28 de Mayo 2006; 7º Domingo del tiempo Pascual B
Hch 1,1-11; Salmo 47; Ef 4,1-13; Mc 16, 15-20
Solemnidad de la Ascensión de Señor, ponerse en marcha
1.- Previo al don del Espíritu Santo que es la fiesta ya próxima, sucede, después de la revelación de la resurrección del Señor, lo que se ha llamado la ascensión. Ahora, antes de seguir hermanos, hablemos quien fue Jesucristo. Es necesario este paso, cuando de varias maneras se quiere tergiversar la realidad, la verdad y autoproclamarse como verdad lo que no tiene asidero histórico, ni bíblico, ni lógico.
2.- La esencia de este evangelio es que Jesús de Nazaret es Cristo el Hijo de Dios Rm 10,9 y que en él tenemos la salvación y la plena revelación de Dios. "Jesús quiere decir en hebreo: "Dios salva" En el momento de la anunciación, el ángel Gabriel le dio como nombre propio el nombre de Jesús que expresa a la vez su identidad y su misión. Ya que ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?, es El quien, en Jesús, su Hijo eterno hecho hombre, "salvará a su pueblo de sus pecados". En Jesús, Dios recapitula así toda la historia de la salvación a favor de los hombres. n. 430 del Catecismo de la Iglesia Católica.
3.- Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás Dn 7,14. A partir de este momento, los apóstoles se convirtieron en los testigos del "Reino que no tendrá fin" (Catecismo de la Iglesia Católica 664). Y se dan cuenta de que el Señor se ha ido para prepararnos un lugar. Jn 14,2
4.- La exhortación del apóstol Pablo resulta siempre actual: Así pues, si han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Aspiren a las cosas de arriba, no a las de la tierra. Porque han muerto, y su vida está oculta con Cristo en Dios. Col 3, 1-3
5.- Es equivocado entender la Ascensión como un viaje espacial de Cristo más allá de la estratosfera, o hacer teología sobre ¿que se hizo la materia del cuerpo? o tener un concepto solo fideísta. Lo sucedido lo consideramos como la entrada en una dimensión desconocida y nueva para nosotros, como de un estado en El y en nosotros, donde va a comenzar a vivir: "Si alguien guarda mis mandamientos, vendremos a él y haremos nuestra morada en él" Jn 14,16. (ver 1Cor. 15, 35ss.)
6.- Cristo se va pero se queda con una presencia nueva, activa, actuante, misericordiosa y renovadora. Lo que nos quiere decir el autor sagrado de modo metafórico es que el Señor Jesús participa de la gloria, majestad y poder de Dios. Y así lo proclama el salmo: Dios asciende entre aclamaciones, el Señor al son de trompetas; toquen para nuestro Dios, toquen, toquen para nuestro Rey, toquen" Salmo 46. Esta es la fiesta del futuro de la humanidad, y el corazón manifiesta la alegría de la victoria de nuestro Dios en su ascensión, que es la esperanza de los hombres.
7.- Cristo comunicó a los demás lo esencial de su vida divina para que los hombres, sumándose, uniéndose a ella y entregándose a él, pudieran algún día ascender a ese secreto constitutivo de su propia filiación divina, que era el secreto de su vida personal". Zubiri
8.- La vida del cristiano está siempre inmersa en Dios. En un mundo como el nuestro en el que el avance tecnológico es formidable y en el que las posibilidades de manipulación se han extendido casi sin límites a todos los sectores de la existencia humana, se hace presente un cierto temor. El temor de que todo este avance se vuelva de algún modo contra el mismo hombre. "El hombre por tanto vive cada vez más en el miedo. Teme que sus productos, naturalmente no todos y no la mayor parte sino algunos y precisamente los que contienen una parte especial de su genialidad y de su iniciativa, puedan ser dirigidos de manera radical contra él mismo". Estas palabras de la encíclica de Juan Pablo II (Redemptor Hominis n.15) nos invitan a estudiar el problema en toda su profundidad
9.- Para superar este miedo y, más aún, para evitar que los trabajos he inventos del ser humano se vuelvan contra él mismo, es menester que, a la par con el avance tecnológico, exista un verdadero desarrollo de la ética y de la moral. Sólo respetando las leyes de su Creador, el hombre podrá llevar a cabo realizaciones dignas y placenteras de su vocación y misión. Cuando el hombre se separa de la ley divina y de los dictámenes de la recta razón se precipita en la falta de sentido.
10.- Hay un modo particular en la misión que Jesús confía a sus apóstoles, una misión en la que nosotros también somos responsables. Se dan cuenta de que no han corrido en vano al creer en el evangelio y de que ahora reciben una misión que compromete toda su vida futura y la nuestra.
11.- Es una invitación a seguir trabajando por construir la "civilización del amor" y dar razón de nuestra esperanza a todo aquel que nos la pidiere 1 Ped. 3,15. Debemos, por ello, predicar con oportunidad o sin ella, sobre la necesidad de ser apóstoles allí donde la providencia nos ha colocado.
12.- El cristiano debe ser un hombre de esperanza y de luz en medio de un mundo de tantas tinieblas. "La evangelización comprende además la predicación de la esperanza en las promesas hechas por Dios mediante la nueva alianza en Jesucristo; la predicación del amor de Dios para con nosotros y de nuestro amor hacia Dios, la predicación del amor fraterno para con todos los hombres -capacidad de donación y de perdón, de renuncia, de ayuda al hermano- que por descender del amor de Dios, es el núcleo del Evangelio; la predicación del misterio del mal y de la búsqueda activa del bien" Evangelium nuntiandi n. 28.
