jueves 6 de marzo de 2008
El hiyab, o el velo del candidato Mariano Rajoy
Por Ivan Jimenez
" Yo creo en una laicidad positiva, es decir, una laicidad que garantice el derecho de vivir la religión de cada uno como un derecho fundamental de la persona. La laicidad no es la enemiga de las religiones». Es una frase de Nicolas Sarkozy, tomada de su libro La République, les religions, l’espérance. Sí, en efecto, la misma persona que con tanto ardor defiende la aplicación estricta de la Ley del velo francesa, la cual prohíbe el uso del hiyab –y otros símbolos religiosos ostensibles– en la escuela pública de ese país.
Por este motivo, en mi biblioteca, este libro está situado junto a la obra de Robert Louis Stevenson, El extraño caso del Doctor Jekyll y Mr. Hyde. No es para menos. Y, como si de un invernal virus gripal se tratase, tal incoherencia se ha trasladado a las propuestas en materia de inmigración del candidato Rajoy, el cual, de resultar vencedor el 9 de marzo, quiere hacer desaparecer el velo islámico de la faz de la escuela pública. ¿Por qué es incoherente? Sencillamente, porque Rajoy siempre se ha manifestado contrario a las pretensiones de la izquierda laicista de eliminar de la escuela pública –e incluso de la privada concertada– todo vestigio del catolicismo: el crucifijo, las imágenes de la Virgen, el belén, los villancicos, etc. En consecuencia, el mismo principio de laicidad que sirve para afirmar que la presencia de dichos símbolos religiosos –católicos– es perfectamente compatible con nuestro modelo aconfesional de relación entre los poderes públicos y el factor
religioso –afirmación que, por cierto, comparto a pies juntillas–, debería servir asimismo para normalizar la presencia del velo islámico en la escuela española. ¿No?
Pues no, Rajoy dixit. Y tamaña incongruencia la pretende salvar afirmando que el velo, a diferencia de otros símbolos religiosos –la cruz–, oprime y discrimina a la mujer; por consiguiente, su uso es antijurídico. Señor Rajoy: el velo que usted tiene en mente no es el que la inmensa mayoría de las adolescentes y mujeres musulmanas llevan en la cabeza. Los que nos dedicamos de modo riguroso, empírico y científico –no como sus asesores– al estudio del Islam y de los musulmanes, sabemos a ciencia cierta que las amas de casa, las estudiantes, las parlamentarias, las empresarias, las comerciantes, las trabajadoras sociales, las periodistas o las mediadoras interculturales –musulmanas todas ellas– y residentes en España, que con orgullo portan su hiyab, lo hacen de modo libre y
consciente, sin ataduras ni imposiciones. En muchas ocasiones, lo llevan pese a la oposición de sus padres o maridos. Y lo hacen bajo el amparo del legítimo ejercicio de su derecho de libertad religiosa, regulado en el artículo 16 de la Constitución Española, precepto éste que sería gravemente vulnerado si se prohibiera el uso del velo –elegido y llevado libremente, por supuesto– en la escuela. ¡Por favor, seamos coherentes!
Iván Jiménez-Aybar. Doctor europeo en Derecho.
AbogadoAsesor en inmigración y asuntos religiosos del Ayto. de ZaragozaDirector de "Trayectus", Consultoría en inmigración y extranjeríaC/Burgos 24, entreplanta of. Zaragoza-50005Tfs. 976 09 46 15 / 675 58 74 68
tomado de : http://musulmanaslatinas.blogspot.com/
¡Capacidad ilimitada de almacenamiento en tu correo!
No te preocupes más por el espacio de tu cuenta con Correo Yahoo!:
http://correo.espanol.yahoo.com/