Movimiento Gay Revolucionario de Venezuela.
Comando Estratégico Nacional
Dirección Nacional
Caracas, 7 de Octubre de 2003
A la opinión publica nacional e internacional.
Señoras y señores:
El pasado 23 de septiembre del presente año, un ciudadano venezolano,
en el pleno ejercicio de sus derechos y libertades constitucionales,
hábil mental y físicamente, publicó ante medios de comunicación
social escrita, senda comunicación donde se expresa su opinión
individual, sobre algunos comentarios emitidos por el primer
mandatario nacional en su habitual programa de los domingos “Aló
Presidente”, donde hace mención explícita a ciertos comportamientos
impropios del Excelentísimo señor embajador de la República de los
Estados Unidos del Norte de América, Charles Shapiro.
El contenido de la misiva estaba, sin duda, orientada a mal poner la
imagen del ciudadano presidente de la República Bolivariana de
Venezuela, Hugo Chávez Frías, ante la opinión publica nacional e
internacional, y referir, que tales comentarios, obedecían a una
acción inescrupulosa por parte de éste, para vulnerar los derechos
humanos de un sector de la sociedad, el de Gays, lesbianas,
bisexuales y transgéneros, se encuentra fuera de lugar. Cuestión que
no logró, desacreditar los esfuerzos del gobierno revolucionario, por
mantener aún, en la dificultad política que atraviesa nuestro país,
el respeto de los derechos humanos de todos los ciudadanos y
ciudadanas, homosexuales y heterosexuales por igual.
Las notas del colega activista por los derechos humanos de gays y
lesbianas en Venezuela, sesgadas por un tono oposicionista, sacaba de
contexto, las palabras textuales tomadas por él de Globovisión, y que
se expresaron desde su punto de vista en la misiva antes mencionada,
y que no es el sentir de la totalidad de la Sociedad GLBT Venezolana.
No obstante, no se entienda esto, como una interpretación del
discurso del presidente Chávez, y menos aún como justificativo de
palabras que fueron fríamente descontextualizadas, sino como un
llamado de atención a aquel, que siendo invitado en nuestro país,
atenta constantemente, contra la tranquilidad de la población
venezolana, que siente con malestar, su intromisión en los asuntos
internos en nuestro país, como lo hace y lo ha hecho el embajador de
los EE.UU en Venezuela. Sin embargo, no soy tolerante con aquellos
que usan la orientación sexual, actitud ya marginada y discriminada
por la sociedad, como argumento político para descalificar al
adversario, y más, si estas provienen, de altos funcionarios del
gobierno como el presidente de la república, en el mismo sentido, no
quiere decir estas líneas, que el presidente haya incurrido en tal
acción, pero si lo hiciere, encontrará por parte de nuestro
movimiento, un rechazo rotundo.
Como activista por los derechos humanos de gays y lesbianas, he
dejado siempre claro, que la homosexualidad, vistas desde múltiples
acepciones (bisexualismo, lesbianismo, trasvertimos, transformismo),
no es impedimento alguno, para el ejercício consiente y responsable
de un cargo público o privado. Esta es mí opinión sobre la
apreciación legitima del colega, sin tener presente que es militante
del partido Primero Justicia.
Para entender lo precisado por el presidente de la república en su
acostumbrado Aló Presidente, cuando se refería al excelentísimo señor
embajador de la república de los Estados unidos del Norte de América,
Charles Shapiro y su participación en el show cómico en la embajada,
se deben tener presente los siguiente análisis: a) El señor Charles
Shapiro, excelentísimo embajador de la república de los Estados
unidos del Norte de América, es el representante de los intereses de
la primera potencia económica del planeta, en nuestro país; b) La
utilización de los espacios diplomáticos, para shows cómicos o de
otra índole y no para el uso exclusivo del trabajo de la diplomacia,
es un insulto a la digna investidura de las instalaciones donde se
llevan a cabo tales tareas, convirtiéndola en un circo, para ofender
la majestad del presidente de la República Bolivariana de Venezuela,
así como constituye una violación a la Carta de Ginebra; c) y por
último, el uso de su investidura diplomática para parcializarse a
favor de un bando, cuando desde un principio su posición debió ser
imparcial, es en consecuencia, tal actitud, una intromisión en los
asuntos internos de nuestro país.
Estos tres análisis deben ser reflexionados, en aras de no emitir
juicios de valor a priori. Todo lo anterior nos deja como conclusión
certera la siguiente: “el embajador de los Estados Unidos hizo el
ridículo ante la opinión publica nacional en la sede diplomática de
su país, desvirtuando el nivel de las instalaciones donde cumple
funciones oficiales, para presentar un show cómico, como si se
tratara de un circo, violando por ende los postulados de la Carta de
Ginebra”.
Lo que se discute en definida, no es si un hombre se viste de mujer y
hace un show cómico, lo que se discute, es el escaso tacto político
de nuestro ilustre y temporal visitante, al rebajarse a tal nivel,
convirtiéndose éste en un actor más del circo levantado, cual payaso
fuera.
Pues bien, sale este activista, recriminado con una opinión mal
analizada del discurso de Chávez, que se está usando la
homosexualidad, como arma política para ofender al adversario, sin
tener presente, él, del daño que pudo o que ha causado en las
relaciones diplomáticas necesarias entre ambas naciones; como
politólogo no precisó, las consecuencias negativas que en un futuro,
puede causar a ambas naciones, si acciones irresponsable como la de
nuestro invitado, se siguieren realizando.
Si, como dijere un columnista en una muy conocida pagina web (ver
www.republicagay.com) para homosexuales de Venezuela, “la acción
rápida y vivas de (...) pudo responder a la homofóbia de Chávez”,
fue ciertamente muy rápida y vivas, no hay la menor duda, solo que
escasa de un profundo análisis político y de las repercusiones que
pudieren causar para nuestra propia sociedad glbt, la posición
unilateral de este señor activista. El protagonismo y el
individualismo, son diablos que viven entre la Sociedad GLBT
Venezolana, el personalismo, y el hecho de decir que aparecí ante los
medios de comunicación a hablar sobre discursos descontextualizados,
es más importante para ellos, que el fortalecimiento de una sola
lucha, la igualdad y no-discriminación por orientación sexual, esta
es desde mí punto de vista, una posición egoísta y oportunista,
característica de las personas de la oposición.
Para finalizar, hago un llamado a la unidad de nuestra Sociedad GLBT
Venezolana, a su pueblo, a sus dirigentes, en función de trabajar por
otra Venezuela posible; hago un llamado a los funcionarios del alto
gobierno, a que se abstengan de usar como argumento político la
homosexualidad, para ofender y denigrar al adversario; y por ultimo,
a la sociedad para que no caiga en la manipulación mediática, que
trata de desvirtuar un proceso que no tiene marcha atrás, y que
teniendo como pilar fundamental el hombre, construye una sociedad,
donde ese hombre, sea heterosexual u homosexual, tenga los mismo
derechos y garantías.
Venezuela será grande, ¡viva Venezuela!
¡Patria o muerte... Venceremos!
Heisler Vaamonde
Director General del Movimiento Gay Revolucionario de Venezuela.
movimientogayrevolucionario@...