como un gran proyecto, días atrás el presidente de la República Alfredo
Palacio y Jaime Nebot inauguraron el Programa de Aseguramiento Popular
(PAP) que brinda cobertura de salud a personas de escasos recursos.
Este programa social que cubriría a no menos de 135mil personas de
escasos recursos y que perciben el bono de la pobreza o solidario, no
es sino un gran negociado del Partido Social Cristiano, a la cabeza el
alcalde Nebot.
Amparado en el derecho que tienen los guayaquileños de poder acceder a
la asistencia médica, el alcalde social cristiano realizó un gran
negociado entregando a una sola empresa, la Transmedical Health System
-THS, una cartera de 135 mil asegurados, a los que se les descuenta el
monto de un dólar mensual de los 15 que perciben como "ayuda" del
gobierno. Esto significa que la aseguradora recibe mensualmente 135
mil dólares, más 50 centavos que entrega el gobierno a través del
Ministerio de Bienestar Social. Este último rubro se divide en dos
partes, 30 centavos para el pago de la prima de la aseguradora y los
20 restantes son destinados para "gastos administrativos" de la
Fundación creada por Nebot para vigilar el Programa de Aseguramiento
Popular, por lo que, anualmente, recibirá un monto de 324 mil dólares,
que no se sabe exactamente para qué son o a manos de quién van a parar.
Si sumamos los montos la empresa aseguradora recibirá no menos de 2
millones 106 mil dólares anuales, seguros sin ningún esfuerzo y sin
mayor inversión. ¿Cabe la pregunta quién está detrás de la empresa
THS? Seguro alguien vinculado a los Social cristianos.
Es importante anotar que Nebot ha publicitado este Programa como un
gran logro de su trabajo en la alcaldía de Guayaquil, pero, si se mira
bien, el PAP no recibe un centavo de los fondos del cabildo
guayaquileño, pues todos los recursos provienen del gobierno central,
el dólar del bono de solidaridad y los 50 centavos del presupuesto de
el Ministerio de Bienestar Social, en otras palabras es el mismo
pueblo el que financia el programa; no hay ni un solo centavo que
provenga de las corporaciones o fundaciones a las que el Municipio les
ha entregado mediante concesión u otra figura legal la prestación de
servicios y que se han convertido en negocios lucrativos.
Por otro lado, a más de realizar un gran negociado con la THS, Nebot
atenta a la salud de la población más pobre, pues, con el PAP, el
asegurado solo puede acceder a la atención médica cuando está enfermo;
el PAP no contempla salud preventiva y menos control de salud.
Eso no es todo, al plantearse como meta la atención masiva, el PAP
obliga a los médicos a trabajar más de las 6 horas reglamentarias
sometiéndolos a una sobre explotación de su fuerza de trabajo a cambio
de una remuneración baja, pues, en el mejor de los casos percibirán 30
centavos por paciente atendido. La sobre explotación y la mala
remuneración perjudicarán la calidad del servicio, que se deteriorará
más cuando los médicos se vean obligados a atender a no menos de 75
pacientes por jornada de trabajo, lo contraria toda norma
internacional de atención en el área de salud, que prevé hasta 6
pacientes por hora..
Como se puede ver el PAP a parte de ser un negociado es una demagogia
para dar la apariencia de que el Municipio de Guayaquil quiere servir
a los más pobres.