Resulta desafiante la defensa de la existencia de una
cultura política que hace la ex ministra de educación durante la época del
menemato. Claro, como suelen sucederse las reacciones, y la pregunta fatal
¿quién tira la primera piedra?
La ex ministra alude a lo que suele aducirse con las implicancias, defensas
y derivaciones de la reforma educativa de los años 90: el aumento de la
matricula escolar para pobres en general.
Yo no sé cuando leo estos datos, si estas defensoras que aún pululan en
puestos espectables del funcionariado de turno, tienen en cuenta el aumento
de la natalidad especialmente en las provincias con poblaciones jóvenes.
Porque por lo
general han cursado estudios de sociología, o lo que equivaldria a decir la
correlación positiva entre aumento de tasa de natalidad y aumento de la
matricula escolar. Una razón por demás obvia. Pero tan argumentativa de los
cánones funcionalistas como de los del neoliberalismo.
Por otra parte me pregunto, ¿qué puede indicar un aumento de la matricula
escolar frente a la privatización de la educación?, o frente a la deserción.
Pero en fin estas menudencias de origen positivista como aluden los y las
que tuvieron pertenencia en las Reformas Neoliberales de los años 90 son tan
consustanciales a los pensamientos neoliberales, como es el agua al lago
desbordado. Tampoco voy a entrar en el seguimiento de las defensas
acosadoras que hemos leido y sopesado en revistas de distribución gratuita
en el M. de Educación
durante la década de los 90. Una no supo nunca de dónde provenían los
dinerillos para tantas publicaciones paquetas de distribución internacional
y las para docentes pobres y de lectura rápida. El caso es que la ex
ministra que suele ser convocada a reuniones intercontinentales o para el
diario La Nación, ha descubierto, entre otras, que existe lo que también
estuvo vigente durante los años 90: el concepto de "cultura política".
¿Qué relación establece la ex ministra entre cultura política y escuelas
pobres y docentes pobres? y ¿qué relación puede establecer entre docente
ricos para escuelas ricas?. Pareciera que todo deriva en ese otro térnimo
híbrido de "creatividad". Que docentes ricos y escuelas ricas poseen
creatividad y los pobres, pobrezas y al menos algunas, creatividad. Que no
es poca cosa para quienes gustan de mediciones.
¿Será que nuevamente la ex ministra recurre a la famosa dicotomía de
"bárbaros y civilizados"? y con esto querrá inicialar la senda para una
nueva cultura política?
Chi lo sa?
Cordialmente Bibiana Del Brutto.
----- Mensaje original -----
De: Marta Delgado <
martaldelgado@...>
Para: <undisclosed-recipients: ;>
Enviado: Martes, 15 de Febrero de 2005 10:47 a.m.
Asunto: [PronunArgentina] Opina Susana Decibe - EX MINISTRA DE EDUCACION
De Clarín de hoy, 15/2/05.
Cultura política versus educación
Los que atribuyen todos los déficit de nuestra educación actual a la década
del noventa deberían enfocar sus críticas hacia nuestra cultura política,
que es la que entorpece cualquier intento de mejora en las aulas.
----------------------------------------------------------------------------
---
Susana Decibe. EX MINISTRA DE EDUCACION DE LA NACION
Cuando pareciera resurgir en la opinión pública la afirmación acerca del
fracaso de la reforma educativa de los noventa, o más aún, la idea de que
ésta habría destruido lo poco que quedaba de la escuela argentina, siento
profunda tristeza por la impunidad con la que se destruyen o ignoran
experiencias, aprendizajes y recursos así como por la manera simplificadora
y falsa con la que se ocultan problemas complejos y se empobrece el
conocimiento colectivo.
La década de los noventa ha sido demonizada en su totalidad sin tener en
cuenta que, a pesar de la política económica neoliberal, fue posible
desarrollar políticas diferentes, dadas las conocidas contradicciones
existentes en el seno del gobierno. Cientos de personas -tanto de la Nación
como de las provincias- que defendíamos la educación pública trabajamos
duramente para continuar democratizándola, en el marco de las leyes que
sancionó el Congreso de la Nación.
