LA LEY DEL DHARMA, KARMA Y LA LEY DEL DAR
Muchas veces llegamos a entender que el silencio es mejor que las palabras; que la meditación nos ayuda a llevar la agitada vida actual.
Nuestro pensamiento es la unión entre las tranquilas ideas orientales y la filosofía práctica de occidente.
Aceptar todo cuanto nos aporta la sabiduría oriental es iniciar el camino de una vida más feliz y en armonía con la naturaleza.
Elias Benzadon
«Busca los confines espirituales en tu interior. Lo que tú eres es mucho más grande que cualquier otra persona o cosa que jamás hayas anhelado» - Paramahansa Yogananda
Esta ley dice que nos hemos manifestado en forma física para cumplir un propósito. «Dharma» es un vocablo que significa propósito en la vida. El campo de la potencialidad pura es la divinidad en su esencia, y la divinidad adopta la forma humana para cumplir un propósito.
De acuerdo con esta ley, cada uno de nosotros tiene un talento único y una manera única de expresarlo. Hay una cosa que cada individuo puede hacer mejor que cualquier otro en todo el mundo, y por cada talento único y por cada expresión única de dicho talento, también existen unas necesidades únicas. Cuando estas necesidades se unen con la expresión creativa de nuestro talento, se produce la chispa que crea la abundancia. El expresar nuestros talentos para satisfacer necesidades, crea riqueza y abundancia sin límites.
La ley del dharma tiene tres componentes.
El primero dice que cada uno de nosotros está aquí para descubrir su verdadero yo, para descubrir por su cuenta que el verdadero yo es espiritual y que somos en esencia seres espirituales que han adoptado una forma física para manifestarse. No somos seres humanos que tienen experiencias espirituales ocasionales, sino todo lo contrario: somos seres espirituales que tienen experiencias humanas ocasionales.
Cada uno de nosotros está aquí para descubrir su yo superior o su yo espiritual. Esa es la primera forma de cumplir la ley del dharma. Debemos descubrir por nuestra cuenta que dentro de nosotros hay un dios en embrión que desea nacer para que podamos expresar nuestra divinidad.
El segundo componente de la ley del dharma es la expresión de nuestro talento único. La ley del dharma dice que todo ser humano tiene un talento único. Cada uno de nosotros tiene un talento tan único en su expresión que no existe otro ser sobre el planeta que tenga ese talento o que lo exprese de esa manera. Eso quiere decir que hay una cosa que podemos hacer, y una manera de hacerlo, que es mejor que la de cualquier otra persona, en este planeta. Cuando estamos desarrollando esa actividad, perdemos la noción del tiempo. La expresión de ese talento único, o más de uno en muchos casos, nos introduce en un estado de conciencia atemporal.
El tercer componente de la ley del dharma es el servicio a la humanidad, servir a los demás seres humanos y preguntarse: «¿Cómo puedo ayudar? ¿Cómo puedo ayudar a todas las personas con quienes tengo contacto?» Cuando combinamos la capacidad de expresar nuestro talento único con el servicio a la humanidad, usamos plenamente esta ley. Y cuando unimos esto al conocimiento de nuestra propia espiritualidad, el campo de la potencialidad pura, es imposible que no tengamos acceso a la abundancia ilimitada, porque ésa es la verdadera manera de lograr la abundancia.
Y no se trata de una abundancia transitoria; ésta es permanente en virtud de nuestro talento único, de nuestra manera de expresarlo y de nuestro servicio y dedicación a los demás seres humanos, que descubrimos preguntando: «¿Cómo puedo ayudar?», en lugar de: «¿Qué gano yo con eso?»
La pregunta "¿Qué gano yo con eso?" es el diálogo interno del ego. La pregunta "¿Cómo puedo ayudar?" es el diálogo interno del espíritu. El espíritu es ese campo de la conciencia en donde experimentamos nuestra universalidad. Con sólo cambiar el diálogo interno y no preguntar "¿Qué gano yo con eso?" sino "¿Cómo puedo ayudar?", automáticamente vamos más allá del ego para entrar en el campo del espíritu. Y aunque la meditación es la manera más fácil de entrar en el campo del espíritu, el simple hecho de cambiar nuestro diálogo interno de esta manera también nos brinda acceso al espíritu, ese campo de la conciencia donde experimentamos nuestra universalidad.
