Dario (dalvarez@...) le envía esta nota publicada en Clarín.com:
Interesante propuesta para una obra de envergadura...
Interesante propuesta para una obra de envergadura...
28.02.2006 | Clarín.com | Arquitectura
ARQUITECTURANUEVA TERMINAL DE BARAJAS: RICHARD ROGERS PARTNERSHIP Y ESTUDIO LAMELA
Un pájaro gigante de bambú y aluminio
Richard Rogers y el Estudio Lamela renovaron Barajas, con una mega obra humanizada a puro diseño.
CRISTIAN SCARPETTA.
Su construcción exigió desviar el río Jarama de Madrid. La Nueva Area Terminal (NAT) del aeropuerto de Barajas es una de las mayores obras de edificación en el mundo, con una superficie de 1.2 millones metros cuadrados. Un monstruo que civilizaron Richard Rogers Partnership (Inglaterra) y el Estudio Lamela (España), con un diseño que hace uso ejemplar de la luz, con parasoles de bambú y grandes ojos de vidrio. El detalle arquitectónico es la doble piel de aluminio de la cubierta exterior, que asemeja las alas abiertas de un pájaro.
Fue inaugurado este mes por José Luis Rodríguez Zapatero y será la nueva puerta del sur de Europa, con un movimiento anual de 35 millones de pasajeros en esta primera etapa, pudiendo llegar a 50 con la futura ampliación.
Es un volumen lineal con un edificio principal de más de un kilómetro de largo. Está formado por una sucesión de módulos, que contienen un estacionamiento para 9.000 autos, una terminal y un edificio satélite. Si bien parece muy bajo, tiene seis pisos, aunque tres son subterráneos.
Al entrar a la terminal atrapa el techo ondulado de láminas de bambú, que repite la silueta de ave del exterior. No es el primer aeropuerto que elige esta figura, pero su estructura flotante de bambú ignífugo crea espacios interiores cálidos y humanos, que no existen en otros aeropuertos. Todo se sostiene en el centro mediante un sistema de vigas metálicas que descansan sobre una plataforma de hormigón armado (ver Arq 16/12/02).
Es virtud del diseño la mezcla entre los conceptos sobre la luz que hay en el norte y
el sur de Europa. Su fruto es un aeropuerto muy luminoso que permite la entrada directa del sol, pero de forma controlada. Todo gracias grandes cavidades, o "cañones" como los llama Rogers, y al uso de elementos de gran transparencia como ascensores panorámicos y suelo de vidrio en los puentes. Todos los cañones son espacios abiertos donde se establecen comunicaciones verticales (rampas, escaleras y ascensores) y horizontales (puentes metálicos). También ayudan las paredes de vidrio que dan a las pistas y al paisaje montañoso que se extiende más allá. El control de la luz se logra por las varillas de bambú, que proyectan distintas sombras a medida que cambia el sol.
El edificio terminal se estructura en cuatro bloques separados por los cañones de luz. A 2 km de distancia, situado entre las cuatro pistas, está el satélite. Para la conexión de los pasajeros, mercancías y equipajes entre los edificios se construyó un túnel de servicios bajo las pistas, por donde circularán los vehículos de suministro, un tren automático para el transporte de pasajeros y el sistema automatizado de transporte de equipajes (SATE).
Fachada viva. El estacionamiento consta de seis módulos ovalados de cinco plantas cada uno, revestidos de metal. Rogers lo cubrió con un techo de césped que desde el aire parece un gran jardín. La circulación peatonal, desde y hacia el estacionamiento, se concentra en el frente y crea una fachada llena de movimiento que podrá visualizarse desde el exterior.
Otra de las características que definen a la obra es su flexibilidad. El diseño posibilita una fácil adaptación para cambios futuros, que serán inevitables. En materia de seguridad, propone un sistema de clasificación previo de ciudadanos. Cada una de las actividades que deben desarrollar los visitantes fue separada en volúmenes distintos. Tendrá tres niveles diferenciados. En el nivel 1 entrarán los ciudadanos de países de la Comunidad Europea. En el 2, los europeos no comunitarios. Y en el 3, los extracomunitarios. Los pasajeros con distinto estatus legal no se mezclarán entre sí antes de subir a un avión.
