Bucea en la saliva literaria
sábado, 5 de abril de 2008
Héctor Aponte Alequín / Primera Hora
Hay cuestiones en las que ver y hablar, por más que se disfracen de
observar y analizar, jamás aportarán soluciones. Por eso Rey
Emmanuel Andújar prefiere "experienciar" la literatura más que
experimentar en ella. Opta por tocarla, olerla y degustarla más
seguido, y no necesariamente desde el cliché de las imágenes
poéticas.
"En todas las épocas se debaten los mismos temas en literatura: uno,
que si se les está dando oportunidad a los jóvenes para dar a
conocer sus obras; dos, que si ellos quieren `matar (simbólicamente)
al padre'; y tres, que si los medios de difusión van a afectar la
manera en que se escribe", expone el escritor dominicano a este
diario sobre el interminable "bla bla" del periodismo sobre
literatura.
"Mira, ésos son conflictos que por la humanidad no se van a
resolver... Y yo personalmente no quiero que se resuelvan porque
aprietan, hacen la cosa interesante", continúa el autor que
actualmente promociona su novela "Candela", del sello Alfaguara.
El proceso de escritura, por ende, no tiene que verse afectado por
esas "cuestiones externas", opina. Y entonces, hay espacio para
palpar con saliva los pliegues de una novela, o meter la nariz en el
medio de un libro de Francisco Matos Paoli para darle un cuerpo
físico a la genialidad de su poesía, confiesa sobre sus prácticas.
"El libro como material físico me permite unas posiciones corporales
más creativas que un blog, una computadora o un kindle (libro
electrónico)", arguye.
El estudiante de doctorado en el Centro de Estudios Avanzados de
Puerto Rico y el Caribe también se "da licencia" para formar
parte, "en privado", de un Laboratorio de Dramaturgia independiente
sin las presiones de que "ya eso alguien lo ha hecho, o tú no sabes
lo que estás haciendo".
El proyecto combina la actuación con otras formas de arte, pero
desdeña la exposición comercial.
"Es un viaje a la belleza que algún día se podrá compartir",
describe el apuesto joven de 30 años que trabaja como mesero.
Ante este perfil, resulta llamativo que Reynolds Emmanuel, su nombre
de pila, no se considere un poeta.
"Reconozco mis límites", como también ha asimilado el
desenvolvimiento del mercado: pichando (ignorando).
"A veces me entran ganas de hacer poesía, siento el llamado, pero
leo a Matos Paoli y digo: `wow, yo no me voy a imponer este trabajo,
no voy a ponerme esfuerzos que no necesito'", explica.
Asimismo, no gasta energía en batallas editoriales o reacciones a
críticas literarias al catalogarse "como lo que no es" algunas de
sus obras.
Sabe que "Candela", por ejemplo, podría ser "vendida" como novela
policiaca, de crítica social-política o de nostalgia por República
Dominicana.
"Pero los lectores, después, van a sentir que es más que eso: van a
palpar el conjunto de cosas patéticamente comunes que hacen el
corpus de la novela", promete el autor de "El hombre triángulo"
(Isla Negra, 2005) y "Amoricidio" (Premio Nacional Feria
Internacional del Libro 2007).
http://www.primerahora.com/noticia/otros_asi/espectaculos_asi/bucea_e
n_la_saliva_literaria/176070