LA PUNTUALIDAD
R:. H:. Jorge W. Castillo Plasencia
En esta oportunidad se ha creído necesario tratar sobre este concepto,
valor de la vida cotidiana, que en nuestro país está muy desprestigiado
y que a través de estas reflexiones lo que se pretende es reaccionar en
el mejor sentido de la palabra.
Así tenemos, el Diccionario Enciclopédico Ilustrado Sopena dice sobre
puntualidad lo siguiente:"Cuidado, diligencia y exactitud en hacer las
cosas a su debido tiempo. Certidumbre, seguridad. Conformidad,
conveniencia de una cosa para un fin".
Este tema me trae a la memoria una anécdota que me contó un H:. de
ascendencia Japonesa. Así cuenta que perdió a su padre en la Segunda Guerra
Mundial, cuando fue enviado a Estados Unidos de Norteamérica, para ser
canjeado y entregado al Japón.
Pasó el tiempo y siendo mayor logra este hijo, viajar a Japón para
entre otras cosas conocer a su padre. Nuevamente nace una relación, entre
padre e hijo y este Japones regresa al Perú para recorrer los lugares en
los que habían vivido.
En una oportunidad, cuenta este amigo, había quedado en pasar por su
padre a determinada hora, pero por el afán de atender mejor al padre, la
madre de este amigo le había preparado una serie de víveres y demás
cosas para el viaje que iba a hacer; lo que origino un retraso en la hora
acordada. Cual seria la sorpresa de este amigo que cuando llega a la
búsqueda al padre, éste ya se encontraba con ropa de entrecasa, pues se
había cambiado y ya había tomado su desayuno, increpándole al hijo lo
siguiente: "Mira hijo nadie es dueño de mi tiempo. Sólo Dios. Nadie tiene
derecho para disponer del tiempo de una persona".
He ahí un punto de vista diferente a nuestra idiosincrasia, a nuestra
formación que se ve con mucha flexibilidad el valor de la puntualidad.
Esto me trae a reflexión que cuando estaba en el Colegio en primaria
existía un incentivo que se otorgaba al alumno por haber tenido mayor
puntualidad y después trabajando en el Ministerio de Vivienda allá por el
año de 1970, se entregaba una Resolución Ministerial felicitando a los
servidores públicos que tenían mayor puntualidad en el año y entre
ellos, a fin de año, se sorteaba algunos premios.
Como se puede apreciar el Estado demostró preocupación por formarnos
desde el Colegio, respetando el valor de la puntualidad.
Sin embargo, parece que todas estas campañas cayeron en saco roto,
puesto que al haber ganado la informalidad, se ha institucionalizado "la
hora peruana" como cualquier hora, menos la hora acordada.
Antes, en el proceso judicial llegó a establecerse una tolerancia para
llegar a un Comparendo o alguna Audiencia; hoy día felizmente esto
cambio y sólo existe una hora señalada.
Napoleón Bonaparte alguna vez dió su definición sobre el concepto de
puntualidad y dijo " La Hora es la Hora: Un minuto antes no es la Hora,
un minuto después, tampoco es la Hora".
Puede apreciarse que los grandes personajes y los grandes países se
forman bajo un principio de respeto a los demás, a las instituciones y a
todo un ordenamiento legal, social, etc. que determina la grandeza de
una Nación.
La impuntualidad podríamos afirmar que es una falta de respeto, de
responsabilidad de uno hacia uno mismo y hacia los demás y ello hace perder
un tiempo limitado a las personas. Si consideramos que el "tiempo es
oro" podríamos afirmar que nuestra forma tan irreverente a la puntualidad
determina una perdida de tiempo de forma ilimitada y por lo mismo, se
produce una perdida de dinero.
Si reflexionamos sobre este pasaje del japones, podemos afirmar que
para encontrar una razón para ser puntual se debe de analizar que nadie
puede disponer del tiempo de los demás.
Dicho de otra forma, el "Tiempo es oro y quien lo pierde, pierde un
tesoro", con esta frase podemos graficar cómo la puntualidad puede ser
determinante en el cumplimiento de nuestros objetivos, en una buena
administración del tiempo, que permita llegar a obtener el éxito deseado.
