De las comunidades virtuales a los movimientos sociales
Un esbozo de interpretación
(c) Bibiana A. Del Brutto -- (c) Observatorio para la CIBERSOCIEDAD
Para citar este artículo:
DEL BRUTTO, Bibiana, A., 2001, "De las comunidades virtuales a los
movimientos sociales. Un esbozo de interpretación", en Observatorio
para la CiberSociedad en (http://cibersociedad.rediris.es)en:
http://cibersociedad.rediris.es/bibiana/movim.htm.
Al igual que los temas de la interpretación de la política y de la
historia, en las épocas actuales surgen los devaneos con respecto "a
cómo generar formas de participación de la ciudadanía mediante los
usos tecnológicos", cómo entrar en la Sociedad de la Información en
un futuro mediato, cómo encontrar los ansiados beneficios, el
bienestar social, el progreso generalizado. Para los más optimistas
el acceso a la Internet se presenta como panacea para resolver los
problemas de la pobreza en las zonas rezagadas, o castigadas por la
miseria. La globalización económica incluye entre sus postulados el
desarrollo tecnológico, proceso al que deben entrar todos los países,
a una economía que se manifiesta como productiva y que será
redistributiva en poco tiempo. Visión que es concomitante a la idea
de la existencia de un solo mundo, el plenamente desarrollado, libre
y democrático. Sabemos que este no es un fenómeno espontáneo, ni
autónomo, ya que su diseño está sirviendo a unos intereses muy
específicos.
Para nosotros hablar de la mundialización es situarnos en el
capitalismo global que ha ubicado al capital financiero en el centro
del sistema muy por encima del capital industrial y del trabajo. Con
la mundialización y el recurso intensivo de las TICs están cambiando
asceleradamente muchas de las prioridades sociales y la naturaleza
del trabajo. Estamos ante la presencia de un mundo interconectado
mediante redes de información y de circulación del dinero, redes que
generan conocimientos y que procesan información y que además
codifican culturalmente la vida social. Entre las múltiples
ramificaciones a que se ve sometida la Sociedad de la Información se
encuentra una hegemonía mediática que impone estándares culturales,
informáticos, consideraciones políticas, intelectuales, da lugar a la
fijación de roles, de pautas de conducta, a la medida de ciertos
intereses políticos y comerciales muy determinados. Este nuevo
contexto organizativo cultural informacional produce y reproduce
crisis en diferentes niveles de las actividades humanas.
El escenario latinoamericano es donde están puestos los ojos de las
inversiones del mercado para este nuevo paradigma de organización
social en el que la riqueza, el poder y el sentido dependen de la
capacidad tecnológica-cultural-organizacional. Sabemos que han sido
las élites latinoamericanas urbanas las primeras en haber sucumbido
ante la fascinación de la Internet, respuesta no diferente a las
élites urbanas de los países desarrollados. Pero América Latina
guarda tradiciones, especialmente en –ser seducida y abandonada-,
porque las élites al incorporar las nuevas tecnologías fueron
anudando los diversos intereses comerciales y de servicios digitales
sin introducir las modificaciones necesarias en la formación y
capacitación de los recursos humanos de las TICs como instrumento de
trabajo y como instrumento de desarrollo humano. De manera que son
las élites regionales de la América Latina las que constituyen la
primera generación de usuarios y usuarias al acceso de las redes, son
los sectores más capacitados y siguen estando integrados a sus
tradicionales circuitos de inversión y de dominio.
La capacidad de compra de los sectores altos se imbricó con la
globalización de la economía que en la mayor parte de los países de
la región se relaciona con la desregulación de los servicios
telefónicos y los de electricidad combinando sistemas por lo general
privados y/o mixtos en la provisión de servicios permitiendo que esos
mismos sectores poblaciones puedan conectarse y tener accesos.
Procesos que fueron concomitantes al desprestigio de los Estados como
redistribuidores de riqueza que en la personificación de las
dirigencias siguen prometiendo que la buena vida –siempre está por
venir-. Una fuerte crisis de gobernabilidad y credibilidad está
sacudiendo a los países de América Latina como consecuencia de la
afectación de medidas económicas producidas por el capitalismo
financiero global, crisis que se va acentuando día a día por las
impagables deudas externas, por los declives de las democracias, los
factores internos de las corrupciones, las decadentes ausencias de
representatividad de los partidos políticos, y los anuncios de otras
guerras e invasiones que afectan las vidas de millones de seres
humanos.
