La Masonería: A la Vanguardia de su Época
Por Q.: H:. Luís B. Navarro Urbina
Por lo general lo poco que conocemos de la Masonería, antes de
ingresar a la orden, proviene de algún artículo periodístico o de
conversaciones entre profanos y se tiene de esta manera una idea
errónea sobre la orden, relacionándola con un centre de reunión para
personas de poder, de dinero, de raza judía o que se practica la
brujería y cosas por el estilo.
Estas suposiciones y prejuicios vienen a desvanecerse desde el
ingreso formal a la orden y en ese sentido la iniciación podemos
considerarla como un contrato, en el que intervienen por una parte
La Orden que declara lo que es y ofrece y por la otra parte el
Profano, que acepta sus términos y reconoce el anhelo de perfección
para ser digno de si mismo y útil a sus semejantes, convirtiéndose
en ejemplo de todo acto noble.
Al principio todo parece raro a la luz del aprendiz, los símbolos,
los procedimientos, los mandiles, los collarines, las luces, la
cadena fra¬ternal, etc., pero poco a poco el recién iniciado se va
compenetran-do con el significado de estos elementos y su aplicación
en la vida diaria gracias a la bondad, comprensión y amistad de los
hermanos del taller.
En ese sentido no es correcto que a la masonería se le pretenda
atribuir fines diferentes que no sea el revelado en el momento de
ser admitidos en su seno. Siendo necesario subrayar que la Masonería
a través de sus actividades a lo largo de su existencia forma la
moralidad de sus miembros, esa moral que hace de cada hombre un
caballero y un ciudadano sin tacha.
La Masonería es consciente que todos los problemas de la humanidad
se reducen a que existen hombres buenos y malos, de justos y de
tiranos, de honrados y ladrones, de leales y traidores, de virtuosos
e insidiosos.
Es por esta razón que la Masonería ha elegido el camino de la moral,
exigiendo a sus miembros una conducta recta, sin dogmas ni
fanatismos. La Masonería no va al exterior corporativamente, al
exterior va el masón que es su obra y se espera de el una actuación
acorde con los principios de la Orden.
Un régimen político no es eterno, un sistema económico no se puede
mantener durante mucho tiempo sin que sufra ajustes. Todo esto es
sinónimo de cambios, dándonos un concepto de lo efímero, de lo
tem¬poral. Sin embargo la Masonería no necesita abandonar sus
elevados fines a pesar de los cambios a su alrededor, marcha a la
vanguardia de su época y conoce las necesidades de cada tiempo.
Las instituciones humanas que se han dedicado a resolver proble¬mas
transitorios mueren tan pronto como estos problemas desaparecen.
Se puede decir esto y muchas mas cosas de la Masonería como
institución, pero otra cosa es la actitud individual de los hermanos
que la integran.
La Masonería no pretende imponer un camino diferente a cada hermano
que lo aleje de sus convicciones inspiradas en el bien común y en
igual forma nadie podrá imponer a la Orden fines diferentes de los
que posee y que son los mismos desde sus orígenes.
Cuando la Masonería señala a sus miembros los grandes males que
afligen a la humanidad, lo hace con el propósito de dotarlos de un
espíritu lleno de valor, libre de pasiones y egoísmos. Esta es la
obra a realizarse en cada uno de nosotros como parte de su elevada
misión. Lo que viene detrás lo hará cada hermano convertido en fiel
defensor de la Libertad, de la Justicia, buscando siempre la verdad
y practicando la Virtud.
A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.
Todos los Derechos Reservados
Gran Logia Constitucional del Perú.
Sede: Jr. Paraguay No. 400. Lima - Perú.
Teléfono Gran Maestría: 011 511 326 3020
Teléfono Gran Secretario: 011 511 423 1887
Visite y difunda pagina oficial de la Gran Logia:
http://www.gl-constitucionalperu.org/
Visite y participe en el GRUPO YAHOO de la Gran Logia
http://espanol.groups.yahoo.com/group/granlogiaconstitucionalperu