Si deseamos utilizar al máximo la ley del dharma, es necesario que nos comprometamos a hacer varias cosas:
Primer compromiso: Por medio de la práctica espiritual buscaremos nuestro yo superior, el cual está más allá de nuestro ego.
Segundo compromiso: Descubriremos nuestros talentos únicos, y después de descubrirlos disfrutaremos de la vida, porque el proceso del gozo tiene lugar cuando entramos en la conciencia atemporal. En ese momento, estaremos en un estado de dicha absoluta.
Tercer compromiso: Nos preguntaremos cuál es la mejor manera en que podemos servir a la humanidad. Responderemos esa pregunta, y luego pondremos la respuesta en práctica. Utilizaremos nuestros talentos únicos para atender a las necesidades de nuestros congéneres los seres humanos; combinaremos esas necesidades con nuestro deseo de ayudar y servir a los demás.
Hagamos una lista de nuestras respuestas a estas dos preguntas: ¿Qué haría yo si no tuviera que preocuparme por el dinero y si a la vez dispusiera de todo el tiempo y el dinero del mundo? Si de todas maneras quisiéramos seguir haciendo lo que hacemos ahora, es porque estamos en dharma, porque sentimos pasión por lo que hacemos, porque estamos expresando nuestros talentos únicos. La segunda pregunta es: "¿Cuál es la mejor manera en que puedo servir a la humanidad?" Respondamos esa pregunta y pongamos la respuesta en práctica.
Descubramos nuestra divinidad, encontremos nuestro talento único y sirvamos a la humanidad con él; de esa manera podremos generar toda la riqueza que deseamos. Cuando nuestras expresiones creativas concuerden con las necesidades del prójimo, la riqueza pasará espontáneamente de lo inmanifiesto a lo manifiesto, del reino del espíritu al mundo de la forma. Comenzaremos a experimentar la vida como una expresión milagrosa de la divinidad, no ocasionalmente, sino a toda hora. Y conoceremos la alegría verdadera y el significado real del éxito, el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu.
Deepak Chopra
El talento se nutre en la soledad; el carácter se forma en las oleadas tormentosas del mundo.
Goethe
La vida exige a todo individuo una contribución, y depende del individuo descubrir en qué consiste.
Viktor Frankl
Entre la vida y la muerte hay un paso muy importante: haber sido útil cuando se pudo.
Belkys Landaeta
Vivimos en un universo que es al mismo tiempo lo suficientemente gigantesco como para rodearnos y lo bastante pequeño como para caber en nuestro corazón. En el alma del hombre está el alma del mundo, el silencio de la sabiduría.
Paulo Coelho
Hay en el universo una fuerza inconmensurable, indescriptible, que los chamanes llaman «propósito», y absolutamente todo lo que existe en el cosmos está ligado al propósito por un vínculo de conexión.
Carlos Castaneda
Comparados con lo que deberíamos ser, estamos sólo despiertos a medias. Hacemos uso sólo de una pequeña parte de nuestros recursos físicos y mentales. El hombre vive muy lejos de sus límites, posee facultades de diversa índole que generalmente no utiliza.
William James
Dios da el talento; lo que nosotros ponemos es el trabajo.
Manuel Alvar
Fortaleces a alguien cuando le ayudas un poco. Pero si le ayudas demasiado, lo debilitas.
Paulo Coelho
El talento consiste en hacer fácilmente lo que resulta difícil para los demás; hacer lo que es difícil para el talento, eso es el genio.
Amiel
Todos creen que tener talento es cuestión de suerte; nadie piensa que la suerte pueda ser cuestión de talento.
