Marcos encuentra un sombrero estilo años cuarenta en La Tienda de Antigüedades de Vera. Se lo prueba y decide comprarlo, Vera sin saber por qué se lo regala. Cuando sale a la calle, no puede evitar ir silbando "Cantando bajo la lluvia". Los transeúntes lo miran sonrientes y hasta lo acompañan bailando. El sombrero nuevo comienza a ejercer una influencia positiva en la gente.
Vera está saliendo con un cirujano, por eso comienza a plantearse la posibilidad de ponerse siliconas. Visita a Felipe con un corpiño con relleno exageradamente grande para ir probando tamaños. Él trata de convencerla de que no necesita mutilarse de esa forma, convencido de que ella tomó esa decisión por los celos que le provocó su acercamiento con Leila. Tan convencido está, que dejará a Vera en shock con una confesión.
Abril, impulsada por Vera, decide invitar a Santiago a su departamento para pasar la noche juntos, aprovechando que Marcos tiene planeado un viaje por trabajo. Le lleva las llaves del departamento a la Constructora prometiéndole una sorpresa especial. Pero a último momento, Velasco le pide a Santiago que se quede a terminar un trabajo pendiente. Velasco también decide que Marcos no viaje. Así cuando Marcos llega a su departamento, se da una confusión bastante divertida.
Por si fuera poco, al día siguiente Santiago cree que Abril está sola en su departamento y decide ir a verla. Escucha la regadera y entra al baño para sorprenderla con un ramo de flores, ¡Pero encuentra a Marcos duchándose!