| JUEVES 16 de Agosto de 2007 - ENVIAR POR E-MAIL |
| Dario ( dariojalvarez@... ) envía esta nota desde Comentario: Intwresnte manera de reseñar la experiencia en Second Life | |
| Una vivienda fantástica |
http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/suplementos/arquitectura/nota.asp?nota_id=934578 |
| Por Seth Kugel The New York Times |
Desde la cubierta de la azotea del chalet estilo mexicano del señor Sherman Ochs, sobre un morro ventoso, la isla entera de Jalisco, un poblado de 20 individuos, se expande en el paisaje. Es un lugar pintoresco con palmeras, exuberante césped, y con cielo despejado. Y, por supuesto, en las proximidades hay una laguna rodeada de arenas, donde los residentes exhiben cuerpos esculturales, apenas cubiertos. Nada de esto es realmente verdadero; por supuesto el señor Ochs es don Ainsworth, de 57 años, profesor de música jubilado que vive en Ventura, California, y Jalisco es un simulador, un clon del estado mexicano en Second Life (Segunda Vida), el mundo virtual introducido en 2003 por Linden Lab, compañía de San Francisco ( www.secondlife.com ). Pero tampoco todo es enteramente falso. En Jalisco, las visitas entre vecinos son frecuentes, tal como en una comunidad del mundo no virtual. Algunos de los residentes saben quiénes son sus vecinos en la vida real, y a veces conversan con ellos mediante el chat de voz, mientras comentan sus avatares los personajes que los representan en el espacio tridimensional de la segunda vida. En Second Life, centenares de miles de usuarios pueden teletransportarse a voluntad, transformarse en dragones y cambiar radicalmente su aspecto con sólo algunos clics. Han construido las ciudades, creado líneas de indumentaria, y también han programado actividades como andar a caballo, bailar; y hasta tener sexo. Pero en una tierra donde los residentes pueden hacer casi cualquier cosa, muchos parecen anhelar búsquedas más mundanas. Después de algunos meses de bailar toda la noche en clubes, sembrando su semilla virtual y jugando el rol de alguna criatura del Señor de los anillos , están asentándose; construyendo casas virtuales; plantando jardines; comprando muebles, electrónica, y también decorando. Están volviéndose serios; tratan de que sus casas parezcan hogares. Para algunos, estas casas on line son su fantasía al estilo Architectural Digest. De hecho, Segunda Vida tiene su propia revista de diseño de casas, Prim Perfect , publicada por un miembro que exhibe algunas de las residencias de más alto nivel en el mundo virtual. Pero para muchos otros, como la mayoría de los residentes de Jalisco, un hogar es sobre todo un lugar para relajarse, para entretener a amigos y experimentar con la decoración. Algunos en Second Life eligen construir edificios y muebles desde cero, aunque esto puede ser frustrante: los usuarios pasan horas practicando y a menudo deben tomar clases on line para perfeccionar las habilidades necesarias para manipular los objetos primitivos o prims , que son los bloques básicos del mundo virtual, como esferas, conos y cubos, que se combinan para lograr formas más complicadas. Aunque mucha gente aprende estas habilidades, el interés cada vez mayor en SL ha creado un mercado para las casas prefabricadas, construidas por los arquitectos y desarrolladores virtuales. Hay docenas de grupos de arquitectos en SL que mantienen los mismos nombres de la vida real. Esto también ha dado lugar a un gran número de preguntas filosóficas, tales como dado que usted no come en la segunda vida, ¿necesita una cocina? ¿Es necesario un cuarto de baño? Como usted puede teletransportarse, ¿necesita las escaleras? Como usted no duerme, ¿necesita un dormitorio? Las respuestas varían, pero la mayoría optó por tener al menos una habitación (aunque no para dormir). Traducción y edición, M. Constanza Cerullo |
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