Los efectos de riquezas y pobrezas que en lenguajes electrónicos
refieren a la denominada brecha digital en la América Latina y
Central no es otra cosa que la reproducción y superposición de las
diferencias o de las polarizaciones económicas y sociales que
arrastan los pueblos de siglos atrás. El tan conocido acceso
universal que no reconoce fronteras y que pone a diferentes estratos
sociales en el mismo nivel de participación y ciudadanía no se
corresponde con los procesos sociales y económicos de la Región, no
sólo por el particular desarrollo de las TICs que avanza según
mercados y telecomunicaciones sino por las crisis de autonomía y de
identidades que se vienen sucediendo. También las referencias a la
América Latina señalan varias paradojas, que los grupos de jóvenes
hispanos entran de manera multitudinaria en los chats por los
instersticios del mercado y los servicios digitales enfatizan los
potenciales beneficios de esta cibercultura. Y que una porción nada
despreciable de la ciudadanía posee cada vez mayor información y
establece mayores comunicaciones a través de la Internet así como
todos los días surgen grupos: de indígenas, de mujeres, de estudios,
de formación, de salud, culturales, de alternativas comerciales, de
servicios, ONGs que avanzan con diferentes usos en la Red creando y
transformando sus organizaciones internas y desplegando nuevas formas
de comunicación hacia lo externo. Sin olvidar el papel de la
enseñanza virtual incorporando a la Red la generación de conocimiento
y desplegando en lo posible capacidades mentales para procesar
información.
Las nuevas tecnologías plantean también para América Latina y Central
una sociedad distinta que pone como paradigma comunicacional el
concepto de red, hay una información que abunda pero su distribución
es desigual, se trata de encontrar dentro de la cultura cada vez más
global e híbridas las diferencias y el rescate por las identidades.
Esos propósitos es posible hallarlos en las comunidades virtuales de
la región en infinidad de proyectos de investigación y de apoyos
financieros que favorecen capacitación, formación y el desarrollo de
las TICs a pequeños grupos urbanos y rurales. Diferentes proyectos
que en general están encarando las organizaciones no gubernamentales
y la sociedad civil organizada, en los que se está poniendo el
énfasis en el rescate de las realidades, o de lo material simbólico
con nuevos sistemas de comunicación en los que se permite la
integración de diversas formas de expresión. El desarrollo de las
estrategias de gestión, negociación y diálogo se halla en las fases
primarias debido a las constantes fricciones por sus reconocimiento
en los espacios nacionales y por las diferencias de lenguajes que se
encuentran por doquier con respecto a la propulsión de iniciativas
democráticas y las políticas públicas digitales. Precisamente las
fortalezas en la Región se encuentran en las acciones realizadas
entre las ONGs más reconocidas, de las que algunas han constituído
comunidades virtuales con diferentes metodologías y soportes de
diseño: FUNREDES en la República Dominicana; la Fundación Acceso en
Costa Rica; Chasquinet en Ecuador; RITS en Brasil; COLNODO en
Colombia; LANETA en México.
2. Las Comunidades Virtuales
El término comunidad remite en la tradición de la teoría sociológica
a los escritos de Tönnies y Max Weber del siglo XIX y comienzos del
XX, comunidad y sociedad eran las diferenciaciones analíticas que
permitían diferenciar conceptualmente "tipos de relaciones sociales".
En las comunidades las relaciones se dan por el cara a cara mientras
que en las sociedades las relaciones sociales se hacen
instrumentales, se caracterizan por la marca de lo institucional como
referencia. En las comunidades los lazos entre miembros de grupos son
estrechos porque el ámbito de comunicación es el territorio, las
relaciones se basan en el conocimiento del otro, la otra; en la
sociedad las relaciones son seculares y el desconocimiento entre
todos los miembros se debe a las distancias, a las fronteras como a
la multiplicidad de habitantes. Ambos términos remiten a grupos
sociales concebidos de distinta manera según fines, comunicaciones,
intereses, normas, creencias, valores e identidades. Es a Howard
Rheingold a quien se le atribuye la difusión del término de comunidad
virtual en su libro The Virtual Community, de 1983, y su definición
quedó como marca para los estudios e investigaciones realizadas hasta
hoy: "las comunidades virtuales son agregaciones sociales que
emergen de la red cuando un número suficiente de personas entablan
discusiones públicas durante un tiempo lo suficientemente largo, con
suficiente sentimiento humano para formar redes de relaciones
personales en el ciberespacio". De manera que las comunidades
virtuales poseen tres requisitos básicos: la interactividad, el
componente afectivo y el tiempo de interactividad.
