Cada niño es diferente. No podemos hacer un pantalón o una camisa y
decir, esta le va a servir a todos los niños autistas porque todos son
diferentes uno del otro, unos gordos o bajitos, otros delgados o
altos. Mi hijo toma muchísimo jugo de naranja y para nada le produce
hiperactividad. Puede que a otro niño sí.
Quería reiterar también algo que Arturo ha dicho en el pasado y otros
listeros también sobre el peligro de estar dando recomendaciones por
este medio. Lo ideal sería consultar primero con un profesional en el
área que pueda ver al niño o hacerle las pruebas necesarias y a partir
de ahí esbozar el plan que se va seguir con él. Podemos hablar de
nuestras experiencias, pero teniendo sumo cuidado. Hay mucha gente que
recién comienza en esto del autismo y no tienen la malicia de desechar
lo que no le conviene por falta de conocimiento.
Olivia, si la salud de tu niño está tan comprometida habiéndosele
diagnosticado ya desnutrición en primer grado debes seguir las
recomendaciones de quienes lo han atendido y si no te convence, pues
una como madre se da cuenta muchas veces cuando algo no está bien,
busca una segunda opinión. Tu niño al ser tan pequeñito, es más fácil
de moldear que uno que ya ha hecho un patrón de conducta.
Recuerdo cuando mis hijos no querían tomar vitaminas liquidas. No
importaba la que comprara o que sabor les ofrecía. La vomitaban o la
escupian. Usé de mi ingenio y de la ayuda de mi esposo. Si la
vomitaban, una segunda dosis, o siempre tenía jugo a mano para que
enseguida le dieran un sorbo. Y ya no paso trabajo, sólo me ven con
la cuchara y abren su boca porque se acostumbraron. Lo hice parte de
su rutina y su paladar también se acostumbró al sabor.
Un abrazo,
María Millán