EL NACIONAL - Viernes 05 de Septiembre de 2008 Opinión/10
Opinión
El Editorial
Sube y baja petrolero
Corrupción rojita
L as noticias de los últimos días informan que los precios del petróleo
siguen en barrena. Ayer las cotizaciones del crudo cerraron "a su nivel más
bajo en cinco meses", según las agencias de noticias, luego de que el
mercado recibiera informes sobre las reservas de gasolina en Estados Unidos,
que se mantenían estables. Ahora los expertos entran en disputa por predecir
cuándo el desplome romperá la barrera psicológica de los 100 dólares por
barril y hasta qué nivel llegará la caída. El resto de los mortales
solamente observamos y nos quedamos perplejos.
A comienzos de año, los precios del barril superaron por primera vez en la
historia los 100 dólares. Desde entonces empezaron a subir aceleradamente y
se hicieron todo tipo de pronósticos, la mayoría de los cuales contemplaban
un aumento continuo que podía llevar a los precios a 200 dólares por barril
a finales del año.
Uno de los pronósticos más acertados afirmaba que para el 4 de julio se
ubicarían en 150 dólares. Para esa fecha estaban alrededor de los 147
dólares y ahí se quedaron varios días. Pero desde hace muy pocas semanas, en
vez de continuar en alza, los precios comenzaron a bajar precipitadamente.
Ahora gran parte de las opiniones apuestan a un descenso mayor.
Lo cierto es que en un lapso de 8 meses los precios han subido 50% y vuelto
a descender en la misma proporción. La lección que puede sacarse de esto es
que los precios del petróleo son impredecibles y que nadie sabe cómo se
comportarán en el futuro y, menos aún, por qué lo harán de una cierta
manera.
Para los venezolanos estos no son datos anecdóticos. De cómo funcionan los
precios del petróleo depende el resto de las actividades económicas del
país, incluyendo la cantidad de comida que la mayoría de las familias pueden
disponer para su dieta diaria. Por ello, los verdaderos expertos y no los
"jalamecates" bolivarianos aconsejaron cautela ante los mercados petroleros.
Esto significa estar preparados tanto para las alzas repentinas como para
las caídas abruptas de los precios. Y, sobre todo, no intentar predecirlos o
adoptar políticas a la ligera.
Lamentablemente, durante estos años las políticas en materia petrolera han
sido improvisadas y dispendiosas. Aunque todavía no hemos caído al abismo,
el Gobierno desperdició una bonanza de precios sin precedentes, cuyos
beneficios nunca llegaron a la mayoría de los venezolanos. Esto es, a los
pobres. Se quedaron en los bolsillos de los funcionarios bolicorruptos, de
las pandillas y amigotes de Ramírez y compañía, y de una élite militar que
se la pasa limpiándole las botas a Chávez.
Mientras tanto, al lado de la noticia de la baja en los precios petroleros
aparece una que registra que en el primer semestre de 2008 (el de más altos
ingresos petroleros de nuestra historia), el déficit del gobierno de Chávez
fue de 3,3 millardos de bolívares fuertes. En verdad, si la hemos pasado tan
mal en lo que debió haber sido una época de bonanza... ¿cómo será cuando
ésta se acabe?
Frase del día
La demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con la palabras
mayores.
Abraham Lincoln