Para funcionar una comunidad vitual requiere de varios elementos: un
escenario de relaciones sociales formado por personas, actividades
que consensuen dichas personas y un entorno geográfico que administra
el software, que será además el entorno de focalización de
actividades de la comunidad. En el actual contexto de América Latina
pero también de otros puntos geográficos presupone la existencia de
políticas e incluye el dirimir cuestiones sobre las políticas
públicas hacia la difusión de la internet como así también su uso y
redistribución, o la democratización del ciberespacio.
El concepto de territorio se recrea en la comunidad virtual ya que
las personas se integran en redes sociales, se comunican en el
espacio virtual o más allá de las fronteras geográficas pero dirimen
sobre circunstancias que serán físicas en su entorno geográfico
mediato y otro más ampliado. Son por tanto relaciones al mismo tiempo
contextualizadas y globalizadas, es decir que una persona se
relaciona con otra no de una manera total e integral sino en ciertos
contextos específicos y establecerá relaciones con otras personas
distintas si el contexto y el objetivo de la relación es diferente.
El entorno sigue siendo el humano y la herramienta las tecnologías,
que causalmente se denominan de información y comunicación, es decir
que aunque el soporte sea tecnológico la agrupación de personas y el
relacionamiento entre ellas parte de la comunicación y no
necesariamente el producido por una proximidad física.
La idea de virtualidad en este tipo de comunidades es tan sólo en su
representación formal, ya que lo que importa es que las consecuencias
sociales que se establecen en el Ciberespacio –sean tratadas en el
plano estrictamente social-. Estas consecuencias son reales para el
sujeto en "cuerpo" y para su entorno dependiendo del alcance de las
mismas; "lo social" queda unido a una red independiente de relaciones
ya que no es –exclusivamente la Cibersociedad- la que hace a la
transformación del mundo y de las relaciones sociales. Al incoporar a
la comunicación como acción social en el ciberespacio se está
realizando un entendimiento lingüístico que aparece como coordinación
de la acción, que no es otra cosa que los y las participantes se
pongan de acuerdo sobre la validez que pretenden para sus emisiones o
manifestaciones, es decir que se reconocen intersubjetivamente en las
pretensiones de validez con que se presentan unos frente a otros.
Debido a la difusión del uso de las computadoras individuales en EE.
UU. por los años 80 se establecieron dos modelos de prácticas que aún
continuan apareciendo y que suelen confundir el espacio de
caracterización de las CV especialmente para América Latina y
Central, el "modelo de la producción y consumo simbólico" y
el "modelo de usuarios". El primero fue el modelo que abastecía la
información por medio de las bibliotecas, centros de investigación y
otras instituciones de almacenamiento; el segundo adaptado
rápidamente por el comercio, o por el mercado, encontró que las
técnicas para manejar información podían ser adaptadas a las ventas y
servicios y de la recuperación de la información pasó a las
soluciones técnicas que garantizaban mayor velocidad y capacidad de
transmisión. En este último modelo la comunicación electrónica se
consolidaba como un espacio global de consumidores libres y activos
en la selección de mercaderías. El diseño de las comunidades se
formalizó de acuerdo a los objetivos y modo espontáneo por las redes
sociales que entraban en el sistema para enviar y recuperar mensajes
según pautas temporales elegidas. A comienzos de la década de los
noventa las comunidades virtuales se habían multiplicado por todo el
mundo y ya entrada esa misma década también se instalaban en América
Latina. Los dos modelos iniciales de comunidades virtuales continuan
vigentes desde nuestra perspectiva, el primero es el modelo que de CV
que se plantea la politización de la Internet, el segundo es el
modelo de la trivialización.