A partir del 2000 sobrevinieron discontinuidades en la gestión nacional
sobre la reforma y las escuelas quedaron sin ayuda del ministerio nacional,
sin una planificación que garantizara la unidad en la diversidad y sin
conducción en las líneas en las que se venía trabajando: aplicación gradual
de nuevos contenidos en los programas de estudio, cambios en la formación
docente, evaluación y reacreditación de instituciones y títulos, atención
focalizada de la mayor pobreza, construcciones y equipamiento tecnológico en
gran escala.
Entre los viejos problemas de la educación no resueltos, los efectos de la
crisis y la costumbre de construir fortaleza política denostando el pasado,
fue quedando oculta a la opinión pública información objetiva sobre logros
de los noventa: la inversión para mejorar las condiciones de enseñanza fue
récord en varias décadas -sobre todo para los más pobres-, se incrementaron
año a año la matrícula escolar, los edificios, el equipamiento, los cargos
docentes; se actualizó, articuló y consensuó la propuesta de contenidos a
enseñar en todos los niveles educativos, se distribuyó una amplia
bibliografía para alumnos y maestros, se desarrolló un sistema de
capacitación masivo y gratuito para docentes a través de todas las
universidades, se creó el sistema nacional de evaluación de la calidad y se
logró una mejora del 25% en los aprendizajes de las regiones más
postergadas, entre otros hechos.
Por supuesto que eso no alcanza. Se necesitan muchos años de trabajo en una
misma dirección para lograr un servicio educativo de buena calidad para
todos. Por eso es que no habría que ocultar las dificultades más
estructurales. En principio, nos cuesta asumir que el sistema se organiza
sobre una nación política y jurídicamente federal, lo que no facilita el
logro de consensos sustantivos y hasta la comprensión y asunción de
responsabilidades y deberes en cada nivel de gestión pública: nación,
provincia, escuela. Y se requiere aún un acuerdo político federal de
incremento y sustentabilidad de los recursos financieros para el sector.
A pesar de la política de capacitación y del esfuerzo de muchos docentes que
han logrado ya sus postítulos, subsisten en muchos lugares problemas serios
como la falta de profesores para materias básicas como matemática. Es que
hasta hace poco tiempo, el 75% de los institutos que forman docentes lo
hacían para el nivel primario. Había tres veces más docentes para primaria e
inicial de lo que se necesitaba y la mitad de los profesores que requiere el
nivel secundario.
Es difícil lograr en cada provincia una gestión central con solvencia
financiera y capacidad para brindar a cada escuela asistencia técnica,
ejercer el control y monitoreo de los procesos y resultados que en ellas se
dan y, por otro lado, escuelas equipadas, autónomas y responsables. Más
difícil aún lograr que la política que se ejecuta responda a los acuerdos
nacionales y esté asistida y controlada por el Ministerio de Educación de la
Nación.
En general, no se ha innovado en materia de gestión y las escuelas estatales
carecen de poder real sobre los recursos que utilizan. Esto limita y muchas
veces impide la innovación y la toma de decisiones. Por ejemplo, la
selección de los recursos humanos más adecuados para su problemática, la
disponibilidad de un equipo de docentes en las disciplinas básicas con
dedicación exclusiva, innovaciones pedagógicas, capacitación, contrataciones
a término, equipamiento.
Los salarios son bajos y no existen incentivos para desempeñarse con
eficiencia. El inicio en la docencia se hace en las escuelas donde hay más
dificultades, las necesidades educativas son mayores y más complejas. A los
más pobres se los atiende en general con los docentes menos experimentados y
en las escuelas más precarias.
Sin embargo, este panorama no sería completo si no reconociéramos la
existencia de cientos de escuelas que en igual contexto son creativas,
tienen excelentes resultados e inclusive cada año aparecen premiadas a nivel
nacional y/o internacional por sus producciones científicas.
Por eso, no nos engañemos. Es nuestra cultura política la que entorpece los
intentos de mejora de nuestra educación. Es posible y deseable que cada
gobierno supere, por su producción y no por su discurso, a los que lo
precedieron. Sólo de esa manera el país y su educación crecerán realmente.
****************
PronunArgentina es el grupo electrónico de firmantes del Pronunciamiento
Latinoamericano por una Educación para Todos en Argentina.
Enviar mensajes:
PronunArgentina@...
Suscribir:
PronunArgentina-subscribe@...
Borrar:
PronunArgentina-unsubscribe@...
Sitio web del grupo:
http://espanol.groups.yahoo.com/group/PronunArgentina/
Enlaces de Yahoo! Grupos