Vera y Abril reciben la noticia de la visita de Mónica, su mejor amiga del colegio y la más chiflada de las tres, que se fue a vivir a Puebla.
Andrés decide irse con Laura al sur para intentar una segunda luna de miel y así recomponer la relación afectada por las intervenciones de Maggie... sin suponer que para Maggie no hay límites geográficos que la hagan desistir de sus metas.
Abril y Vera hacen mil preparativos para la llegada de Mónica, con quien piensan salirse a reventar toda la noche. Abril provoca a Marcos acusándolo de aburrido. Éste le cuestiona a Felipe que ya no se divierten como antes. Felipe, para volver a la vida loca, decide organizar en su bar la despedida de soltero de un amigo, que no es otro que Tommy, el prometido de Mónica.
Abril y Vera salen con Mónica, pero se mueren del aburrimiento ya que ella las abruma contándoles aburridísimos detalles de la fiesta de la boda. En el bar Ullo, por el contrario, la despedida es un gran descontrol. Felipe se pasa toda la noche bailando samba con Leila (cosa que pica de celos a Vera). Al final de la fiesta, Marcos, medio borracho, habla largamente con Tommy sobre el matrimonio y la dolorosa experiencia que fue para él el divorcio de sus padres. Como consecuencia, Tommy se echa para atrás en los planes de casamiento. ¿Qué pasará con la pobre de Mónica?