Visto de otro modo, la impuntualidad puede llegar a frustrar cualquier
trabajo ocasionando un incumplimiento en una entrega por la falta de
producción.
Debe de entenderse que la puntualidad se encuentra relacionada con
Programas o Metas que se planifican teniendo en cuenta la producción de
Horas Hombre y que si se falla en este sentido, todo lo planificado se
puede perder y por ende no se llega a los objetivos o metas establecidas.
En nuestro trabajo logial también debemos tener la responsabilidad de
la puntualidad, así podemos afirmar que no es lo mismo llegar a nuestro
Taller a las 7.00 pm. que empezar los trabajos en nuestra logia a las
7.00pm.
La puntualidad es un valor que va más allá de estar a la hora señalada
en una cita o en el trabajo. Es más que eso. Es cumplir con una
obligación contraída, o con el pago de una deuda, en el plazo establecido y si
se interpreta masónicamente, estamos frente a la "palabra" que nos
obliga a su cumplimiento por el respeto que debemos tener a nuestros HH:.
cuando nos comprometemos en algo. Eso es también puntualidad.
Mi suegra decía un refrán criollo cuando se trataba de cumplir con el
pago de una deuda en el instante preciso: " El buen pagador es dueño de
la hacienda ajena". Dicho de otro modo, Benjamín Franklin, pensador
Norteamericano decía: "Si quieres que el bolsillo de tu amigo esté siempre
abierto, cumple con devolver puntualmente el dinero prestado, de lo
contrario esté bolsillo se cerrará para siempre".
En el Decálogo del Desarrollo, la puntualidad está considerada no como
un punto de la casualidad sino consecuencia directa de una disciplina,
de una norma de vida.
Se dice que en tanto seamos impuntuales no dejaremos el Subdesarrollo
que nace en la persona y termina en un País que es el reflejo de las
personas que lo integran.
HH:. debemos analizar y a manera de un ensayo debemos enseñar con el
ejemplo este valor, respetando a nuestros HH:. y a nuestro entorno
profano cuando se trate de encontrarnos con este principio de la puntualidad.
R:. H:. Jorge W. Castillo Plasencia
En esta oportunidad se ha creído necesario tratar sobre este concepto,
valor de la vida cotidiana, que en nuestro país está muy desprestigiado
y que a través de estas reflexiones lo que se pretende es reaccionar en
el mejor sentido de la palabra.
Así tenemos, el Diccionario Enciclopédico Ilustrado Sopena dice sobre
puntualidad lo siguiente:"Cuidado, diligencia y exactitud en hacer las
cosas a su debido tiempo. Certidumbre, seguridad. Conformidad,
conveniencia de una cosa para un fin".
Este tema me trae a la memoria una anécdota que me contó un H:. de
ascendencia Japonesa. Así cuenta que perdió a su padre en la Segunda Guerra
Mundial, cuando fue enviado a Estados Unidos de Norteamérica, para ser
canjeado y entregado al Japón.
Pasó el tiempo y siendo mayor logra este hijo, viajar a Japón para
entre otras cosas conocer a su padre. Nuevamente nace una relación, entre
padre e hijo y este Japones regresa al Perú para recorrer los lugares en
los que habían vivido.
En una oportunidad, cuenta este amigo, había quedado en pasar por su
padre a determinada hora, pero por el afán de atender mejor al padre, la
madre de este amigo le había preparado una serie de víveres y demás
cosas para el viaje que iba a hacer; lo que origino un retraso en la hora
acordada. Cual seria la sorpresa de este amigo que cuando llega a la
búsqueda al padre, éste ya se encontraba con ropa de entrecasa, pues se
había cambiado y ya había tomado su desayuno, increpándole al hijo lo
siguiente: "Mira hijo nadie es dueño de mi tiempo. Sólo Dios. Nadie tiene
derecho para disponer del tiempo de una persona".
He ahí un punto de vista diferente a nuestra idiosincrasia, a nuestra
formación que se ve con mucha flexibilidad el valor de la puntualidad.