Jacinto Benavente
Así como el hierro se enmohece cuando no se le hace trabajar, y el agua se corrompe y con el frío se hiela, de igual manera el talento se echa a perder sin ejercicio.
Leonardo Da Vinci
El deseo de conferirle un sentido a la vida es un concepto humano. Para nosotros es indispensable el hecho de que exista un gran designio, una gran meta de la humanidad, una finalidad concreta que nos estimule a lograrla con éxito. Anhelamos conocerlo y, de sernos aceptable dicho fin, nos aferramos a él para lograr las metas de nuestro paso por este planeta.
Jorge Ramírez Sotomayor
Usa los talentos que tienes; los bosques quedarían solitarios si los pájaros no cantaran en ellos.
Henry Van Dyke
Cada acción genera una fuerza de energía que regresa a nosotros de igual manera y cuando optamos por acciones que les producen alegría y éxito a los demás, el fruto de nuestro karma es también alegría y éxito. El karma es a la vez la acción y la consecuencia de esa acción; es causa y efecto.
Es obvio que si deseamos crear felicidad en nuestra vida, debemos aprender a sembrar las semillas de la felicidad. Así, el karma entraña la acción que resulta de las decisiones conscientes. Todos somos escogedores de opciones infinitas. En todo momento de nuestra existencia estamos en el campo de todas las posibilidades, donde tenemos acceso a un número infinito de opciones. Algunas de estas opciones se escogen conscientemente, mientras que otras se eligen inconscientemente. Pero la mejor manera de comprender y utilizar al máximo la ley kármica es que seamos conscientes de las decisiones que tomamos en todo momento.
Sea que nos guste o no nos guste, todo lo que está sucediendo en este momento es producto de las decisiones que tomamos en el pasado. Infortunadamente, muchos de nosotros escogemos inconscientemente, y, por tanto no nos damos cuenta de que estamos frente a un abanico de opciones; sin embargo, lo estamos.
La mayoría de nosotros, aunque escogedores de opciones infinitas, nos hemos convertido en haces de reflejos condicionados, los cuales son constantemente provocados por las personas y las circunstancias, en forma de comportamientos predecibles. Como consecuencia del condicionamiento, respondemos de manera repetitiva y predecible a los estímulos de nuestro medio ambiente. Al parecer, nuestras reacciones son provocadas automáticamente por las personas y por las circunstancias, y así olvidamos que esas reacciones son opciones que escogemos en cada momento de nuestra existencia. Sucede simplemente que escogemos esas opciones inconscientemente.
Si nos detenemos un momento y observamos las opciones que escogemos en el instante mismo en que las escogemos, ese simple acto de convertirnos en espectadores nos permite sacar todo el proceso del reino del inconsciente para traerlo al reino de la conciencia. Este procedimiento de elección y de observación conscientes da mucho poder.
Cuando hagamos una elección, cualquier elección, hagámonos dos preguntas. En primer lugar: «¿Cuáles son las consecuencias de escoger este camino?» El corazón nos lo dirá inmediatamente. Y en segundo lugar: «¿Traerá esta decisión que estoy tomando felicidad para mí y para quienes me rodean?» Si la respuesta es afirmativa, sigamos adelante. Si la respuesta es negativa, si se trata de una opción que nos traerá sufrimiento a nosotros o a quienes nos rodean, abstengámonos de escoger ese camino. Es así de sencillo.
Solamente hay una opción, entre el número infinito de opciones que se presentan a cada segundo, que puede traernos felicidad a nosotros y a quienes nos rodean. Elegir esta opción produce una forma de comportamiento que se conoce con el nombre de acción correcta espontánea que es la acción apropiada que se toma en el momento oportuno. Es la respuesta correcta a cada situación, en el momento en que se presenta. Es la acción que nos nutre, a nosotros y a todas las demás personas a quienes ella afecta.
