Hola a todos:
He leído con atención los mensajes de Rosa María, Bibiana, Pablo y Ana. Desde
el comienzo del debate sobre este tema existieron algunas posiciones expresadas
con mayor energía que otras; con mayor claridad que otras. Incluso las voces de
muchos integrantes de este espacio no se escucharon cuando, en realidad, la
importancia del tema suponía una expresión casi espontánea de todos nosotros. Es
decir que, dentro del Pronunciamiento y de la Comunidad existieron, desde el
principio, distintas opiniones y no todas fueron en contra del canje. Por
supuesto que entiendo que no es un tema fácil de resolver y uno a veces no logra
tener una visión clara del problema. Pero, de todos modos, en ese momento me
resultó, y me resulta aún hoy, difícil de comprender la inexistencia de una
fuerte negativa al canje de deuda porque cuando algunos especialistas explicaron
su significado, cuando supimos con certeza en qué consistía, no quedaron dudas
sobre su negatividad. Me parece que el hecho de que nuestros gobiernos sigan
pagando la deuda, y hasta adelanten su cancelación total, no cambia para nada la
valoración que, en general, hacíamos de dicha estrategia. Si se termina
aceptándola basándose en esos hechos se estaría resolviendo la cuestión dentro
de "lo posible" pero no se estaría dando una verdadera pelea contra el verdadero
mal.
Con respecto a la Declaración de Caracas mi sorpresa es aún mayor porque,
casualmente, yo no creo ni en conspiraciones, ni en la presencia en el Foro de
agentes de la CIA o del BM disfrazados, ni en ingenuidades. Creo que asisten
allí compañeros con mucha formación, conocimiento y militancia. Evidentemente
fue una decisión tomada a sabiendas y con un alto grado de consenso. Entonces me
pregunto ¿cómo es posible que pensemos tan distinto en un tema tan
crucial?Porque una cosa es que seamos democráticos, que aceptemos lo diverso,
que tengamos contradicciones, que tengamos miles de dudas, que no exista una
verdad revelada, etc., pero para llegar a ese otro mundo que queremos construir
me parece, aunque puedo estar equivocada, que deberíamos coincidir en dos, tres,
cuatro, no sé, digamos cinco cuestiones nodales y creo que una de ellas debería
ser la deuda y su tratamiento por parte de nuestros gobiernos ya que es la causa
de mucho de lo que nos pasa. ¿No sería más lógico que nos diéramos primero
ciertas estrategias para lograr que éstos aborden otro modo de tratamiento de la
misma en lugar de buscar el que aparece como menos malo pero sin antes haberlo
intentado todo?
Un abrazo a todos.
Marta Delgado.