendita
Madre Naturaleza a los que han servido de corazón a la pobre humanidad doliente.
El Maestro Desoto escribió la letra del Himno y más tarde la música. Todo esto
le llevo algo de tiempo.


CAPITULO VII
EL VÍA CRUCIS DE LA ALTA INICIACIÓN

Como hemos visto, estando el Venerable Maestro Aun Weor en la Sierra Nevada
fundó allí el primer Templo de Misterios, el Sumum Supremum Santuarium, clavado
dentro de las rocas y en medio de la montaña virgen. ¡Cuántos recuerdos
interesantes se agolpan a mi memoria para que los cuente a la posteridad!...
Entre ellos mis distintos sucesos Iniciáticos. Como quiera que a los estudiantes
les interesa saber cómo pasé las nueve Iniciaciones de Misterios Menores, les
daré datos importantes sobre esos estudios preliminares, los cuales tienen que
ver con nuestra conducta, afectos, pareceres, disciplinas, obedecimientos,
cultura, etc. Todos los acontecimientos que fueron ocurriendo y que hasta ahora
he venido contando me fueron preparando para la conquista de estas iniciaciones.
El Maestro explica en el primer «Matrimonio Perfecto» las conquistas logradas
con las nueve arcadas o nueve Iniciaciones Menores. Cuando el estudiante logra
la quinta Iniciación de misterios Menores, gana el
título de Maestro; durante el término de esta Iniciación nos toca luchar contra
los defectos del orgullo y la vanidad. El primer título alcanzado nos envanece,
nos llena de altanería, que sin bondad es perjudicial; para no causarle daño al
estudiantado, muchos han ganado este título pero no se les comunica, evitándoles
así el envanecimiento. En la octava Iniciación de Misterios Menores nos toca
vivir el libro de Job, paciencia y mas paciencia; muy dura para el devoto es
esta Iniciación, sobre todo cuando se trata de elementos intranquilos y
desesperados. La novena Iniciación de Misterios Menores corresponde al
Hierofante; ya a un paso para entrar a los Misterios Mayores, va a entrar como
Iniciado del Templo de la Sabiduría Divina. Cuenta el devoto con sus cuatro
cuerpos transformados: Físico, Causal, Astral y Mental. Al no perder su Esperma
Sagrado, con ella transforma los cuerpos protoplasmáticos en cuerpos Solares. El
devoto cuenta ya no con un embrión de alma, sino con
su Alma resplandeciente, que muy pronto se unirá con su Bienamado, al entrar a
la primera Iniciación de Misterios Mayores.
En el año de 1952 recibí carta del Maestro en que me decía: "Gargha Kuichines,
en esta Navidad es indispensable tu presencia en el Templo Iniciático de la
Nevada, algo muy sagrado te espera, no te dejes enredar, debes venir cueste lo
que cueste". De mi parte presentía mi llegada al Gólgota, a la Crucifixión: Mi
hogar casi destrozado a causa de mis ideas quijotescas, las empresas que
representaba una a una me iban retirando su confianza, los de afuera ya no me
señalaban sino que me mostraban con la boca fruncida y hacia afuera.

Debía subir el 24 de Diciembre, era la orden de la Venerable Logia Blanca, y
el 23 en la tarde recibí un Marconi urgente de la única empresa que para ese
entonces representaba y de la cual obtenía mi sustento y el de mi familia.
Transcribo el Marconi: "Se le ordena al Señor Julio Medina V. presentarse mañana
24 de Diciembre a las oficinas de la empresa para arreglar cuentas pendientes;
la no presencia suya indica rompimiento total con la empresa. Firmado". Cuando
mi esposa conoció el comunicado contundente se echó a llorar y me habló bien
claro, ya que ella había leído la carta del Maestro en que me decía que por nada
del mundo dejara de asistir a la Nevada (S.S.S.); total, una tragedia
indescriptible. Ella esa noche no pudo dormir, yo tampoco. La salida para el
Templo era a las 6 de la mañana me tocaba en bus hasta La Gran Vía, lugar del
ascenso; no existía carretera, sino camino de herradura. Yo debía hacer el
recorrido a pie, 8 horas de camino con morral al hombro. A
las cuatro de la tarde llegué a La Casa del Peregrino, cuando el Maestro me vio
llegar pidió una hamaca para mí y dijo: "Llega Gargha Kuichines, sangrando y
lacerado por el dolor y la desesperación, sangrando y en carne viva sus
heridas". Caí en la hamaca tendido y me vino el recuerdo inmediato de cómo fue
la salida del hogar: Mi esposa llena de confusión por la amenaza del Marconi que
era categórica para mi empleo, viendo a 4 niños en el hogar, el último, Jorge,
de solo 5 años. A la hora de la salida mi mujer había despertado a todos sus 4
hijos, los cuales con ella lloraban y pedían que no me fuera para la Sierra.
Cuando yo, lleno de un poder irresistible, le dije adiós, ella cayó de rodillas
y con ella los cuatro niños en actitud suplicante. El cuadro me conturbó, pues
Dilia cayó desmayada en tierra y los niños me decían "Papacito, no te vayas que
mamá se muere, no la abandones". Yo, en un tremendo gesto de coraje, le dije al
mayor de 12 años "Álvaro, hijo mío, ella no
muere, y si muere yo seré el culpable de su muerte". Pedí a los Amados Maestros
que velasen por ella y salí lacerado y destrozado a cumplir un deber sagrado,
rumbo al S.S.S.

