"Que lo que Dios Una, no lo separe el hombre\" fue la expresión en la que pensó aquel Niño cuando le contaron que existía, el Oso Hormiguero
Por: Águila Imperial
Tienes un corazón de Oro! Es una lástima que los metales, no tengan sentimientos
Por: Águila Imperial
Ella tenía la mirada dulce,
labios que daban besos de chocolate,
la piel tersa como algodón de azúcar,
Se la comieron las hormigas.
Por: Ángel
AHORA
El príncipe, después de pelear con dragones, enredaderas mágicas; llego finalmente donde estaba postrada la princesa encantada por los últimos cien años, la beso en los labios como rezaba la leyenda para despertarla. Ahora son dos los que duermen eternamente en la torre del castillo.
No mujer yo no quiero hacerte el amor, quiero hacerte sentir amor
Por: el negro
Le pregunte con timidez si podía tutearla, me miro extrañada un momento antes de decir que sí, que no había ningún problema; ¡ TE AMO !, fue todo lo que atiné a decir.
Por: Aldemar
un día una niña sintió deseos de correr, pero el tiempo la sujetaba, quiso reír pero la tristeza la golpeaba, quiso volar pero era simple, y no soñaba, así que un día caminando se encontró un perol, lo frotó y salió la inspiración, una ranita René, payasitos, mariposas, animales y fantasmas, pero esto le gustó y desde entonces escucha los cuentos de aquellos locos escondidos en sonrisas y amistades en ocaso, y sueña con un día cualquiera, contarle sus cuentos de cuando se vestía de melancolía
Hoy ha amanecido un poco frio, siento pesadez en el cuerpo y siento sueño.
He mirado desde adentro hacia afuera, y todo es oscuro, pesado y denso ambiente de soledad con sombra.
Hoy es putrefacta mi existencia, es insolente malcriada anciana que se niega a desaparecer, está enferma, fria como noche en la cumbre de una montaña y temblorosa piel ya sin corazón latente.
Veo el amanecer, lo veo llegar pálidamente en forma lenta como fantasma, miro al rededor, mis vecinos aún duermen, yo todavía no lo hago,
y recuerdo a mi madre, a mi padre, a mis amigos, y espero, pero aún ninguno ha traído nada, ni siquiera una docena de flores para adornar mi grisácea tumba.
Por: Giovanna Vinasco
delia era una niña normal que salía de su casa un común y corriente domingo por la mañana para ir a la iglesia del barrio, nunca pensó que nada extraño le iba a pasar en su recorrido, y como era de esperarlo...
no le pasó nada.
Por: vero
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Publicado por elperol para EL PEROL el 10/04/2008 06:23:00 PM