11 de junio del año 2006 Domingo de la Santísima Trinidad B.
Dt. 4, 32-34. 39-40; Salmo 33; Rm 8,14-17; Mt 28, 16-20
De los emigrantes que llegaron a México, hubo un español que se casó allí y con el tiempo tuvo una panadería. La embajada de España, daba de vez en cuando, viajes a sus ciudadanos para visitar a su pais. Se ganó pues, el viaje en barco y se dispuso a ir con su esposa y sus 4 hijos, preparando suficiente pan y queso para el viaje y así no gastar mucho. Durante varios días comían pan con quesos, queso con pan y así, hasta que faltando un día para llegar, protestan los hijos y la esposa le sugiere que vamos a festejar la llegada a España con una buena comida en un buen restaurante. Ya que el pan y el queso, además de rutinario ya estaban duro. Le pareció bien, y llaman al camarero y le dicen: queremos saber si podemos ir al restaurante de primera clase? Bueno, es que ese restaurante es para los de 1ª clase solamente. Pero, señor, yo pago lo que sea por ir a comer bien, veamos, enséñeme el tique y veremos lo que se puede hacer. Le muestra el tique todo arrugado y manchado de queso. Oiga, dice el camarero, ¿Uds. Son la familia Aguado? Si. Pero si el tique es de primera clase, ¡Uds. Tienen todo pagado incluido la comida!
Asimismo, nos pasa a nosotros, los cristianos. Somos hijos de Dios y no nos damos cuenta de que tenemos un tique pagado, gratis a la vida eterna, comemos pan y queso duros y no apreciamos el pan bajado del cielo. Pan fresco, fortaleciente y vital.
1.- La manifestación de Dios a la humanidad, viene dada cuando toda la creación esta terminada en el sentido material. De manera general, Dios empieza a darse a conocer 1º a un pueblo hace 3500 años aproximadamente, para que a través de ese pueblo mostrarse en 2º lugar, al mundo: "vayan pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". Aquí nombra las tres divinas personas. El Catecismo de la Iglesia Católica dice que, "Es la enseñanza más fundamental y esencial" en la jerarquía de las verdades de fe CIC 234
2.- Esta solemnidad se estableció para el mundo occidental en el año 1334 por el Papa Juan XXII. Esa fecha se fijó para que fuera celebrada el domingo después de Pentecostés. Este misterio, es un enigma que a todos nos hace meditar y nos cuesta profundizar.
3.- El Nuevo Testamento va afirmando la existencia de Dios Padre, descubre a Dios en su vida interior, como Él ha sido siempre, desde todo la eternidad. Nos revela que el Padre nunca ha estado solo, sino que "Dios es familia". Y lo sabemos justamente por el Hijo que fue anunciado por los antiguos profetas, El nos envió al Espíritu Santo, quien vivifica todo. Es Jesucristo quien nos reveló la perfecta unidad de vida entre las divinas personas. No fue invención de generación de cristianos posteriores. El Padre y Yo somos uno, nos dice El mismo.
4.- La santísima Trinidad es Una comunicación basada en el amor. Esto debemos realizarlo y vivirlo en nuestras relaciones de cada día: Los frutos de mi amor con el prójimo deben ser los mismos dones del Espíritu Santo, es decir, la paz, la bondad, la generosidad, el amor... No es posible permanecer en el amor, sin renunciar al egoísmo. No es operable tener un dialogo sano con la persona amada, si no se busca satisfacer o corresponder a sus deseos, explícitamente a los mandamientos. "si me amas, cumplirías los mandamientos"
5.- Nosotros, al reconocer a Dios como Padre y al Hijo también como Señor, "dijo el Señor a mi Señor"; heredero de la toda la creación, nos hacemos coherederos, puesto que somos criaturas, hijos de Dios, con la esperanza de ser glorificados junto a Dios.
6.- Lo importante para hoy en día que debemos considerar es el mandato de ir por todo el mundo, dando a conocer quien es El, bautizándoles en nombre de la Santísima Trinidad.
7.- Este misterio se logra apenas comprender por la fe. Meditando en la Santa Biblia podremos ver que Dios dejó huellas de su ser Trinitario en la creación y en su revelación. Dios fue revelando lentamente, a través de los siglos, su verdadera naturaleza.
8.- Se nota en los siguientes hechos: Cuando Jesús, el Hijo, es bautizado y desciende, como una paloma, el Espíritu Santo en medio de la voz del Padre que dice: "este es mi hijo muy amado, escúchenle. Luego en la transfiguración, cuando se escucha la misma voz del Padre. Y también cuando el Hijo promete al Espíritu Santo.
9.- Demos gracias a Dios porque nos permite entrar en lo más hondo de sus entrañas y darnos cuenta de que, una comunidad formada por tres personas, habita en su interior de Padre.
10.- Demos gracias a Dios porque, nos ha permitido conocerle más y mejor a través de Jesús. Lo vimos niño en Belén, profético en su defensa del hombre, humilde en la cruz y triunfante en la resurrección. Con Jesús hemos ido abriendo el libro de los grandes secretos de Dios, uno de ellos que es el más grande, el amor.
11.- La Santísima Trinidad esta revelada de varias maneras y nosotros los descubrimos en la medida en que nos apegamos a El, El alma que se siente siempre acompañada de Dios. Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.