Entrar
¿No tienes cuenta? Registrarse
PronunArgentina
? ¿Ya tienes membresía? Entra a Yahoo!

Consejos

¿Sabías que...
Decide qué mensajes pueden llegar al grupo. Simplemente, modifica las preferencias.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Las curiosas miradas de José Joaquín Brunner para las universidad   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #1852 de 2800 |





SABADO 9 de Abril de 2005 -
Entrevista con el sociólogo chileno José Joaquín Brunner
"La universidad latinoamericana va hacia el arancelamiento"

http://www.lanacion.com.ar/cultura/nota.asp?nota_id=694210


Según el especialista, los Estados no podrán financiar solos la educación
superior



Cree que los estudios pagos serán la respuesta a la masividad de la demanda
En el continente hay cerca de 9,5 millones de alumnos universitarios



Cuando mira el futuro próximo de las universidades de América latina, el
sociólogo chileno José Joaquín Brunner predice el arancelamiento ineludible
de los estudios, en el camino que han seguido países tan diversos como los
europeos, China y su propio país de origen.

"Proveer una educación superior de alta calidad requiere tanta cantidad de
recursos que el Estado no lo puede hacer por su propia cuenta", dijo el
investigador, especialista en políticas comparadas de educación superior y
una de las voces más reconocidas sobre el tema en el continente.

Para Brunner, investigador de la Universidad Adolfo Ibáñez y miembro del
Consejo del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE)
de la Unesco, las universidades latinoamericanas enfrentan los efectos de la
masificación de la matrícula -que pasó de 270.000 estudiantes en 1950 a los
actuales 9,5 millones- con estructuras académicas antiguas y Estados poco
interesados en invertir más recursos.

Mientras en Europa los gobiernos impulsan la formación de un espacio común
de educación superior, con circulación de estudiantes y reconocimiento de
títulos, Brunner encuentra impensable que América latina se embarque en algo
similar, por la tradición de autonomía de las universidades locales, la poca
voluntad de los gobiernos de intervenir decididamente en ellas y la
heterogeneidad de nuestros sistemas.

Brunner dialogó con LA NACION en su reciente visita a Buenos Aires para
participar en el I Foro Latinoamericano de Educación, organizado por la
Fundación Santillana.

-¿Qué tendencia se advierte en la universidad latinoamericana?

-América latina sigue caracterizada por tendencias que son propias de
finales del siglo XX. En primer lugar, el crecimiento de la matrícula sigue
siendo relativamente fuerte en todos estos años. Esto conlleva dos fenómenos
asociados. Uno es el continuado crecimiento de la matrícula privada, con
varios países donde supera el 50%, como Brasil, Colombia, Chile y República
Dominicana. Otro, el aumento y diferenciación continua de instituciones
públicas y privadas. Por lo demás, hay en todos los países un debate sobre
cómo este sistema, que se ha ido formando de espaldas a los gobiernos, va a
responder a los desafíos estructurales que tienen los países para seguir
creciendo. Y cómo se puede financiar una educación superior que ha alcanzado
este nivel de masividad, con Estados que no están en condiciones de seguir
invirtiendo recursos en educación superior, no quieren hacerlo o eligen
otras prioridades.

-¿Dónde van a buscar estos recursos las universidades?

-La estrategia preferida ha sido trasladar parte del costo de los estudios
superiores a la familia, a través de la generación de una oferta privada que
vive del cobro de aranceles. Otros países han dado un paso más, como Chile,
que es arancelar todo el sistema y cobrar prácticamente igual en el sector
público y privado. En esos casos, la preocupación del gobierno pasa a ser
cómo generar sistemas de crédito y de becas que hagan que el acceso no sea
discriminatorio para los que tienen talento pero no recursos. Esa tendencia,
más generalizada en el mundo, en América latina no está todavía muy
presente, porque hay una enorme resistencia de la universidad pública y de
los gobiernos para avanzar en el arancelamiento, pero este movimiento tarde
o temprano va a llegar. La universidad latinoamericana va hacia el
arancelamiento. Países tan distintos como China, Inglaterra, los países del
ex bloque soviético y Australia han dado el paso porque se dan cuenta de que
proveer una educación superior de alta calidad, mantener y expandir un
sistema nacional de innovación requiere tanta cantidad de recursos que los
Estados no lo pueden hacer por su propia cuenta. Tienen que asociar dinero
de la familia, de las empresas, y buscar otras fuentes.

-Pero si eso no se acompaña con un Estado que asegure la igualdad de
oportunidades, puede ser peligroso.