El universo tiene un mecanismo muy interesante para ayudarnos a tomar decisiones correctas espontáneamente. Este mecanismo se relaciona con las sensaciones del cuerpo, las cuales son de dos tipos: de bienestar o de malestar. En el instante mismo en que estemos tomando una decisión conscientemente, prestemos atención a nuestro cuerpo y preguntémosle: «¿Qué pasa si opto por esto?». Si el cuerpo nos envía el mensaje de bienestar, es la decisión correcta; si da señales de malestar, entonces no es el camino apropiado.
Prestemos conscientemente atención al corazón y preguntémosle qué debemos hacer. Después esperemos la respuesta; podrá estar en el nivel más sutil de sensación, pero estará ahí, en nuestro cuerpo. Solo el corazón sabe la respuesta correcta. La mayoría de las personas piensan que el corazón es sensiblero y sentimental, pero no es así. El corazón es intuitivo; es holístico, es contextual, es relacional. No se orienta a perder o a ganar. Tiene acceso al computador cósmico, el campo de la potencialidad pura, del conocimiento puro y del infinito poder organizador, y toma todo en cuenta. En algunas ocasiones, quizás no parezca razonable, pero la verdad es que su capacidad de computación es mucho más exacta y mucho más precisa que la de cualquier cosa que se encuentre dentro de los límites del pensamiento racional.
Podemos utilizar la ley del karma para crear dinero y abundancia, y hacer que todas las cosas buenas fluyan hacia nosotros cuando lo deseemos. Pero primero debemos tomar conciencia de que el futuro es el producto de las decisiones que tomamos en cada momento de nuestra vida. Si hacemos esto con regularidad, estaremos utilizando plenamente la ley del karma. Cuanto más traigamos nuestras decisiones al plano de la conciencia, más podremos escoger aquellas opciones que sean correctas espontáneamente, tanto para nosotros como para quienes nos rodean.
Con respecto al karma del pasado y cómo influye en nosotros, se pueden hacer tres cosas: La primera es pagar las deudas kármicas; la mayoría de la gente escoge hacer esto aunque de manera inconsciente. Esta también puede ser nuestra opción. Algunas veces, el pago de esas deudas implica mucho sufrimiento, pero la ley del karma dice que en el universo jamás queda una deuda pendiente. El sistema contable de este universo es perfecto, y todo es un intercambio constante, de un lado a otro, de energía.
La segunda posibilidad es transformar o convertir el karma en una experiencia más deseable. Éste es un proceso muy interesante, en el cual uno se pregunta mientras paga la deuda kármica: «¿Qué puedo aprender de esta experiencia? ¿Por qué me está sucediendo esto y cuál es el mensaje que el universo trata de comunicarme? ¿Cómo puedo hacer que esta experiencia sea útil para mis congéneres los seres humanos?».
Haciendo esto, buscamos el principio de la oportunidad, para luego unirlo con el propósito de nuestra vida. Esto nos permite convertir el karma en una nueva experiencia. De este modo a la vez que pagamos nuestra deuda kármica, habremos convertido la adversidad en un beneficio que puede traernos riqueza y realización. En eso consiste la transformació n del karma en una experiencia positiva. En realidad, no nos hemos librado de nuestro karma, pero podemos aprovechar un episodio kármico para crear un karma nuevo y positivo a partir de él.
La tercera manera de enfrentar el karma es trascendiéndolo. Trascender el karma es independizarse de él. La manera de trascender el karma es entrar constantemente en el espacio de la conciencia pura para sentir el yo, el espíritu. Limpiamos o trascendemos el karma entrando y saliendo del espacio de la conciencia pura mediante la práctica de la meditación.
Todos los actos son episodios kármicos. Esa acción genera recuerdo, y el recuerdo tiene la capacidad o la potencia de generar deseo, y el deseo genera nuevamente una acción. El sistema operacional del alma consta de karma, recuerdo y deseo. El alma es un haz de conciencia en el cual residen las semillas del karma, el recuerdo y el deseo. Cuando tomamos conciencia de esto, nos convertimos en generadores de realidad conscientes. Tomando conciencia de las elecciones que hacemos, comenzamos a generar acciones que encierran un proceso de evolución tanto para nosotros como para todos los que nos rodean. Y eso es todo lo que necesitamos hacer.
