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Clarín.com | De visita en la usina de Sir Foster   Lista de mensajes  
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Dario (dalvarez@...) le envía esta nota publicada en Clarín.com:

Interesante articulo ...


31.01.2006 | Clarín.com | Arquitectura



FOSTER PARTNERS. EL ESTUDIO
De visita en la usina de Sir Foster






La intimidad de uno de los mayores estudios del mundo.







CAROLINA MUZI. 



Foster siempre está. Cuando uno hoy recorre Londres, lo haga por el Norte, el Sur, el Este o el Oeste, está. Más grande y cercano o más chico y distante, se asoma, dominante y ubicuo, con imagen tecnológica o naturalista, por los rincones menos pensados. Y logra para sí, ese efecto de resonancia que en otras épocas sólo abarcaba a la arquitectura pero hoy se extiende a sus autores. Así, cada vez que el Swiss Re asoma su punta de bellota o su cuerpo tecno, allí está Sir Foster.

Pero, curioso, en donde uno supone que debería estar, no está. Es lo primero que nos recuerdan al llegar al 6 de Riverside, su casa y megaestudio, luego de cruzar el Támesis por el sur, a la altura del Puente de Albert. Esta usina con 220 proyectos en marcha en 22 países, es donde nacen todos sus edificios porque, si bien tiene una red con sucursales en Nueva York, Tokio y Berlín, primero todo se dibuja y se cocina en Londres.

En la puerta piden documentos y, a cambio, entregan una tarjeta de visitas. Lejos de toda solemnidad, una escalera de concreto flanqueada por muros blancos invita a subir en medio de un clima que, más que ninguna otra cosa, parece el de una universidad: voces en diversos idiomas, ruidos de vajilla y aroma a café llegan desde el bar, una suerte de bagón que balconea a la escalera. Detrás de una moderna mesa de vidrio (diseño del dueño de casa), se levanta una mujer menuda, que nos recibe con minifalda, botas altas y acento francés: "¡Welcome!", dice Anna, secretaria de Foster desde hace 18 años. "Ah, sí, acá la mayoría estamos desde hace tiempo", adelanta, simpatiquísima. Y da carta libre para pasar mientras esperamos a Brandon Haw, uno de los nueve socios senior.

Hay noticias frescas pegadas en la pared del hall de acceso al estudio central: la librería de la Universidad Libre de Berlín está sujeta con imanes. "Se inauguró esta semana" , explica alguien al pasar cuando nos ve clavados frente a las gigantografías. Infaltable en la casa del mejor alumno de Buckminster Fuller, una cúpula geodésica en escala es lo primero que llama la atención desde una esquina de la inmensa planta libre de doble altura con vista al río que es el corazón del estudio. En la otra punta, a 60 metros, sobresale una suerte de hélice éolica, que marca el escritorio del gran jefe. Allá vamos, a paso lento, observando la actividad: al centro las hileras de escritorios están pobladas por arquitectos jóvenes de todas las nacionalidades: se ven turbantes musulmanes y todo color de pieles, como en una dependencia de las Naciones Unidas. Todos trabajan con computadoras de doble pantalla, generalmente online con algún otro país.

Sobre los ventanales, en pequeñas mesas con sillas de Bertoia, se suceden reuniones con clientes. El clima es de actividad intensa, relajado e informal. Pero... ¡alto! Un señor con moñito se levanta de un escritorio, nos pregunta de modo áspero qué hacemos allí e invita a volver atrás. El nombre de nuestra espera funciona como pasaporte al trato amable. Brandon Haw llega con dos bolsas en la mano y Marco Gamini (el otro arquitecto involucrado con el proyecto en la Argentina) con una caja. En las bolsas está la última obra en papel del estudio: un potente catálogo que registra los últimos cuarenta años de actividad de la firma. Impecable, de cubierta entelada blanca y forro sintético plateado. En la caja viaja la maqueta preliminar del proyecto para Argentina (ver El desembarco en página 13).

Con 45 años hoy, Haw —graduado de Princeton— ingresó a trabajar en Foster Partners en 1987, recién llegado de Nueva York Como muchos de los que llevan allí entre 15 y 20 años, él tampoco pensaba quedarse tanto, asegura. "Pero me retuvieron los desafíos de los proyectos...", dirá luego de hablar con entusiasmo sobre Buenos Aires, aunque no es la incursión porteña de la firma la que nos trae sino la cocina, la forma de trabajo en este, uno de los mayores estudios del globo. Puesto a sintetizar la clave de la firma, Brandon piensa unos segundos y, muy serio, lanza: "Etica del diseño. Es lo más importante del ejercicio, en ello basamos la resolución de los problemas. No hay un estilo de la casa ni nada de eso. Cada proyecto es único y responde a su locación, clima, cultura, presupuesto, todo los aspectos que involucra. Lo que hacemos es llevar la naturaleza del problema a sus raíces: arrancamos desde donde se pone el sol", se explaya. Y aclara: "No damos nada por garantizado. Ese abordaje es nuestra raíz y así crecimos bien, manejando importanti-





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Mié, 1 de Feb, 2006 5:10 am

dalvarezposta
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Clarín.com | De visita en la usina de Sir Foster Dario ( dalvarez@... ) le envía esta nota publicada en Clarín.com : Interesante articulo ......
Dario
dalvarezposta
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1 de Feb, 2006
1:55 pm
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