13.- Muchos testimonios tenemos sobre la vida abnegada, de servicio y evangelización, como San Martín de Porres, San Pedro Claver, los mártires cristeros en México, Fray Toribio de Benavente (o Motolinia), evangelizador de la nueva España, o Toribio de Mogrovejo, o Fray Sebastián de Aparicio, y otros muchos que no podemos aquí mencionar. Su primer y más grande obra evangelizadora era su propio testimonio. Su ejemplo de vida santa arrastraba a sus fieles a un mejor conocimiento
Cuento: EL HIJO, EL HIJO, ¿QUIÉN SE LLEVA AL HIJO?
Tomado de Corazones.org
Un hombre rico y su hijo tenían gran pasión por el arte. Tenían de todo en su colección, desde Picasso hasta Rafael. Muy a menudo, padre e hijo se sentaban juntos a admirar las grandes obras de arte.
Cuando el conflicto de Vietnam surgió, el hijo fue a la guerra. Fue muy valiente y murió en batalla mientras rescataba a otro soldado. El padre recibió la noticia y sufrió profundamente la muerte de su único hijo. Un mes más tarde, justo antes de la Navidad, alguien tocó a la puerta. Un joven con un gran paquete en sus manos le dijo al padre: "Señor, usted no me conoce, pero yo soy el soldado por quien su hijo dio la vida. El salvó muchas vidas ese día, y me estaba llevando a un lugar seguro cuando una bala le atravesó el pecho, muriendo así instantáneamente. El hablaba muy a menudo de usted y de su amor por el arte."
El muchacho extendió el paquete: "Yo se que esto no es mucho. Yo no soy un gran artista, pero creo que a su hijo le hubiera gustado que usted recibiera esto."
El padre abrió el paquete. Era un retrato de su hijo pintado por el joven soldado. El contempló con profunda admiración la manera en que el soldado había capturado la personalidad de su hijo en la pintura. El padre estaba tan atraído por la expresión de los ojos de su hijo que los suyos propios se inundaron de lágrimas. Le agradeció al joven soldado y ofreció pagarle por el cuadro.
" Oh no señor, yo nunca podría pagarle lo que su hijo hizo por mí. Es un regalo."
El padre colgó el retrato arriba de la repisa de su chimenea. Cada vez que los visitantes e invitados llegaban a su casa, les mostraba el retrato de su hijo antes de mostrar su famosa galería.
El hombre murió unos meses más tarde y se anunció una subasta para todas las pinturas que poseía. Mucha gente importante y de influencia acudió con grandes expectativas de hacerse con un famoso cuadro de la colección.
Sobre la plataforma estaba el retrato del hijo. El subastador golpeó su mazo para dar inicio a la subasta. "Empezaremos los remates con este retrato titulado "El Hijo". ¿Quién ofrece por este retrato?" Hubo un gran silencio. Entonces una voz del fondo de la habitación gritó: "¡Queremos ver las pinturas famosas! ¡Olvídese de ésta!" Sin embargo el subastador persistió: ¿Alguien ofrece algo por esta pintura?, ¿$100.00 dólares?, ¿$200.00 dólares?".
Otra voz gritó con enojo: "¡No venimos por ésta pintura! Venimos a ver los Van Goghs, los Rembrants. ¡Vamos a las ofertas de verdad!"
Pero aun así el subastador continuaba su labor: "¡El Hijo!, ¡El Hijo! ¡¿Quién se lleva "El Hijo"?!
Finalmente, una voz se oyó desde muy atrás del cuarto: "¡Yo doy diez dólares por la pintura!" Era el viejo jardinero que por muchos años había servido en la casa con el padre y el hijo. Siendo muy pobre, no podía ofrecer más.
"¡Tenemos $10 dólares!, ¡¿Quién da $20?!" gritó el subastador.
"¡Dásela por $10! ¡Muéstranos de una vez las obras maestras!", dijo otro exasperado."
"¡$10 dólares es la oferta! ¡¿Dará alguien $20?! ¿Alguien da $20?"
La multitud se estaba poniendo bien enojada. Nadie mas quería aquella pintura, "El Hijo". Querían las que representaban una valiosa inversión para sus propias colecciones. El subastador golpeó por fin el mazo: "Va una, van dos, ¡VENDIDA por $10 dólares!"
Un hombre que estaba sentado en segunda fila gritó feliz: "¡Ahora empecemos con la colección!"
El subastador soltó su mazo y dijo: "Lo siento mucho damas y caballeros, pero la subasta llegó a su final."
"Pero, ¿qué de las pinturas?"
"Lo siento. Cuando me llamaron para conducir esta subasta, se me informó de un secreto estipulado en el testamento del dueño. Yo no tenía permitido revelar esta estipulación hasta este preciso momento. Solamente la pintura de "EL HIJO" sería subastada. Aquel que la comprara heredaría absolutamente todas las posesiones de este hombre, incluyendo las famosas pinturas. ¡El hombre que compró EL HIJO se queda con todo!
Reflexión:
Dios nos ha entregado a su Hijo Jesús que murió para salvarnos. Así, como el subastador, su mensaje hoy es: "¡EL HIJO, EL HIJO, ¿QUIÉN SE LLEVA EL HIJO?" Quien ama al Hijo lo tiene todo.
Mateo 6:33 "Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura."