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Me pareció interesante y reflexiva esta nota publicada en
LA NACION.
Creo que nos sirve para no comprar espejitos de colores...
Alicia Getzelevich
Educación: a una década de la profunda reestructuración del modelo Después
de diez años, la reforma educativa no alcanzó los objetivos
Se logró aumentar la escolarización, pero el sistema no consigue retener a
los alumnos
· Las modificaciones, además, fueron dispares, dependiendo de cada
provincia · No se pudieron eliminar las desigualdades ni llevar el
presupuesto educativo al 6% del PBI · También, dicen, se afectó la calidad
Diez años después de que comenzó la reforma educativa en la Argentina, a
partir de la transferencia de escuelas de la Nación a las provincias, existe
una gran disparidad en la forma en que los cambios se aplicaron a lo largo
del país. .El espíritu inicial fue incluir a una cantidad inmensa de chicos
que no iban a la escuela, garantizar la igualdad de oportunidades a los
alumnos de todo el país y mejorar la calidad de la educación, entre otros
objetivos. Todo se cumplió, pero a medias. .Durante este tiempo aumentó el
número de estudiantes -en particular en la escuela media-, pero el Estado no
logró evitar la alta deserción y el retraso escolar, así como tampoco
garantizar la calidad ni la equidad. Por eso, hoy, después de una década,
vale la pregunta: ¿para qué sirvió la reforma? .Algunos datos de un estudio
reciente de Unicef: en la educación básica, el 22% de los alumnos tiene más
edad que la que corresponde porque repitieron el año. .En el nivel medio, o
ex secundaria, la sobreedad supera el 34% de la matrícula y, lo más grave,
más de la mitad de los alumnos que comenzaron este nivel no lo terminan.
Otro ejemplo de la falta de equidad del sistema: el 40% de los alumnos de
más altos ingresos alcanza una tasa de escolarización del 90,5%, mientras
que el 30% de ingresos medio desciende al 80,4%. En el 30% más bajo sólo el
70,1% va a la escuela. .Siguiendo con el balance, durante esta década se
incrementó el presupuesto educativo -sobre todo entre 1994 y 1999-; sin
embargo, hoy ronda el 4,1% del producto bruto interno (PBI) y no el 6% como
se había estipulado por ley. Además, no se logró reducir el sobregasto
burocrático que, según el ex ministro de Educación Andrés Delich, es cercano
a los $ 600 millones. .Los primeros relevamientos muestran que las
provincias han ido avanzando con la reforma como pudieron. De hecho, hoy la
Argentina presenta un mapa totalmente heterogéneo. Coexisten provincias que
han instrumentado los cambios de manera masiva y gradual (como Buenos Aires,
Entre Ríos y Santa Fe, entre otras), hasta Córdoba, que hizo un cambio
masivo, y jurisdicciones que sólo tuvieron experiencias piloto mínimas y no
se sumaron al cambio de estructura del antiguo primario y secundario. En
este último grupo figuran Neuquén, Río Negro y la ciudad de Buenos Aires.
.La situación de disparidad puede verse también si se analiza la situación
del EGB3: el número de materias que se dictan a lo largo de todo el ciclo va
de 21 a 39, según la provincia. Similar diferencia puede observarse en
relación con la carga horaria estipulada, que varía desde 2280 horas reloj a
3312, según un informe interno del Ministerio de Educación. .Hay otro
costado de la reforma que no suele tenerse en cuenta: cuál es la percepción
de los docentes. La realidad es que más de siete de cada diez maestros creen
que la reforma fue mala o que no produjo modificaciones significativas,
según una encuesta del Instituto Internacional de Planeamiento Educativo
(IIPE-Unesco), que incluyó 2400 casos y fue difundida en septiembre último.
.Los docentes opinan que los cambios no sólo empeoraron sus condiciones de
trabajo (según el 58,7%) y la infraestructura edilicia (44,9%), sino que
tampoco aportaron buenos resultados en la cobertura del sistema educativo.
No son consideraciones menores las que tienen los maestros sobre la gran
oportunidad que tuvo el Gobierno de transformar y mejorar la educación. .Los
docentes, afuera "El principal problema de la reforma fue querer cambiar
todo al mismo tiempo: la estructura, la administración y los
contenidos -analizó Emilio Tenti Fanfani, investigador del IIPE-. De golpe,
los maestros sintieron que eran obsoletos", explicó. Según Tenti Fanfani, el
hecho de cambiar la ley no significó que cambiara la cabeza ni las actitudes
de los docentes. .En este sentido, Silvia Finocchio, investigadora de Flacso
y ex directora del Programa Nacional de Gestión Curricular y Capacitación,
sostuvo también que "un problema muy grave" fue que no se incluyó a los
docentes. "Fueron agentes ignorados de la reforma. Hay mucha documentación
en la que ni se los nombra", explicó. .Según Finocchio, durante el proceso
de descentralización, Estados provinciales precarios pasaron a gestionar una
parte muy importante del presupuesto. "El clientelismo político se reforzó y
éste fue un problema que recorrió todos los ministerios de Educación", dijo.
.Mariano Narodowski, doctor en Educación, opinó que el hecho de que el
presupuesto educativo haya aumentado, que haya habido una nueva ley y que
sin embargo las cosas no hayan cambiado significa que el enfoque de la ley
federal de educación estaba errado. "Es que no cambió el eje central del
sistema educativo, que es el exagerado centralismo, basado en los gobiernos
provinciales", afirmó. .Así, Narodowski llamó la atención sobre un tema que
es materia de debate en algunos ámbitos educativos: la autonomía escolar.
Desde varios sectores se afirma que es negativo que las escuelas y los
directores no tengan más poder de decisión. .Sostuvo, además, que hay un
problema fiscal que "hace que haya provincias con mayor capacidad de educar
que otras. La ley ni siquiera logró que ciertos elementos básicos de
equidad -como cantidad de días de clase, salario docente o estructura
educativa- sean compartidos". .Para el ex ministro Delich, durante la etapa
de descentralización escolar se optó más por una mirada fiscal y
administrativista que por pensar una verdadera reforma. La transferencia
"contribuyó a una situación más caótica", dijo. Y agregó que durante la
transformación se "resolvió mal el problema de la pérdida del fracaso
escolar. Y en términos de calidad no se produjo ninguna variación". .El tema
ahora es si hace falta pensar en un nuevo cambio de rumbo. Aquí los
especialistas se dividen: algunos pocos piensan que es tiempo de reformular
todo. Otros, que aún es temprano para hacer evaluaciones, en un sistema que
produce cambios lentos. Algunos, en cambio, creen que hay que aprender de
los errores y cambiarlos. Pero cambiarlos en serio. .Por Amalia Eizayaga De
la Redacción de LA NACION .Cómo se implementó .A partir de la ley 24.049, de
1992, se comenzó a transferir a las provincias y a la ex Municipalidad de
Buenos Aires la responsabilidad de los servicios educativos de la secundaria
y de la superior no universitaria. Eran 4767 establecimientos, 105.000
cargos docentes y 17.410 no docentes, además de sus presupuestos. .En 1993
se dictó la ley federal de educación que modificó el esquema tradicional por
un ciclo de educación inicial, otro de educación general básica de nueve
años (distribuidos en el EGB1, 2 y 3) y el nivel polimodal de tres años.
Así, la obligatoriedad se extendió de siete a diez años. La ley federal
introdujo también la renovación de los contenidos básicos curriculares (CBC)
y la instrumentación de un sistema nacional de evaluación de la calidad.
.Con la reforma se redefinió el rol del Estado como el de un ministerio sin
escuelas, que debía encargarse de cuatro puntos básicos: la evaluación de
los aprendizajes, la formación docente, la información estadística y los
CBC. Papel que, a lo largo de esta década, se cumplió de manera dispar. .
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Jue, 6 de Jun, 2002 1:15 pm
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