NAVIDAD CON CHAVEZ
POR SAMMY EPPEL
La inmisericorde revolución chavista se apresta hoy a dar una lección
mas sobre como entienden los derechos humanos. Me refiero a los
cientos de miles de niños que celebrarán el 24 en situación de
minusvalía porque en algún momento uno de sus progenitores tomó la
decisión de demostrar de forma pacífica su deseo de un cambio en
democracia y en paz para la patria de Bolívar, específicamente los
veinte mil trabajadores petroleros y sus familias que fueron lanzados
a la calle sin pagarles prestaciones sociales, sin acceso a sus
dineros en cajas de ahorro, sin seguros médicos, sin vivienda y sin
escuela para sus hijos. Y como si fuese poco castigo, también están
condenados de por vida a no poder trabajar en ninguna dependencia
oficial al igual que no podrán buscar empleo en cualquier empresa que
contrate con el régimen. Me imagino que para Chávez, se trata de una
crucifixión virtual a los que muchas veces llamo traidores.
Ya que estamos en el tema de las listas negras, no debemos olvidar
que cuatro millones de Venezolanos que democráticamente firmamos
alguna petición, figuramos en la infame lista publicada y distribuida
a todos los entes del estado por Luis Tascon, verdadero cancerbero de
ese campo de concentración cibernético. ¿Qué raro que los miles de
artistas e intelectuales que a costa del erario público estuvieron
haciendo turismo ideológico en la patria de Bolívar, no mencionaron
este GULAG de nuevo cuño? Me imagino que al igual que Sartre con el
estalinismo y Heidegger con el nazismo, representan la nueva clase de
intelectuales comprometidos con el chavismo, dispuestos a callar y
encubrir cualquier atrocidad. Claro, a estos "seres superiores" les
molesta el "desorden" que crea la democracia. Para ellos, cualquier
acto del hegemón es aceptable si en algún momento se menciona el bien
común, en otras palabras, sus conciencias actúan en una suerte de
malabarismo moral y relativismo ético. Ellos también están pasando
unas prósperas navidades mientras en Venezuela, miles de niños de la
calle, que Chávez prometió en 1998, rescatar en un año o renunciaba,
se dedican a otro tipo de malabarismo en las esquinas para poder
comer.
¿Y que será de los niños y huérfanos de Vargas? ¿Cuántos niños fueron
reportados como supervivientes por sus familiares y luego no pudieron
ser encontrados? ¿Cuantas niñas fueron ultrajadas por el malandraje
desbocado? ¿Cuántos y conque propósito, fueron llevados a Cuba? ¿Qué
acciones han tomado el fiscal general y el defensor del pueblo?¿Por
qué Fidel Castro, no permite la salida de la prestigiosa
neurocirujana Hilda Molina?
A los niños de la nueva oligarquía chavista, les deseo una feliz
navidad y sólo les pido acordarse de sus hermanos en desgracia.
Será!!!
seppel@...
EL UNIVERSAL/opinión/jueves 23 diciembre de 2004