Mientras el karma sea evolutivo, tanto para el yo como para todos los afectados por el yo, los frutos del karma serán la felicidad y el éxito.
Deepak Chopra
Es posible vivir una vida sin conflictos, pero sólo en el caso de que aceptemos totalmente el conflicto. Tan pronto como nos empeñemos en ver que el océano está en calma, surge el tifón.
Encuentra el profundo océano de compasión que se halla en tu interior. Encuentra el corazón y lleva hasta él la conciencia de tu mente.
En todos los juicios que yo hago sobre ti hay un juicio sobre mi mismo. Y ambos son igualmente ciertos o falsos.
No es necesario que diga tú tienes razon y que yo estoy equivocado. No necesito reemplazar mi verdad por la tuya o vivir mi vida según tus premisas.
Un mundo que pretende conseguir un acuerdo encontrará conflicto y sectarismo. Un mundo que proporciona un espacio seguro a la diversidad, encontrará la unidad esencial para convertirse en entero.
Es posible sentirse feliz con alguien. Es posible sentirse triste con alguien. Es posible compartir la tristeza y la felicidad. Pero ni la felicidad ni la tristeza propias son responsabilidad de ese alguien. Somos los únicos responsables de todos nuestros pensamientos y sentimientos.
Si te resulta difícil ser amable contigo mismo, aceptar compasivamente tus errores, avanzar a través de tus miedos..., ¿cómo ayudarás a otro?
El amor se construye sobre la base de la aceptación y la confianza, no sobre la del juicio y la interpretació n.
Es imposible saber por anticipado lo que te sucederá en la vida; es imposible planificarla. El momento es siempre una sorpresa.
Todos necesitamos energía para vivir, energía que obtenemos de la transformació n y del crecimiento de la conciencia. Cuando hay una expansión de la conciencia, los moldes se rompen y hay que buscar otros nuevos.
La única pregunta que hay que hacerse en el viaje interior es: «¿Estoy en paz?». Si no lo estás, quizás se deba a que te has identificado con algo externo a ti, a haber acondicionado tu felicidad a otra cosa.
El amor se entrega sin esperar a ser retribuido, debemos ser canales dispuestos a ser llenados y a llenar a aquellos que están vacíos.
Paul Ferrini
El karma es la afirmación eterna del libre albedrío. Nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestros actos son los hilos de la red que tendemos a nuestro alrededor.
Swami Vivekananda
El que no sabe llevar su contabilidad por espacio de tres mil años, se queda como un ignorante en la oscuridad y solo vive al día.
Goethe
El poder definitivo consiste en ser capaz de crear los resultados que uno desea, generando al mismo tiempo valores que interesen a otros. El poder verdadero se comparte, no se impone.
Anthony Robbins
Es la mente la que hace el bien o el mal, la que hace mísero o feliz, rico o pobre.
Edmund Spenser
¿Cómo sé si es mi ego o mi yo espiritual el que me llama en un determinado momento?. Si le aporta una sensación de paz, entonces el que está en acción es su yo espiritual; si está viviendo sumido en la agitación, peleándose de forma constante consigo mismo y sintiendo ansiedad, está permitiendo que el ego domine su vida.
Wayne Dyer
Si el pensamiento corrompe el lenguaje, también éste puede corromper el pensamiento.
George Orwell
El hombre no es hijo de las circunstancias, las circunstancias son hijas del hombre.
Benjamin Disraeli
El universo opera por medio de un intercambio dinámico. Dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de energía en el universo y si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos, mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida.
