En estos días dos equipos han disfrutado las mieles del triunfo, el
DIM obtuvo su cuarta estrella derrotando en la final del torneo local
al Nacional, y el Caldas derrotó a Boca en la final de la
Libertadores. Más allá de la envidia que uno pueda sentir al ver al
Caldas ganar esa Copa con la que tanto hemos soñado y de la que hemos
estado tan cerca sin alcanzarla, es justo felicitar a los campeones y
seguirle haciendo fuerza a la mechita para ver si el próximo año los
que celebramos somos nosotros...