Una primera mirada a la rápida multiplicación de CV nos indica dos
tendencias que derivaron en los flujos de información hasta las
épocas actuales:
- Por un lado la manifestación espacial del poder dominante que se
hizo carne mediante la economía informacional/global organizada en
centros del mundo, en los que se coordina, se gestiona y
especialmente se realizan innovaciones entrecruzadas de redes
empresariales. Todos los servicios y actividades de producción hoy
dia estan sometidos a la generación de conocimiento y a los flujos de
información, pero especialmente las finanzas, seguros, inmobiliaria,
consultorías, servicios legales, publicidad, diseño, mercadotecnia,
relaciones, públicas, los procesos económicos de fabricación,
agricultura, energía y también los flujos de investigación y
desarrollo. Todos se han acogido a un modelo espacial diferente
caracterizado por la dispersión y la concentración a la vez. Esta
concentración sigue la jerarquía de los centros y de las periferias,
dicho en otros términos se asienta con bases territoriales en las
principales metrópolis. No es casual por tanto que el estudio de las
CV en América Latina haya buscado el emplazamiento en las ciudades de
la concentración de la información para entender a la Sociedad de la
Información. Una tipología de CV instaladas en América Latina y
Central puede ser aquellas que buscan la utilización de la Internet
como una herramienta que "deben" incorporar asociaciones barriales,
redes ciudadanas, redes comunitarias.
- Por el otro quedaron en los últimos años del siglo XX relegados los
estudios de la producción y el consumo simbólicos de la comunidad
virtual. Hubo y hay resistencia en América Latina con la concepción
de la virtualidad y lo real. Por lo real en el pensamiento social
latinoamericano se concibió indudablemente lo que tiene existencia
verdadera, pero siempre en el terreno de la cultura política se hizo
especial énfasis –en lo simulado por lo real-, lo simulado por los
lenguajes y por acciones tanto en la esfera de las decisiones
políticas como en los comportamientos de las masas por los efectos de
la imitación, por la carencia de la capacidad de escucha de reclamos
por representantes y por las historias de aplastamiento de las
culturas autóctonas de la Indoamérica. Se ha escrito muchísimo –sobre
las formas de represión- de lo social que trasladado a las nuevas
tecnologías es –la nueva represión social digital- derivada de la
trasnacionalización de los circuitos comunicacionales que estan
llevando a cabo que las comunicaciones controladas por empresas
globales insidan sobre las expresiones del multiculturalismo
indoamericano. Represión que no quiere decir carencia de acceso al
ciberespacio ya que esa será una limitación constante por lo menos a
mediano plazo. En la Internet hay política al igual que la hay en los
territorios y lo que parece estar ocurriendo es que hay una
apropiación tecnológica de un activismo político que comenzó a
resignificar los lenguajes dados como obvios, que también re
significa la velocidad, la instantaneidad, la interactividad y la
libertad. Es por ello que no puede ser ignorado el complejo
dispositivo que significa la pérdida de legitimidad de los valores
universales que lograban integrar a las singularidades que coincide
con la reagrupación geopolítica del mundo, y que a la vez han
permitido surgir nuevas tendencias holísiticas con ampliación de
conceptos de ciudadanía, de identidades y colectividades. En esta
línea se ubican las CV que integran –a los nuevos movimientos
sociales- movimientos que son locales que incluyen a la Internet por
la que se relacionan globalmente imbricando lo local y lo global como
una forma de movilización de la sociedad.
Este último problema nos lleva a la ubicación específica de los temas
de las nuevas tecnologías en el escenario de las comunidades
virtuales y quizás a repetir una vez más el tipo de barreras que con
respecto a la Sociedad de la Información mantienen la Región. El
escenario no es otro que el global y las consecuencias del nuevo
capitalismo cultural informático que en América Latina y Central –no
es representación esencial de expresión, información y comunicación
horizontal entre ciudadanos que reciben protección constitucional y
judicial de las libertades-. Lo que no quiere decir que estemos en
presencia de una ausencia de libertades totales como las actuales
teocracias que se dan en otros hemisferios, sino que las formas de
expresion que asumen las demandas por derechos se concretizan en –los
actuales movimientos sociales- que suelen ser –movimientos por
derechos sociales y humanos y en los movimientos anti-globalización-.
