La actitud del monje Budista
Aprender a operar concientemente la Ley de Causa y efecto, aprender a
sembrar buen karma y aprender a cosechar solo buenos frutos con todas
nuestras acciones, es realmente despertar y esto significa desarrollar
una actitud prudente y precavida, hecho que nos permite vivir mas
tranquilos y con sensación de resguardo.
Cuando los monjes, caminantes por el sendero del despertar de Buda
interior dicen: me refugio en el Buda, me refugio en el Dharma, están
evocando el acto de vivir sabiamente, que no es mas sino vivir con
actitud previsora y precavida sembrando buen karma, o en otras
palabras, realizando siempre buenas acciones y evitando a toda costa,
sembrar mal karma, para no crear enredos o consecuencias dolorosas.
Desarrollar una actitud prudente y precavida o previsora impide que
sembremos espinas al proceder sin medir las consecuencias de nuestras
acciones, pues de lo contrario, y a la larga, haremos trisas nuestras
vidas..
Todos debemos reflexionar diariamente en las buenas o malas
consecuencias de nuestras acciones, para salir de los fangosos y
oscuros terrenos de la ignorancia y liberarnos de generar amarguras y
dolor.
La calidad de vida presente y futura de todos nosotros como
practicantes del Dharma depende desde este preciso instante de la
comprensión y profundización que tengamos de la actitud prudente y
precavida para no violar ninguna ley y para no crear sufrimiento.
Cuando comprendemos, no superficialmente ni a la ligera, y después de
muchísimas reflexiones e interiorizaciones evaluando nuestra conducta,
que somos generadores de nuestro propio dolor o nuestra propia
felicidad, según sea la calidad ética de nuestras acciones, habremos
dado el primer paso en la Senda del Buda.
Fuente:
Grupo Los Prodigios del Buen Corazón.
http://groups.google.com.co/group/buencorazon
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