Hay cámaras de video y detectores de movimientos en todo el perímetro aeroportuario y el estacionamiento tendrá un sistema de identificación de vehículos. El avance fundamental estará dado por el sistema automatizado de tratamiento de equipajes (SATE), que permitirá inspeccionar con rayos X todos los objetos.
http://www.clarin.com/suplementos/arquitectura/2006/02/28/a-01149704.htm
ARQUITECTURANUEVA TERMINAL DE BARAJAS: RICHARD ROGERS PARTNERSHIP Y ESTUDIO LAMELA
Un pájaro gigante de bambú y aluminio
Richard Rogers y el Estudio Lamela renovaron Barajas, con una mega obra humanizada a puro diseño.
CRISTIAN SCARPETTA.
Su construcción exigió desviar el río Jarama de Madrid. La Nueva Area Terminal (NAT) del aeropuerto de Barajas es una de las mayores obras de edificación en el mundo, con una superficie de 1.2 millones metros cuadrados. Un monstruo que civilizaron Richard Rogers Partnership (Inglaterra) y el Estudio Lamela (España), con un diseño que hace uso ejemplar de la luz, con parasoles de bambú y grandes ojos de vidrio. El detalle arquitectónico es la doble piel de aluminio de la cubierta exterior, que asemeja las alas abiertas de un pájaro.
Fue inaugurado este mes por José Luis Rodríguez Zapatero y será la nueva puerta del sur de Europa, con un movimiento anual de 35 millones de pasajeros en esta primera etapa, pudiendo llegar a 50 con la futura ampliación.
Es un volumen lineal con un edificio principal de más de un kilómetro de largo. Está formado por una sucesión de módulos, que contienen un estacionamiento para 9.000 autos, una terminal y un edificio satélite. Si bien parece muy bajo, tiene seis pisos, aunque tres son subterráneos.
Al entrar a la terminal atrapa el techo ondulado de láminas de bambú, que repite la silueta de ave del exterior. No es el primer aeropuerto que elige esta figura, pero su estructura flotante de bambú ignífugo crea espacios interiores cálidos y humanos, que no existen en otros aeropuertos. Todo se sostiene en el centro mediante un sistema de vigas metálicas que descansan sobre una plataforma de hormigón armado (ver Arq 16/12/02).
Es virtud del diseño la mezcla entre los conceptos sobre la luz que hay en el norte y
el sur de Europa. Su fruto es un aeropuerto muy luminoso que permite la entrada directa del sol, pero de forma controlada. Todo gracias grandes cavidades, o "cañones" como los llama Rogers, y al uso de elementos de gran transparencia como ascensores panorámicos y suelo de vidrio en los puentes. Todos los cañones son espacios abiertos donde se establecen comunicaciones verticales (rampas, escaleras y ascensores) y horizontales (puentes metálicos). También ayudan las paredes de vidrio que dan a las pistas y al paisaje montañoso que se extiende más allá. El control de la luz se logra por las varillas de bambú, que proyectan distintas sombras a medida que cambia el sol.
El edificio terminal se estructura en cuatro bloques separados por los cañones de luz. A 2 km de distancia, situado entre las cuatro pistas, está el satélite. Para la conexión de los pasajeros, mercancías y equipajes entre los edificios se construyó un túnel de servicios bajo las pistas, por donde circularán los vehículos de suministro, un tren automático para el transporte de pasajeros y el sistema automatizado de transporte de equipajes (SATE).
Fachada viva. El estacionamiento consta de seis módulos ovalados de cinco plantas cada uno, revestidos de metal. Rogers lo cubrió con un techo de césped que desde el aire parece un gran jardín. La circulación peatonal, desde y hacia el estacionamiento, se concentra en el frente y crea una fachada llena de movimiento que podrá visualizarse desde el exterior.
Otra de las características que definen a la obra es su flexibilidad. El diseño posibilita una fácil adaptación para cambios futuros, que serán inevitables. En materia de seguridad, propone un sistema de clasificación previo de ciudadanos. Cada una de las actividades que deben desarrollar los visitantes fue separada en volúmenes distintos. Tendrá tres niveles diferenciados. En el nivel 1 entrarán los ciudadanos de países de la Comunidad Europea. En el 2, los europeos no comunitarios. Y en el 3, los extracomunitarios. Los pasajeros con distinto estatus legal no se mezclarán entre sí antes de subir a un avión.
Hay cámaras de video y detectores de movimientos en todo el perímetro aeroportuario y el estacionamiento tendrá un sistema de identificación de vehículos. El avance fundamental estará dado por el sistema automatizado de tratamiento de equipajes (SATE), que permitirá inspeccionar con rayos X todos los objetos.
http://www.clarin.com/suplementos/arquitectura/2006/02/28/a-01149704.htm
Copyright 1996-2006Clarín.com - All rights reserved