Nada es estático. Nuestro cuerpo está en intercambio dinámico y constante con el cuerpo del universo; nuestra mente mantiene una interacción dinámica con la mente del cosmos; nuestra energía es una expresión de la energía del cosmos. El flujo de la vida no es otra cosa que la interacción armonioso de todos los elementos y las fuerzas que estructuran el campo de la existencia. Esta armoniosa interacción de los elementos y las fuerzas de la vida opera a través de la ley del dar. Puesto que nuestro cuerpo, nuestra mente y el universo mantienen un constante y dinámico intercambio, frenar la circulación de la energía es como frenar el flujo sanguíneo. Por ello debemos dar y recibir a fin de mantener la riqueza, la abundancia, la prosperidad o cualquier cosa que deseamos en la vida circulando permanentemente.
En toda semilla está la promesa de miles de bosques. Pero la semilla no debe ser acaparada; ella debe dar su inteligencia al suelo fértil. A través de su acción de dar, su energía invisible fluye para convertirse en una manifestación material.
Cuanto más demos más recibiremos, porque mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida. En realidad, todo lo que tiene valor en la vida se multiplica únicamente cuando es dado. Lo que no se multiplica a través del dar, ni vale la pena darse, ni vale la pena recibirse. Si al dar sentimos que hemos perdido algo, el regalo no ha sido dado en realidad, y entonces no generará abundancia. Cuando damos a regañadientes, no hay energía detrás de nuestro acto de dar.
Al dar y al recibir, lo más importante es la intención. La intención debe ser siempre crear felicidad para quien da y para quien recibe, porque la felicidad sostiene y sustenta la vida y, por tanto, genera abundancia. La retribución es directamente proporcional a lo que se da, cuando el acto es incondicional y sale del corazón. Por eso el acto de dar debe ser alegre, la actitud mental debe ser tal que se sienta alegría en el acto mismo de dar. De esa manera, la energía que hay en el acto de dar aumenta muchas veces más.
Si deseamos alegría, démosle alegría a los otros; si deseamos amor, aprendamos a dar amor; si deseamos atención y aprecio, aprendamos a prestar atención y a apreciar a los demás; si deseamos riqueza material, ayudemos a otros a conseguir esa riqueza. En realidad la manera más fácil de obtener lo que deseamos es ayudar a los demás a conseguir lo que ellos desean. Si deseamos recibir el beneficio de todas las cosas buenas de la vida, aprendamos a desearle en silencio a todo el mundo todas las cosas buenas de la vida. Incluso la sola idea de dar, el simple deseo, o una sencilla oración, tienen el poder de afectar a los demás. Esto se debe a que nuestro cuerpo, reducido a su estado esencial, es un haz individual de energía e información en medio de un universo de energía e información. Somos haces individuales de conciencia en medio de un universo consciente. La palabra «conciencia» implica mucho más que energía e información, implica una energía y una información que viven en forma de pensamiento. Por tanto, somos haces de pensamiento en medio de un universo pensante. Y el pensamiento tiene el poder de transformar.
La vida es la danza eterna de la conciencia , que se manifiesta como un intercambio dinámico de impulsos de inteligencia entre el microcosmos y el macrocosmos, entre el cuerpo humano y el cuerpo universal, entre la mente humana y la mente cósmica. Cuando aprendemos a dar aquello que buscamos, activamos esa danza y su coreografía con un movimiento exquisito, enérgico y vital, que constituye el palpitar eterno de la vida.
La mejor manera de hacerlo es tomando la decisión de que cada vez que entremos en contacto con una persona, le daremos algo. No es necesario que sean cosas materiales; podría ser una flor, un cumplido o una oración. En realidad, las formas más poderosas de dar no son materiales. Obsequios como interesarse, prestar atención, dar afecto, aprecio y amor, son algunos de los más preciados que se pueden dar, y no cuestan nada. Cuando nos encontremos con alguien, enviémosle en silencio un buen deseo por su felicidad, alegría y bienestar. Esta forma de generosidad silenciosa es muy poderosa.
Tomemos la decisión de dar en todo lugar a donde vayamos, y a quien quiera que veamos. Mientras estemos dando, estaremos recibiendo. Cuanto más demos, más confianza tendremos en los efectos milagrosos de esta ley. Y a medida que recibamos más, también aumentará nuestra capacidad de dar.