El 24 de diciembre, leyó el Maestro en el Templo, el primer «Mensaje de
Navidad». El Templo estaba adornado con flores blancas. Fui puesto al pie de la
pesada cruz que todavía existe, me fue puesta "sobre mis hombros, la cargué y
anduve con ella alrededor del Templo. Salió el cirineo que me ayudó. Allí, en el
Templo, me vi vestido de blanco y con una corona de espinas y mi rostro
sangrante, música celestial inefable, luego la voz del Maestro que decía: "Uno
más que ha triunfado". Había coronado la primera Iniciación de Misterios
Mayores. Había entrado a la senda de la Iniciación a la Primera de Mayores:
Música inefable en el cielo, pero angustias y laceraciones dentro y fuera de mí.
"Padre mío jamás te abandonaré", dije llorando.

Al regreso del S.S.S. venía lleno de optimismo sin temor alguno; al volver a
la casa, mis cuatro hijos corrieron a recibirme y les pregunté: "¿Y su mamá como
siguió?" y me contestaron "Al ratito que tu saliste, ella volvió, y nos dijo que
no les contáramos nada a los abuelos, pero ayer llegó un telegrama, ella lo leyó
y se puso a llorar. El Marconi era de la empresa que yo representaba y me decía:
"Como Ud. no atendió la citación para el 24, el 26 sigue nuestro jefe de ventas,
Sr. N.V., para que haga entrega del cargo y bienes que tenga en su poder". El
nuevo encargado llegó, se hizo un inventario de existencias y fui reemplazado
sin fórmula de juicio.

Hice un balance de mis haberes y lo único efectivo que me quedaba era una
esposa y cuatro hijos, mimados, ya que habían sido levantados con holgura y
confort. Nuevas restricciones entraron en vigor, los gastos se redujeron en un
75%, quedamos sin servicio y a mi esposa le tocó hacer de todo; no protestaba,
los hijos comían de lo que conseguíamos. Las únicas entradas eran las ventas de
los libros que había editado: «Matrimonio Perfecto», «La Revolución de Bel»,
«Curso Zodiacal» y «Apuntes Secretos de un Gurú»; también, del cobro de unas
cuentas que no pudieron pagar los deudores y que fueron cargadas a mi cuenta,
las cuales después me fueron pagando poco a poco. De esos cobros y con pocas
ventas de libros, me defendía y solventábamos el frito. Como siempre, el diablo
batía su cola y nos brindaba dificultades y asperezas; los deudores propagaron
la especie malsana de que yo había quedado millonario, lo cual dificultaba mis
cobranzas, de las cuales vivía, y de los libros,
que también los pedían a crédito para luego no pagar.

Hoy, 30 años después, cuando me tocó entregar la Sede Central y quedar sin
medios de subsistencia, los enemigos de la Obra propagaron igualmente la noticia
de que Julio Medina V. era un millonario, lleno de dinero y comodidad. Algo muy
diciente para mí fue el hecho de haber soportado en unión de mi esposa e hijos
toda clase de privaciones en un hogar confortable que obtuve en la época de
externo, cuando solo trabajaba para mi y mi familia. Mis amigos de Ciénaga a
quienes les ofrecía muebles y enseres me decían: "Don Julio, deje lo del hogar
quieto, no se meta con nada, hágase cargo de que Ud., es un administrador y no
más".