-Con mayor o menor éxito, todos los países que deciden arancelar lo hacen
simultáneamente con la creación de sistemas de créditos y de becas. Así se
hizo en Australia, en Inglaterra y en Chile. No significa que los mecanismos
que se crean resulten cuando operan. Todos enfrentan un problema severo de
pago de los créditos contraídos por los estudiantes cuando egresan, pero han
ido encontrando mecanismos cada vez más sofisticados para lograrlo.

-¿Se puede en América latina construir un espacio común de educación como el
europeo?

-Es muy difícil, porque la tradición de autonomía de las universidades ha
hecho que durante todo el siglo XX la relación entre los gobiernos y las
universidades fuera radicalmente distinta que en Europa, donde los gobiernos
siempre tuvieron una enorme influencia en la coordinación de su educación
superior. Un proceso de convergencia como el europeo es impensable. Tal vez
un avance venga con los acuerdos bilaterales o multilaterales estilo
Mercosur. No tenemos una tradición de sistemas de créditos que midan el
aprendizaje comparables entre países.

-¿Qué actitud están tomando las universidades latinoamericanas ante la
convergencia europea?

-Algunas universidades se cuestionan la estructura curricular y el largo de
las carreras. América latina se va a quedar totalmente al margen de la
corriente central que va hacia una estructura de carreras de tres o cuatro
años y posgrados de uno y dos. Eso tiene un efecto económico letal para
nuestras sociedades, porque es mucho más caro ofrecer carreras de más de
cinco años, para los gobiernos y las familias. La pregunta es si los
gobiernos estimularán a las instituciones en esa dirección.

-¿Están haciendo algo?

-Los gobiernos saben que tienen que cambiar los métodos de asignación de
recursos fiscales a las universidades públicas. El método tradicional de
entregar un aporte directo cada año sin preocuparse de qué hace la
universidad hizo crisis. Hoy se buscan instrumentos que les permiten
vincular los recursos a prioridades nacionales, o concursos que las obliguen
a competir. Pero es una tendencia incipiente. Los gobiernos piensan que si
las universidades están tranquilas con el mediocre aporte fiscal, es mejor
no mover la situación. A los gobiernos latinoamericanos les cuesta tomar
decisiones difíciles respecto a las universidades.

Por Raquel San Martín
De la Redacción de LA NACION

Masividad v. calidad

-En América latina hay educación superior para mayor cantidad de jóvenes.
¿Es también educación superior de mejor calidad?

-No se puede decir que sí en términos generales, pero lo que sí ha ocurrido
es que se diferenció la calidad. Hoy tenemos expresiones de alta calidad y
competitivas internacionalmente hasta universidades de calidad, esperamos,
mínima. Los sistemas de acreditación van a tener la función especial de
garantizar que cualquier institución cumpla estándares mínimos en lo
académico y lo institucional. En ninguna parte del mundo un tránsito tan
brutal de una educación superior de minoría a una educación de masas se
puede hacer sin costo para la calidad. Ahora, las universidades absorben a
decenas de miles de jóvenes de sectores socioeconómicos bajos, con padres
con bajo nivel educativo, con poco capital cultural. Eso plantea un gran
desafío de exigencia a la educación superior latinoamericana para los
próximos 50 años.

Trayectoria


José Joaquín Brunner


Sociólogo de la educación, se especializa en el estudio de políticas
comparadas de educación superior. Fue director de Flacso en Chile y ha
asesorado a más de 25 países en el diseño de políticas públicas.


Presidió la Comisión para la Modernización de la Educación, que el
presidente chileno Eduardo Frei formó en 1994. Es director del Programa de
Educación de la Fundación Chile e investigador de la Universidad Adolfo
Ibáñez.


Actualmente, termina de dar forma a un informe sobre la educación superior
chilena, comparada con una muestra de sistemas de otros países, la Argentina
incluida. Se puede acceder a los datos en www.uai.cl .

Copyright S. A. LA NACION 2005. Todos los derechos reservados.











Dom, 10 de Abr, 2005 8:25 pm

bibianadelbr...
Sin conexión Sin conexión
Enviar correo Enviar correo

Reenviar Mensaje #1852 de 2800 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

SABADO 9 de Abril de 2005 - Entrevista con el sociólogo chileno José Joaquín Brunner "La universidad latinoamericana va hacia el arancelamiento" ...
Bibiana Apolonia
bibianadelbr...
Sin conexión Enviar correo
10 de Abr, 2005
8:31 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Inc. Todos los derechos reservados.
Normativa de confidencialidad - Condiciones del servicio - Reglas - Ayuda