-----
Diario Hoy de La Plata, 5/6/07
| La Iglesia, contra la nueva ley educativa |
| Los obispos de la Provincia reclamaron ayer que “haya un debate serio” antes de avanzar con la sanción de la iniciativa que es impulsada por la Dirección de Escuelas bonaerense. El arzobispo de La Plata cuestionó el anteproyecto y alertó por el “fantasma del totalitarismo”. Fuerte polémica |
| El anteproyecto de la nueva ley provincial de Educación, especialmente en lo que se refiere a las modificación de la enseñanza privada, se convirtió en el centro de una fuerte polémica en la que intervienen importantes autoridades eclesiásticas de la Iglesia Católica argentina. En efecto, ante la inminencia del tratamiento de la iniciativa en la Legislatura, los obispos de la Provincia ayer emitieron un comunicado en el que manifestaron que, antes de avanzar en la sanción de la nueva norma, “se requiere un debate serio, con tiempo suficiente para lograr una reflexión más acabada a nivel de las comunidades educativas y de la ciudadanía en general: padres de familia, docentes, alumnos y organizaciones comprometidas con la educación”. El malestar que existe en la Iglesia se puso de manifiesto el último fin de semana en una disertación del arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, que criticó con dureza la iniciativa. “La impresión que me deja este anteproyecto es la de un avance del Estado sobre los espacios de libertad que corresponden a la familia y a las instituciones de la sociedad con capacidad de educar. Parece que se está produciendo un relanzamiento de esa vieja ambición monopólica del Estado, que pretende retener para sí la plena legitimidad de la facultad de educar, como si eso fuera lo mejor”, sostuvo Aguer en un programa televisivo. Eso no fue todo. El prelado fue aun más allá en sus críticas al considerar que el anteproyecto de la ley va “unido a otros datos que se dan en el ambiente político y social de América Latina. Uno puede pensar con aprensión en el fantasma del totalitarismo. ¿Cómo se va a salvaguardar el principio constitucional de la libertad de enseñar y aprender?”, se preguntó Aguer. Como viene informando Hoy, el anteproyecto que impulsa la dirección de Escuelas bonaerense establece, entre otros puntos, la obligatoriedad de la educación a partir de la sala de 4 años, así como también busca reforzar “la autoridad pedagógica” del docente. No obstante, desde sectores de la educación privada salieron a cuestionar la inclusión de una nueva categoría de escuelas: “los colegios particulares”, pero finalmente las autoridades educativas corrigieron el documento y agregaron este tipo de establecimientos en la categoría “gestión privada”, tal como figuraban en la ley anterior. “Si unimos a esto el monopolio estatal de la formación docente -es decir, que el Estado retiene la conducción de la formación docente en la provincia de Buenos Aires-, y una presión asfixiante de vigilancia e inspección sobre la escuela de gestión privada, podemos temer que los espacios de libertad van a verse muy acotados. ¿Se querrá imponer el pensamiento único?”, concluyó Aguer. |