Cuando ya los cobros escaseaban y los libros también, me tocó acudir a mis
conocimientos adquiridos en mi juventud. Una noche, preocupado, pedí a mis
Amados Maestros me mostraran el medio de ganarme la vida y tuve una gran
experiencia: Me vi trabajando en mi hogar Artes Gráficas, lo cual aprendí al
salir de los estudios. Cuando desperté me vino el recuerdo del sueño; aprendí el
sistema de Serigrafía en el año de 1928 y vine a ponerlo en práctica en el año
de 1953, o sea 25 años después. Con ese arte me sostuve yo con mi familia y
sostuve al Movimiento hasta cuando tuvo Personería jurídica en el año de 1962.
El oficio me dio para pagar al Movimiento: Casa, luz, agua, teléfono, apartados,
papelería, portes, telegramas, timbres y viajes.

En el año de 1953, estando en el Templo de la Sierra Nevada, me contaba el
Maestro lo siguiente: "Ando un poco contundido porque sé que la negra saldrá
gestada (la esposa del Maestro) y será un varón, pero soy casto, así es que mío
no será. La esposa oyó y le respondió: "Si tengo otro hijo también será tuyo,
como los otros". Pasó el año de 1953 y no salió gestada, el Maestro recibió
órdenes de la Venerable Logia Blanca de salir año de 1954 para Centroamérica. Yo
le pegunté: "Maestro, Ud. ha dicho por medio de libros y folletos que su gira
por el mundo será el 4 de Febrero de 1962 y no en 1954" y me contestó: "Para esa
fecha tendrán que buscarme en el mapamundi, y ni así me encontrarán, porque la
Logia Negra ya me está buscando para desintegrarme".

Y efectivamente, él había anunciado que saldría en gira después del 4 de
Febrero de 1962, pero los ataques eran tan perversos y los peligros de muerte
para él tan inminentes que le tocó hacer su salida el mes de Mayo de 1954. Pero
antes se fue a Cali; en esta ciudad entró en contacto con dirigentes Gnósticos
quienes le dieron pasajes y pasaportes para él y su familia. Cuando esto hacía
me comunicó el Maestro: "La negra está gestada" y así tendría que salir. Para
esos días yo fui detenido, la empresa con quien trabajaba me retiró su apoyo y
como tenía 20 años de servicios continuos me entablo pleitos para no pagarme
cesantía. Fui detenido y salí a los 90 días completos, después que el Tribunal
Superior de Santa Marta, decreto mi libertad incondicional por no existir
méritos para estar detenido. En esos 90 días, que para mí fueron como unas
vacaciones, yo aprendí muchísimo y enseñé mucho a los otros presos. Cuando el
Venerable Maestro, llegó a la Segunda Iniciación de
Misterios Mayores, fue detenido y me dijo: "La Segunda Iniciación de Misterios
Mayores trae cárcel y corresponde a la decapitación de Juan el Bautista, para
que así se cumpla el relato bíblico de Juan el Bautista que corresponde a dicha
Iniciación. Entonces Herodías (la humanidad), danza con la cabeza del Bautista".
Yo había llegado a la Segunda Iniciación de Misterios Mayores. Yo servía en una
distribución de café a mas de 1200 tiendas y domicilios. Todos esos mis
clientes, danzaban con la cabeza del Iniciado, murmurando, inventando,
lacerándome. Mi esposa moría de tristeza y amargura, con 4 niños pequeños.

Cuando escribí el prefacio del libro del Maestro «La Revolución de Bel», para
dicho libro el Maestro me pidió que le hiciera un prefacio enteramente
Sociológico ya que el libro es totalmente de ocultismo, pero en especial me
pidió que hablara sobre las cárceles y su estado de miseria y vida rastrera de
algunos presos. Yo así lo hice y cuando él vio el trabajo, lo aprobó. Luego
dirigiéndose a mí me dijo: "Ahora te toca ir a la cárcel para que compruebes lo
que aquí haz dicho y para que obtengas informes mas concretos de eso que no se
habla". Pensaba yo que esas visitas las haría como Alcalde, juez o visitante,
pero no fue así, sino que fui de preso; yo no tenía por qué ir a la cárcel
judicial ya que solo era un detenido y a esas cárceles van solo aquellos que ya
fueron juzgados.



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