Después de muchos estudios y un tiempo que parecía interminable, Alcira supo cómo se llamaba y de qué se trataba ese extraño cuadro que la aquejaba: fibromialgia.
La fibromialgia es un trastorno relativamente frecuente, que aparece predominantemente en mujeres mayores de 18 años. Se caracteriza por la existencia de un dolor fuerte, crónico y sin localización precisa. Este padecimiento generalizado se acompaña de insomnio, fatiga que no mejora con el descanso y algunas otras manifestaciones diversas. Entre esos síntomas o signos se mencionan: ansiedad, depresión, necesidad de orinar con una frecuencia mayor de la habitual y calambres u hormigueos en las piernas.
Debido a que no existe aun una causa precisa identificada, tampoco se conoce cuál es el modo más indicado para resolver todas esas manifestaciones. Sin embargo, aunque la curación (es decir, la eliminación completa y definitiva) de este cuadro no es posible todavía, es factible el control adecuado de la patología. Es necesario, como en todo dolor crónico lograr llegar a un "acuerdo mutuo" con la enfermedad, de modo que se produzca el menor daño posible en la calidad de vida del paciente afectado y su entorno.
La Sociedad Española de Reumatología, recientemente emitió un decálogo para permitir que los pacientes con fibromialgia logren transitar por su enfermedad de la manera menos traumática posible. Esta inquietud surgió a partir de la frecuencia con la que esta situación compromete la salud de los españoles (2-4% de toda la población).
Puntos sobresalientes del decálogo para fibromialgia
El Dr. Francisco Javier Ballina García, vicepresidente de la Sociedad Científica de Reumatólogos Españoles elaboró una guía con pautas para pacientes con fibromialgia.
Analizaremos algunos de sus postulados: