Declaraciones de Inés Dussel
Sumario de esta edición
Inés Dussel: "Los chicos me dicen: "profe, ¿no se compra unas
facturitas, que ayer no comí...?"
Les envío diferentes declaraciones realizadas en mi programa
radial. Esperando sean de su interés, les mando un saludo...
Gerardo Yomal.
Se emite de lunes a viernes de 17 a 18 horas por FM PALERMO
94.7
Inés Dussel, doctora en Ciencias de la Educación, coautora del
libro "La invención del aula"
"¿Tiene sentido sentarnos a discutir con alguna sofisticación
los programas que enseñamos o lo primero que tenemos que hacer
es poner todas las energías en que los chicos coman?"
-La escuela de González Catán en la que estoy trabajando queda
en un barrio humilde. Algo interesante que ocurrió es que cuando
los vecinos tuvieron que definir qué calle se asfaltaba (porque
se podían asfaltar sólo dos calles del barrio), decidieron
asfaltar la que conduce de la escuela a la ruta. Y esto me
parece muy interesante para pensar el valor que dan esos vecinos
a la escuela. Frente a la crisis económica (también la crisis de
la escuela, eso de decir "para qué voy a estudiar si no tengo
trabajo"), la gente más pobre dice que hay que revalorizar la
escuela. La escuela sigue siendo un valor importante, sobre todo
para los pobres... sigue conteniendo una promesa de mejora
social.
-Cuando empezamos el año, la que traía la idea de la crisis era
yo, que venía de la Capital; yo decía: "este año va a ser
terriblemente distinto", y ellos me contestaban: "mirá que hace
años que estamos así, para nosotros no es novedad, la clase
media se habrá caído ahora pero acá nos caímos hace rato".
-Ahora empiezan a aparecer más síntomas, los chicos que vienen
sin comer a la escuela desde hace días y que dicen: "profe, por
favor, cómprese unas facturitas que no comí". El otro día
charlábamos en reunión de profesores sobre qué hacemos con esto;
en ese punto a mí la pedagogía se me acaba. Y digo: "hagamos una
colecta y empecemos a juntar plata". Más allá, creo que hay que
incrementar los reclamos hacia arriba y decir que pongan
merienda. Antes en el Polimodal no se daba comida, pero ahora
hay que dar. Creo que eso es algo muy fuerte y a todos nos
genera dudas..., yo digo: "¿tiene sentido sentarnos a discutir
con alguna sofisticación los programas que enseñamos o lo
primero que tenemos que hacer es poner todas las energías en que
los chicos coman?". Y considero que hay que hacer las dos cosas:
en una época de mi vida decía que había que centrarse en los
programas, pero ahora pienso que no es cierto, que si no comen
no pueden estudiar.
-Cuando empezamos el año una espectacular maestra de literatura
que en Catán les enseña a sus alumnos Oliverio Girondo,
Carpentier..., me decía que estaba deprimida. Me decía: "yo me
siento mal porque a mi mejor alumna, que andaba recitando
Girondo por los pasillos, me la encontré en San Justo vendiendo
polleras chinas a 2 por un peso, y esta piba daba para tantas
otras cosas". Yo le digo "pensá que ella, por un lado, hoy tiene
trabajo", y parece que la piba le contestó lo mismo. Y la
segunda cuestión es que ella lleva Girondo encima, venderá
polleras y recitará Girondo pero creo que va a vivir mejor. Por
ahí soy una ilusa y una ingenua y por eso me dedico a la
educación, pero creo que la educación de verdad abre otros
mundos. Y también lo importante es que los docentes puedan abrir
otros mundos, que ellos mismos conozcan otros mundos. No lo digo
por ser "fashion" o "cool" o porque hay que seguir la moda, sino
más bien porque uno está ahí para mostrarle a esos chicos que
hay otros mundos, que hay gente que pensaba distinto y que
mañana se pensará de otra forma y que hay que ser curioso, tener
interés, tratar de vivir mejor y pensar en un sentido de
justicia. Me parece que los maestros y los profes están para
todo eso".