Estreno es algo nuevo, algo que no esta escrito en el negro libreto que pensé sería mi vida. Tenía la seguridad de que mi destino estaba marcado y que hiciera lo que hiciera torcer el futuro era imposible. Pensando y viviendo de esa manera, con un estigma que llevaba a no intentar ni tener la esperanza de nada, y así sobrevivía los días y sus noches… aunque pensándolo bien quizás morí más veces de las que puedo imaginar, mate instantes y momentos… o mejor dicho me abandone a la deriva del devenir.
Si la vida no esta escrita, no hay libretos para memorizar y sí miles de escenas para improvisar con quien realmente soy. Es decir, una vida sin escenarios, ni mascaras, ni disfraces… una vida donde ser o no ser sea mi propia decisión y no la de un director fantasma que habita mi cabeza dirigiéndome más como un títere que como una persona.
Cada día es un estreno, no tengo idea que puede pasar… lo que se es que si tengo buena predisposición los amaneceres pueden ser oportunidades en vez de un día más para dejar pasar. Que distinta es la posición cunado se esta erguido, de frente… a la altura de mi propio destino aceptando sin resignación ni quejas los vientos que soplan, en contra o a favor…
Hoy la vida es la misma pero yo ya no soy la esquiva escapista, hoy hago frente por más que no encuentre soluciones plenas siempre hay salidas. No dejo pasar las oportunidades ni agarro todo lo que viene para que el sobrepeso no me vuelva a hundir en los confines de mi propio ser.
Pensar que cuando nos regalan algo, es tan emocionante el descubrir que es, como esa extraña sensación de recibir sin tener más porqués que el deseo de otro que nos quiere.
Estrenar sensaciones sin barreras que disimulen el sentir, estrenar quien soy sin temor a que me lastimen o rechacen, estrenar el ser libre, el conocer mis debilidades para fortalecerme, estrenar los abrazos que se sienten desde lo más profundo, las caricias de las sonrisas que afloran sin pensar y con mucho sentir…
Hay tantos estrenos como estrellas en el firmamento y en cada uno las mariposas revolotean en mi estomago o una pequeña descarga eléctrica recorre alguna parte de mi ser…
Quizás el mayor estreno de todos sea que mis ojos se humedecen de emoción, o que me permita buscar una mano, dar un abrazo sin que me lo pidan, disfrutar de la presencia de otros o estrenar el aceptarme poco a poco, el ir conociéndome y desconociéndome…
Es extraño y un poco mágico el pensar que por bajar de peso se abren oportunidades únicas que siempre estuvieron pero que, como en una película de ciencia ficción, estaban en otro plano de la existencia. Alejado de la puerta de la heladera y cerrando la boca… escuchando y haciendo lo que dicen los guías de este viaje… las puertas se abren para que decidamos si queremos o no recorrer este camino, despertando a las pequeñas maravillas que hacen inmenso el vivir.
escrito el 22-04-2006