Nuestra verdadera naturaleza es de prosperidad y abundancia; somos naturalmente prósperos porque la naturaleza provee a todas la necesidades y deseos. No nos falta nada porque nuestra naturaleza esencial es la potencialidad pura, las posibilidades infinitas. Por consiguiente, debemos saber que ya somos intrínsecamente ricos, independientemente de cuánto dinero tengamos, porque la fuente de toda riqueza es el campo de la potencialidad pura., es la conciencia que sabe cómo satisfacer cada necesidad, incluyendo la alegría, el amor, la risa, la paz, la armonía y el conocimiento. Si vamos en pos de estas cosas primero, no solamente para nosotros mismos, sino para los demás, todo lo demás nos llegará espontáneamente.
Deepak Chopra
Este frágil recipiente lo has vaciado una y otra vez para llenarlo eternamente de vida nueva. Esta pequeña flauta de caña la has llevado por valles y montañas, soplando a través de ella melodías siempre nuevas. Tus dones infinitos vienen a mí solamente en mis pequeñas manos. Pasan los siglos, y tú continúas vertiendo, y todavía hay espacio para ,llenar.
Rabindranath Tagore
Dar aporta felicidad en cada etapa de su manifestación. Experimentamos alegría al formar la intención de ser generosos, experimentamos alegría durante el propio acto de dar algo, y experimentamos alegría al recordar el hecho de haber dado.
Sharon Salzberg
Cuando amas la vida, realmente y con todas tus fuerzas, amas mucho más libremente a las personas.
El amor desinteresado es el único al que puede darse el nombre de amor.
Entonces, ¿por qué cuando eres tú el que amas o haces un favor, esperas una compensación?
¿No es bastante la alegría de poder amar y compartir libremente con otra persona lo que tienes?
Anthony de Mello
Al tratar sobre los valores de creación, se está hablando de la posibilidad de dar: no se trata de dar "algo externo", sino ofrecer algo interno nuestro, producto de mi creación y trabajo, como lo dice su nombre. Sin embargo, este es sólo un primer paso.
Existen, además, los valores de existencia, llamados también de recibir. A través de ellos tengo la capacidad de recibir lo que me ofrece la naturaleza y el mundo: vivencias estéticas naturales que son de Dios, o creadas por el hombre. Sin embargo, quizá la experiencia más plena es la del amor de Dios y de los demás. El encuentro yo-tu, que nos habla de la unicidad e irrepetibilidad del ser humano, del desarrollo de sus potencialidades cada vez mayores, que nos enriquecen gratuitamente.
Los valores de actitud. El saber y poder dar y recibir es uno de los grandes sentidos de todo ser humano. En gran parte, está allí el proceso de madurez, ya que puede ser el camino más seguro para enfrentar con valor y dignidad el sentido de la vida. Más aún, puede ser un modelo para las personas apesadumbradas. Es el camino de la conquista suprema del espíritu humano. Es el sentido de las actitudes.
Ernesto Rage
Cuanto más tiempo se mantiene una inversión, sin recuperar nada, mayor es el beneficio final.
Ralph Waldo Emerson
Todos los niños del mundo merecen lo mejor. Yo no puedo ayudar a todos los niños del mundo pero puedo ayudar a que algunos eviten los problemas que tuve en mi infancia.
Juan Gabriel
Dios tiene dos moradas: una en el Cielo y la otra en el corazón agradecido.
Izaak Walton
Si deseas recibir, primero debes dar.
Lao Tse
Hacer bien a los demás no es un deber. Es una alegría, porque aumenta tu propia salud y tu propia felicidad.
Zoroastro
Cuando eres bueno para los demás, eres mejor para ti mismo.
Benjamin Franklin
Yo no doy conferencias o un poco de caridad. Cuando doy, me doy a mí mismo
Walt Whitman
La medida de un hombre no consiste en cuantos empleados tiene, sino en el número de personas a las que presta servicio.
Paul Moody
El don que no se manifiesta, al no ser ofrecido, se convierte en una pesada carga, a veces incluso en veneno, es como si el flujo de la vida se invirtiera.
