En la tierra solo existia un muro.
Un muro tan largo que parecia infinito, y tan alto que parecia llegar al cielo.
Los ladrillos de esta construccion eran grandisimos, magnificos y sublimes;
cada uno era perfecto, excepto por "Llito" el ladrillito de la mitad.
Todos los dias Llito tenia que soportar los insultos y las humillaciones de sus
hermanos...
"Vos sos un enano, diminuto, bueno pa' nada. Liliputiense, pedacito de barro,
molestia innecesaria, bla, bla, bla..."
Llito estaba cansado de tanto acoso, asi que llamo a los mas sabios del muro
y les pregunto por que sus hermanos eran tan crueles con el. Los ladrillos
sabios respondieron: " Estimado Llito, como veras, nosotros los mas sabios y
ancianos somos la base de el muro, nosotros soportamos el peso de
ustedes; los ladrillos de los lados hacen que el muro se vea eterno, los
ladrillos de arriba tocan el cielo y tu, estimado llito, no haces nada alli en
la
mitad" Despues de la respuesta las cosas empeoraron y Llito se sentia mas
miserable que nunca, ya no tenia ganas de seguir adelante.
Ese amanecer, fue la primera vez que Llito realmente vio la luz nacer en el
horizonte y decidio que alla en esa linea diminuta donde el cielo y la tierra se
juntan con la luz perfecta de el sol el iba a ser feliz, asi que Llito salto de
su
puesto y partio en busca de el amanecer.
Los enormes ladrillos no extran~aron a Llito para nada, al menos al principio,
pero aquel huequito era lo sufucientemente antiestetico que no cubrirlo seria
un crimen para tan majetuoso muro y los ladrillos trataron de cubrir el vacio
puesto del insignificante Lito.
Del muro ya ni las ruinas quedan, pero en cuanto a Llito...
Solo me queda pedirles un favor: Si ven un trocito insignificante de ladrillo
rodando por las calles, no lo pateen que es Llito en busca del amanecer.
Clarysel Rivas
Pd: solo espero que alguien me recuerde, por que yo recuerdo cada uno de
mis queridos cuenteros, cuando yo contaba en mi adorado perol.