|
|
INFORMATICA
2.0
NOTA
DE TAPA DEL SUPLEMENTO INFORMATICA DE CLARIN DEL 2/4/03
Compartí
tus archivos
MARCELO
BELLUCCI.
mbellucci@...
De los infinitos lazos
que integran el entramado de Internet, el camino de amistades y relaciones
es el que ocupa una mayor porción de la red. Para alimentar la comunicación
entre estos núcleos dispersos, hay sitios que permiten, además del intercambio
de mensajes tradicionales, compartir textos, imágenes y sonidocon
otras personas.
Por ejemplo, esos padres orgullosos de presentar a su recién nacido o los
casanovas que decidan mostrar su colección privada de amoríos, sólo tienen
que ingresar a uno de los sitios web que ofrecen su espacio libre para guardar
recuerdos ajenos.
Claro que para recibir a las visitas, es obligatorio cursar algunas invitaciones
formales para que amigos y parientes participen de la exhibición virtual.
La ventaja que ofrece este sistema es la amplitud. No se trata de
algo privado e íntimo, como el correo electrónico, donde son dos los que
participan. Aquí, todos los interesados pueden interactuar en un espacio
común, con los demás concurrentes.
Para no sufrir largas demoras, conviene contar con una conexión de banda
ancha, si bien la carga y descarga en la mayoría de los sitios —sobre
todo en los pagos— es muy expeditiva, ya que cuentan con servidores
potentes y exclusivos. Con el legendario módem de 56 KB, este
proceso puede resultar algo tedioso.
Pero como en todos los órdenes, lo principal es no dejarse engañar por
esas páginas con fabulosos diseños que sólo intentan vender espejos de colores.
Lo primero que se debe atender es que el sitio sea realmente gratuito,
o si hay trampitas escondidas.
Espacios compartidos
El asunto del espacio es de vital importancia. La mayoría de los sitios
conceden una canti dad limitada, sin costo ni intereses para tentar a los
golosos. Una vez que se mordió el anzuelo y esta capacidad comienza a resultar
insuficiente, será el momento de invertir algunos billetes para ampliarlo.
Apto para fotos. Uno de los mejores sitios, por capacidad y claridad
de términos, es el Yahoo! Maletín. El único requisito es que todas
las personas que quieran participar del intercambio, deben tener una cuenta
personal en el reconocido portal.
El propietario del lugar, es decir, el que inicia los trámites e invita
a los demás concurrentes, cuenta con algunos privilegios extra. Por ejemplo,
decide cuáles son las carpetas que va a compartir y con quién. Y si
el sitio es de libre acceso o se necesita tener una clave para ingresar.
También puede marcar algunas carpetas como confidenciales a fin de que
nadie pueda averiguar cuál es su contenido. La única contra del Yahoo! Maletín
es que no se puede ampliar su capacidad: uno empieza y termina con 30
MB.
Reuniones laborales. Si un grupo de profesionales decide encarar
un proyecto en común, no necesitan pautar reuniones para acordar los objetivos.
Basta con ingresar a uno de estos sitios online para que cada uno vaya efectuando
su aporte y se discuta entre todos la mejor forma de llevarlo adelante.
Uno de los más propicios para estos caso es Web-a-file. Por un lado,
ofrece un sistema para subir y descargar archivos muy práctico. Brinda una
interfase cómo da para manipular textos, fotos o videos y permite incrementar
—previo pago de unas monedas— la capacidad virtual de almacenamiento.
Un disco inagotable. La paradoja de Aquiles y la tortuga parece
cobrar vida con los discos rígidos. Al comprar un disco de 40 gigabytes uno
piensa que es de por vida. Pero ocurre que a los dos meses vuelve a estar
repleto. Uno lo vacía y al toque la historia se vuelve a repetir una y otra
vez.
Es evidente que acumular programas, fotos y demás cachivaches virtuales,
es un lujo demasiado costoso. Así como el que guarda todo lo que no sirve
debajo de la cama, uno puede subir estas sobras a uno de estos sitios para
que otros puedan aprovechar lo que no se usa.
Para este tipo de iniciativa hay varios lugares disponibles. Para descubrir
su dinámica, algunos conceden quince días de de servicio sin costo. El precio
aproximado por 50 MB ronda entre los 3 y los 5 dólares mensuales.
El límite de almacena-
miento es casi una ficción: actualmente se llegan a ofrecer hasta 100
GB y la cifra sigue en alza.
Los MP3 son bárbaros y suenan en todas las máquinas, pero si no se toman
medidas urgentes, de a poco, se adueñan de todo el disco. Para estos casos,
Streamload es una alternativa aceptable. El servicio pago tiene cupo ilimitado,
así que se puede subir a placer.
A guardar los datos.
Para el que organiza una presentación y necesita saber que va a poder contar
con su material en tiempo y forma, o para el que atesora información vital
en su disco y pretende tener alguna garantía de seguridad, existe la posibilidad
de efectuar un backup en línea. Uno de los precursores de este sistema fue
X-Drive, que ofrece un software tipo FTP (Protocolo para Transferencia de
Archivos) que permite agilizar la comunicación con los depósitos virtuales.
Al hacer clic sobre este administrador de archivos, lo que se ha guardado
en el sitio, aparece como una unidad más de Windows.
|