May Sarton
Tomemos un bloque de hielo congelado a cincuenta grados
centígrados bajo cero y empecemos a calentarlo.
De momento, no ocurre nada.
¡Montones de energía gastados sin resultados visible!
De súbito, al llegar a cero grados se funde: ¡ agua !
Seguimos calentando. Una vez más, gran gasto de energía
sin nada a cambio. Luego, conforme llegamos a los cien grados,
empieza a soltar burbujas, hierve: ¡ vapor !
¿ Qué principio demostramos con eso ? Que es posible invertir
mucha energía en algo -un bloque de hielo, un proyecto,
una carrera- sin que suceda nada a primera vista.
En realidad tu energía ya está produciendo cambios,
sólo que no se ven. Sigue invirtiendo energía y
verás sin duda una transformació n. Recuerda el principio,
no te asustes... y no desesperes.
A mí me gusta imaginar mi vida como una partida de pinball.
Cada vez que hago un esfuerzo -ordenar mi escritorio, escribir un libro, ayudar a un amigo, estudiar dibujo, pagar una factura,
intentar cualquier cosa y fracasar- estoy sumando puntos.
Imagino que todos mis esfuerzos se suman en mi
contador de "crédito universal".
Nunca sabré cuántos puntos necesito reunir
para sacar el siguiente premio. Es útil disfrutar con lo
que uno hace, en vez de quedarse pendiente de
un resultado inmediato. Y de vez en cuando, por lo general
cuando menos lo esperaba, ¡ la musiquilla victoriosa !
Una nueva oportunidad, una invitación,
un cheque en mi correo.
Andrew Matthews
Están aquellos que dan poco de lo mucho que tienen
y lo dan para ser reconocidos y ese deseo oculto hace que lo que dan no
llegue
y lo dan para ser reconocidos y ese deseo oculto hace que lo que dan no
llegue
y están aquellos que tienen poco y lo dan todo.
Estos son los creyentes en la vida y las riquezas y su dar no tienen fin.
Están aquellos que dan con alegría y su alegría es su beneficio.
Están aquellos que dan con dolor y su dolor es su bautismo.
Están aquellos que dan sin dolor y sin alegría
y no ven que el proteger a los otros es una virtud.
Dar como un valle fértil, como una brisa que acaricia y perfuma el espacio.
Es bueno dar cuando alguien pide
pero es bueno dar cuando nadie pidió
y hacerlo a través de la comprensión.
Todo lo que des algún día te será dado.
Así es que da ahora!
Porque la estación del dar puede ser tuya y no que sea tu herencia.
Date cuenta que mereces ser un dador
y lo que significa dar,
porque es la vida la que nos da vida
y si no eres un dador solo eres un testigo de la vida,
por eso da ahora.
Estos son los creyentes en la vida y las riquezas y su dar no tienen fin.
Están aquellos que dan con alegría y su alegría es su beneficio.
Están aquellos que dan con dolor y su dolor es su bautismo.
Están aquellos que dan sin dolor y sin alegría
y no ven que el proteger a los otros es una virtud.
Dar como un valle fértil, como una brisa que acaricia y perfuma el espacio.
Es bueno dar cuando alguien pide
pero es bueno dar cuando nadie pidió
y hacerlo a través de la comprensión.
Todo lo que des algún día te será dado.
Así es que da ahora!
Porque la estación del dar puede ser tuya y no que sea tu herencia.
Date cuenta que mereces ser un dador
y lo que significa dar,
porque es la vida la que nos da vida
y si no eres un dador solo eres un testigo de la vida,
por eso da ahora.
Khalil Gibran
El saldo de nuestro talonario no es la medida de nuestra prosperidad, La abundancia es la circulación de bienes por nuestra vida. La prosperidad es un flujo; consiste en dar y recibir. Dar sin esperar que correspondan; de lo contrario estaríamos apegados a un resultado y cuanto mayor es el afán, menos se consigue.
Andrew Matthews