Al liderazgo político opositor, a la sociedad civil venezolana
Hace dos días (17-9-04) nuestra organización circuló una comunicación titulada "Basta de componendas: Desconozcamos a Pompeyo Márquez". En ella rechazábamos la orden de concurrir a los comicios regionales "a como de lugar" y proponíamos efectuar la renovación de la directiva de la Coordinadora Democrática (CD), mediante elecciones inmediatas.
En los últimos años, Recivex ha respaldado cada decisión e iniciativa de la CD, pese a haber discrepado de – hasta incomprendido – muchos de ellos.
El recorrido hacia el referendo revocatorio presidencial fue dilatado, difícil, doloroso, para todos los venezolanos. Y para un grupo de nuestros dirigentes, dentro y fuera de la CD, fue particularmente espinoso.
Recivex aprecia y honra tales esfuerzos y sacrificios. Lo ha hecho por largo tiempo. Ello consta en diversas actividades que desarrollamos conjuntamente; en actos, peticiones y oficios originados, efectuados y suscritos por miembros de Recivex.
Sin embargo, es preciso señalar que nuestra estructura está conformada por ciudadanos venezolanos, cuyos nexos con la nación son densos, fluidos, inquebrantables. Recivex compone, pues, al soberano, tantas veces nombrado en nuestra Carta Magna e invocado por nuestros políticos.
Del lado del pueblo que somos, la faena del 15 de agosto, 2004, dejó ausencias irreparables. Dejó cuerpos torturados. Dejó a cientos de coterráneos privados de libertad, hogar, trabajo, escuelas y justicia. También reveló otras certidumbres: Venezuela se plantó en un Estado de Facto. Nuestra voluntad – expresada en los votos - fue torcida, trampeada, robada por un sistema de sufragio totalmente subordinado a la Administración Chávez Frías, en la más obscena impunidad.
A la fecha no contamos con las herramientas para documentar fehacientemente ante el mundo el crimen más reciente del que hemos sido objeto. Tampoco han variado las condiciones para sufragar. Y ¿qué escuchamos de algunos dirigentes de la Coordinadora (el ciudadano Márquez incluido)?: Que tomaremos parte en los comicios regionales, como sea, con las normas, instrumentos y contexto existentes. Adicionalmente, al consignar un recurso ante el Tribunal Supremo de Justicia, otro vocero de la CD declara a El Nacional que aunque ocurrió "un fraude contra la voluntad de los venezolanos" el 15-A, las elecciones de gobernadores y alcaldes no tienen conexión alguna con aquél delito: "No hemos pasado la página del fraude y esto no guarda relación con lo otro" (sic).
Recivex no admite tal disociación, pues es falaz. Como fue dar la espalda a los dictámenes de la Sala Electoral, a principios de este año.
Un núcleo de nuestra dirigencia se empeña en proyectar artificios e inconsistencias, mientras nosotros – todavía consternados - sabemos que ninguna institución competente en materia electoral, léase CNE o Sala Constitucional, garantiza un mínimo de seguridad, confianza, imparcialidad, celeridad para atender y responder a los reclamos de los ciudadanos. Ni siquiera muestran interés en dialogar y solucionar los asuntos que nos atañen, dada su sumisión al gobierno chavista.
En virtud de estos factores y de la inminencia de la próxima cita comicial, nos permitimos demandar a nuestros líderes que accedan a refrescar la dirigencia de la CD examinando nuestras opiniones, sugerencias y anhelos. Lamentablemente, la respuesta que hemos recibido de ellos ratifica lo oído de Antonio Ledezma y Andrés Velásquez, por citar dos fuentes: la disensión está prohibida. Si pensamos distinto y lo divulgamos, somos "divisionistas". Más allá: a Recivex se le ha pedido prescindir del uso de adjetivos, esconder cualquier seña de "fisura" y abstenerse de hacer "conjeturas".
Nuestra única presunción era que la CD convalidaría el ejercicio democrático que formulamos. Pero no ha sido así.
No obstante, respetuosamente, insistimos: ansiamos que la sociedad civil integre el proceso de renovación del liderazgo de la Coordinadora, fase ésta que estimamos urgente, impostergable.
De no ser esto posible y de no cambiar sustancialmente las premisas que regirán las elecciones del 31 de octubre, 2004, responsablemente alentamos a todos nuestros compatriotas a acoger – sin vacilación - la alternativa descrita por el doctor Oswaldo Álvarez Paz, en el artículo Elecciones y Cuotas de Poder: "… debemos utilizar el poder que tenemos en estados y municipios que suman más de 60% de la población del país, más las fuerzas sociales y políticas existentes en todos ellos, para impedir que esas elecciones se realicen. No deben entregarse gobernadores y alcaldes. Todo lo contrario. Sería una extraordinaria oportunidad para hacer valer los liderazgos democráticos reales, regionales y locales, para impedir el despojo fraudulento de sus posiciones. Organizarse para eso, impedir las elecciones y mostrar voluntad de no entregar, serían los instrumentos para alcanzar condiciones favorables mínimas y el camino para reiniciar la marcha de la sociedad democrática."
Maria Teresa van der Ree
Presidente de Recivex
Mariella Mayorca
Vicepresidente de Recivex
Cristal Montañez
Coordinadora Internacional de Recivex