Esto me trae a reflexión que cuando estaba en el Colegio en primaria
existía un incentivo que se otorgaba al alumno por haber tenido mayor
puntualidad y después trabajando en el Ministerio de Vivienda allá por el
año de 1970, se entregaba una Resolución Ministerial felicitando a los
servidores públicos que tenían mayor puntualidad en el año y entre
ellos, a fin de año, se sorteaba algunos premios.
Como se puede apreciar el Estado demostró preocupación por formarnos
desde el Colegio, respetando el valor de la puntualidad.
Sin embargo, parece que todas estas campañas cayeron en saco roto,
puesto que al haber ganado la informalidad, se ha institucionalizado "la
hora peruana" como cualquier hora, menos la hora acordada.
Antes, en el proceso judicial llegó a establecerse una tolerancia para
llegar a un Comparendo o alguna Audiencia; hoy día felizmente esto
cambio y sólo existe una hora señalada.
Napoleón Bonaparte alguna vez dió su definición sobre el concepto de
puntualidad y dijo " La Hora es la Hora: Un minuto antes no es la Hora,
un minuto después, tampoco es la Hora".
Puede apreciarse que los grandes personajes y los grandes países se
forman bajo un principio de respeto a los demás, a las instituciones y a
todo un ordenamiento legal, social, etc. que determina la grandeza de
una Nación.
La impuntualidad podríamos afirmar que es una falta de respeto, de
responsabilidad de uno hacia uno mismo y hacia los demás y ello hace perder
un tiempo limitado a las personas. Si consideramos que el "tiempo es
oro" podríamos afirmar que nuestra forma tan irreverente a la puntualidad
determina una perdida de tiempo de forma ilimitada y por lo mismo, se
produce una perdida de dinero.
Si reflexionamos sobre este pasaje del japones, podemos afirmar que
para encontrar una razón para ser puntual se debe de analizar que nadie
puede disponer del tiempo de los demás.
Dicho de otra forma, el "Tiempo es oro y quien lo pierde, pierde un
tesoro", con esta frase podemos graficar cómo la puntualidad puede ser
determinante en el cumplimiento de nuestros objetivos, en una buena
administración del tiempo, que permita llegar a obtener el éxito deseado.
Visto de otro modo, la impuntualidad puede llegar a frustrar cualquier
trabajo ocasionando un incumplimiento en una entrega por la falta de
producción.
Debe de entenderse que la puntualidad se encuentra relacionada con
Programas o Metas que se planifican teniendo en cuenta la producción de
Horas Hombre y que si se falla en este sentido, todo lo planificado se
puede perder y por ende no se llega a los objetivos o metas establecidas.
En nuestro trabajo logial también debemos tener la responsabilidad de
la puntualidad, así podemos afirmar que no es lo mismo llegar a nuestro
Taller a las 7.00 pm. que empezar los trabajos en nuestra logia a las
7.00pm.
La puntualidad es un valor que va más allá de estar a la hora señalada
en una cita o en el trabajo. Es más que eso. Es cumplir con una
obligación contraída, o con el pago de una deuda, en el plazo establecido y si
se interpreta masónicamente, estamos frente a la "palabra" que nos
obliga a su cumplimiento por el respeto que debemos tener a nuestros HH:.
cuando nos comprometemos en algo. Eso es también puntualidad.
Mi suegra decía un refrán criollo cuando se trataba de cumplir con el
pago de una deuda en el instante preciso: " El buen pagador es dueño de
la hacienda ajena". Dicho de otro modo, Benjamín Franklin, pensador
Norteamericano decía: "Si quieres que el bolsillo de tu amigo esté siempre
abierto, cumple con devolver puntualmente el dinero prestado, de lo
contrario esté bolsillo se cerrará para siempre".
En el Decálogo del Desarrollo, la puntualidad está considerada no como
un punto de la casualidad sino consecuencia directa de una disciplina,
de una norma de vida.
Se dice que en tanto seamos impuntuales no dejaremos el Subdesarrollo
que nace en la persona y termina en un País que es el reflejo de las
personas que lo integran.
HH:. debemos analizar y a manera de un ensayo debemos enseñar con el
ejemplo este valor, respetando a nuestros HH:. y a nuestro entorno
profano cuando se trate de encontrarnos con este principio de la puntualidad.
Carlos L. Pacchioni V.
Celular: 99684194
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