Refutación de la defensa del dualismo mente/cuerpo (*1)
Gregory Bateson (1904-1980)
1976
Mi primera reacción a la defensa del dualismo mente/cuerpo por parte de Charles Tart fue exclamar "¡Oh, Dios mío! ¿Tenemos que volver de nuevo al paleolítico tardío?"
Y luego me dije: "Pero, después de todo, las pinturas de las cavernas se cuentan todavía entre las grandes obras de arte del mundo y el totemismo empático que seguramente las acompañaba debe haber sido una de las religiones más afectuosas y más ennoblecedoras del mundo."
Pero ¿era esa religión una serie de dualismos como mente/cuerpo, Dios/hombre, etcétera?
Y evidentemente ya estaba allí la pezuña hendida, lo diabólico. Piénsese en el "hechicero" de la caverna de los Trois Frères. Si alguna vez la religión propuso gráficamente el dualismo, lo hizo santificando figuras enmascaradas. En una secuencia de deslizamientos se pasa por varios dualismos, desde "el hombre dentro de la máscara" al "demonio en posesión del lunático", a "la mente dentro del cuerpo" a "la experiencia exterior al cuerpo" y a la doctrina de la "transubstanciación".
¿Quién puede pretender estar enteramente libre de esa esquizofrenia —de ese hábito de lo falsamente concreto— que identifica la metáfora con su referente?
Pero hacemos progresos; ahora distamos mucho de identificar los tipos lógicos y los modos de los mensajes materiales generados en el hemisferio derecho e izquierdo respectivamente, aunque parece que, con excepciones de varios tipos, el hemisferio derecho es la fuente de lo que solía llamarse "proceso primario" del pensamiento, secuencias diferentes de las indicativas, de las lógicas y de lo "verdadero o falso". El material del cerebro izquierdo puede caracterizarse con expresiones como "quizá", "es como si...", "supongo que", "deseo", "veo", "oigo que", etc. y esta caracterización exime al material de lo falsamente concreto que siempre proponen los mensajes indicativos y que comúnmente prefiere el indisciplinado hemisferio izquierdo. "Son las seis de la tarde", parece menos ambiguo que "El tiempo y la campana han sepultado el día". Pero no hay que engañarse y pensar que el verso de T. S. Eliot significa "Ahora se abren las tabernas".
Las metáforas del cerebro derecho no están caracterizadas ni pueden caracterizarse, no necesitan que se las califique. Tratemos de hacerlo: "Es como si el día quedara sepultado por el tiempo y la campana" o "Supongo que el tiempo y la campana, juntos de alguna manera, sepultaron el día" o "¿Qué día sepultaron?"
Tratemos de hacerlo con todo el pasaje.
El tiempo y la campana han enterrado al día.La negra nube arrebata el sol.¿Se tornará hacia nosotros el girasol, la clemátidese doblará, inclinándose hacia nosotros; se asirán, se adheriránlas ramas y los zarcillos?¿Los gélidosDedos del tejo se ensortijan curvándoseHacia nosotros. Después que el ala del martín-pescadorHa respondido luz a la luz, y ha callado, la luz está inmóvilEn el inmóvil punto del mundo que gira.T. S. Eliot, pasaje de "Burnt Norton" (Cuatro cuartetos)
Pero ¿qué significa esto?
Como se ve, ésta es la pregunta del taumaturgo que provoca la vulgaridad del fundamentalista. Si analizamos la pregunta, significa "¿Cómo podemos decir lo mismo en el lenguaje del cerebro izquierdo?" Y la respuesta correcta es sencillamente "No tratemos de hacerlo, pues no se puede hacer". El cerebro izquierdo no puede lograr esa particular calificación de su propia enunciación que es inherente y, por lo tanto, no necesaria, a todas las producciones del cerebro derecho. La insensatez de sordos lingüistas consiste en creer que la traducción es comúnmente posible.
Cuando intentamos la traducción del cerebro derecho al cerebro izquierdo lo que se produce es teratológico, una creación de monstruos. Y mis colegas antropólogos han hecho lo suyo en esto. Contrariamente a todo sentido estético, afirman que los frescos paleolíticos eran artificios mágicos para capacitar a los cazadores a dar muerte a los animales.
