El llamado a votar nulo hecho por Correa y el sector de la burguesía
que financia su campaña busca fortalecer a los partidos de derecha y
sus candidatos para asegurar una mayoría parlamentaria que les permita
rifarse el país
La postura aparentemente radical y de ruptura con los partidos
tradicionales, causantes de la crisis que presenta Correa, en realidad
busca hacerle el juego a la oligarquía, fortalecer a sus partidos y
allanar el camino para que éstos tengan mayoría absoluta en el
Congreso para, así rifarse el país y con toda seguridad detener o
dilatar la propuesta de la Constituyente con la que no están de
acuerdo. A la vez pretenden negarle la posibilidad a los pueblos de
tener representantes populares que lleven su voz y defiendan sus
intereses.
El llamado a votar nulo es una burda utilización, de una legítima
forma de lucha; opción que tienen los pueblos cuando en los procesos
electorales no existe una alternativa de izquierda revolucionaria en
quien depositar su confianza.
El Partido, en reiteradas ocasiones ha convocado al pueblo a decirle
no a los partidos de la derecha, esta medida se ha adoptado luego de
hacer un análisis concreto de la situación política, tomando en cuenta
el momento histórico que vive la sociedad ecuatoriana. Así en el año
1978 el partido llamó al pueblo a votar nulo, luego que la burguesía y
sus representantes en el Tribunal Supremo Electoral se negarán a
calificar la candidatura de la izquierda revolucionaria representada
en el MPD; en ocasiones anteriores, al ver que los pueblos no tenían
opción, el Partido y su organizaciones convocaron a votar nulo, pues,
no había alternativa de izquierda. Entre otros podemos citar lo
ocurrido en el caso de Noboa y Mahuad en 1998, representantes de
sectores de la burguesía que pugnaron por llegar al poder y aplicar un
programa de políticas entreguistas y antipopulares.
El llamado a votar nulo hoy, no tiene asidero, el pueblo tiene sus
candidatos en Unidad Popular MPD 15, estas son la expresión de un
proceso democrático donde los sectores populares han reconocido a sus
dirigentes y les han confiado la tarea de ir a los organismos del
Estado con propuestas de cambio revolucionarias. Estas candidaturas se
abren paso, reciben la adhesión de importantes sectores populares y
tienen reales posibilidades de triunfo. Por ello, en la situación
concreta actual llamar a votar nulo es dejarle el paso libre a la
derecha y sus candidatos, lo justo y necesario para anular a la
oligarquía es votar por la izquierda revolucionaria.