|
Poema efectista
En cataratas se precipitaron
los caballos alados sobre el río,
dejando espuma de manzanas
sobre su cara.
El sol se untó sobre el
pan azul del cielo
que abrazaba tenaz al suelo.
Y las moscas, afuera, como
mocos de una nariz gigantesca
en gran estornudo
sobrevolaron tu desnudo patio. Mientras en
la cama de tu vientre
entretuvo la pereza el jornalero encendido
que en escupitajos plutónicos
alentó tu hogar.
Y sólo el "piojo López"
fue testigo de mis zambullidas
en la gruta de tu ciudad.
[Se eliminaron del mensaje las partes que no eran texto]
|