Quizá las personas que dejan sus cuerpos podrían permanecer con sus cuerpos si alguna vez hubieran captado la verdad fundamental de que la religión es unificadora y antigua, en tanto que la magia divide, degenera y es tardía. Los rituales afirmaron primero la unidad del hombre con el tiempo atmosférico, con el paisaje, con los anmales y con sus semejantes. Sólo posteriormente los rituales llegaron a significar codicioso contro de esto y aquello. El dualismo de cuerpo/mente es codicioso.
¿Eran acaso esos hermosos renos y bisontes —tan vivamente representados, tan precisos en sus actitudes y movimientos— un arrepentimiento (*2) por la matanza?
Sea como fuere, es aun cierto que estar plenamente presente en el presente, aquí y ahora, y en el cuerpo es algo extrañamente difícil. A veces, me dicen, un koan ayudará en esta "empresa para el santo".
Explorar la matriz, o la tumba, o los sueños; todo eso son usuales
Pasatiempos y drogas, y rasgos de los periódicos;
Y siempre lo serán, especialmente algunos
Cuando hay naciones en peligro y perplejidad
Ya en las Costas de Asia, ya en el Edgware Road.
La curiosidad del hombre escudriña pasado y futuro
Y se adhiere a esa dimensión. Pero aprehender
El punto de intersección de lo intemporal
Con el tiempo, es ocupación para un santo—
Y tampoco ocupación, sino algo que se da y se toma
En la muerte de una vida pasada toda en amor.
Ardor, altruismo y autorrenuncia.
Para la mayoría de nosotros sólo existe el inesperado
Momento, el momento en y fuera del tiempo,
El acceso de distracción, perdido en un dardo de luz solar,
El invisible tornillo silvestre, o el relámpago invernal,
O la catarata, o la música tan profundamente escuchada
Que no se la escucha en absoluto, sino que vosotros sois la música
Mientras la música dura. Sólo hay insinuaciones y conjeturas,
Insinuaciones seguidas de conjeturas; y el resto
Es oración, acatamiento, disciplina, pensamiento y acción.T. S. Eliot, fragmento "The Dry Salvages" (Cuatro cuartetos) (*3)
Notas
(*1) Este artículo es una réplica a "The case for Mind/Body Dualism", de Charles T. Tart, publicado en CoEvolution Quarterly, nº 11 (1976). Se reproduce tomado de CoEvolution Quarterly, nº 12 (1976) con el permiso de la Point Foundation. (Pasaje de "Burnt Norton" y "The Dry Salvages" en Four Quartets, copyright 1943 de T. S. Eliot, reproducido con el permiso de Harcourt Brace Jovanovich, Inc., y Faber y Faber Ltd.)
(*2) Intraducible juego de palabras entre "atonement" (arrepentimiento) y "at-on-ment" (tal vez afirmación de la unidad) [T.]
(*3) Para los poemas de Eliot se ha utilizado la traducción de Vicente Gaos. T. S. Eliot: Cuatro cuartetos. Madrid, Rialp, 1951 (Adonais). Autorizada por T. S. Eliot.
NOTA DE ESTE PIRATA: ESTA ES UNA REPRODUCCIÓN ILEGAL, PERO LEGÍTIMA ;-), DE UN ARTÍCULO DE 1976 POR BATESON, QUE APARECE COMO 29º CAPÍTULO EN LA COMPILACIÓN PÓSTUMA (DE 1991) A SACRED UNITY: FURTHER STEPS TO AN ECOLOGY OF MIND, SEGÚN LA EDICIÓN CASTELLANA CUYA REFERENCIA ES LA SIGUIENTE:
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BATESON, Gregory (1993): Una unidad sagrada: pasos ulteriores hacia una ecología de la mente. Edición de Rodney E. Donaldson, Prólogo de Marcelo Pakman y Traducción de Alcira Bixio. Barcelona: Editorial Gedisa. pp. 368-371.
EL COPYRIGHT QUE HEMOS JOCUNDAMENTE INFRINGIDO ES:
© 1991 by the Estate of Gregory BatesonIntroducción y bibliografía © 1991 by Rodney E. DonaldsonDerecho para todas las ediciones en castellano © by Editorial Gedisa S. A.
SE AGRADECE SU COMPLICIDAD!!! ;-)