Afirmación que a su vez de-construye las indicaciones sugeridas tanto
por el mercado como por algunos organismos internacionales en el
sentido en que la problemática de la Sociedad de la Información es de
conexión (1).
Es en modelo de producción y consumo simbólico de las CV que se
desarrollan los postulados del "ciberespacio informativo y
comunicativo" el producido socialmente, donde la información ocupa el
nivel de las relaciones verticales y la comunicación el de las
relaciones horizontales donde vuelven a surgir y a re instalarse en
América Latina y Central las preguntas sobre ¿qué sociedades
queremos?, ¿ cómo contribuir para bajar los niveles de inequidad?. Y
es en esta contextualidad donde las CV podrán ser mediatizadoras de
un acompañamiento en red de flujos informativos y de dinámicas
organizativas de una sociedad civil comprometida. En la actual
situación las CV no pueden ascelerar el desarrollo tecnológico sino
constituirse en receptoras y emisoras de un procesamiento pausado en
cada una de los contextos geográficos y globales. No existe un único
modelo comunicacional ni de redes ciudadanas, ni de CV, ya que éstas
pueden imbricarse especialmente con –las redes ciudadanas- que son
las que en la actualidad garantizan los derechos básicos, ya fuere de
acceso a las informaciones locales hasta el acceso completo a la
Internet. Pero no es sólo esto, en la actualidad –la Internet-
comenzó a resignificarse como "capital informacional", o como el
capital cultural, social y simbólico que los sujetos sociales pueden
combinar en diferentes ejercicios de procesamiento y de acoplamiento
con las tecnologías de comunicación e información sociales.
Desde la perspectiva de la comunicación la Internet juega con las
mismas carácterísticas de emisor-mensaje-receptor del modelo
tradicional de las comunicaciones de masas y a veces situa la
comunicación en los contextos tradicionales y otras en
configuraciones nuevas. De manera que las formas de comunicación son
múltiples, y la utilización de la tecnología sólo puede hacerse con
los instrumentos disponibles, pero donde pueden re formularse el
modelo de comunidad recuperando el valor humano de la comunicación.
Las CV en esta concepción se imbrican –como una forma nueva- de
organización de la sociedad civil ya que ellas mismas son parte de
las comunidades que forman asociaciones en línea de grupos de largo
duración y relativamente estables, es una tipología que incluye el
compromiso participativo y que incorpora prácticas colectivas a la
vez que colabora en la construcción de identidades colectivas (2).
Las comunidades en esta concepción son capaces de autoarticulación y
movilización de cara a la sociedad. Este es el modelo que más se
acerca a las prácticas de la América Latina y Central y que también
se encuentra con el legado filosófico de John Dewey, que proponía la
comunidad en relación a la participación, la frecuencia y las
creencias compartidas y por consiguiente como algo democrático en sí
mismo (3).
Vista desde esta perspectiva la concepción de comunidad virtual
incluye en si misma la democratización de las tecnologías. Con el
creciente debate público incorporado a las tecnologías como los temas
del desarrollo sustentable, la medicina, la educación, los problemas
familiares, la pureza de alimentos, la automatización, la seguridad
laboral y la salud y actualmente los reclamos y debates anti
globalización, las comunidades virtuales se transforman en –la
realidad social,- manifestada en demandas, en busquedas de soluciones
y alternativas- y tomando como soporte la comunicación humana
mediante el uso de las tecnologías de información y comunicación. No
es otra cosa la incorporación de los nuevos movimientos sociales
críticos a la globalización neoliberal que sin desconocer el fenómeno
global rescatan: identidades, la reconfiguración de los Estados
nacionales, la ampliación del concepto de ciudadanía con los nuevos
derechos referidos tanto a sujetos como a colectividades y los
llamados derechos de tercera generación, como el medio ambiente, el
género, las comunicaciones, el espacio local y supranacional, las
identidades étnicas. El problema en la Sociedad de la Información es –
el sistema político- y no precismanete la Internet, sino qué modelo
de sociedad modela el uso y el desarrollo de la Internet. En esta
problemática entran las CV como facilitadoras y esclarecedoras del
momento político actual.
Esta forma de encarar a las CV nos permite adelantar ciertas
características que probablemente debieran ser constatadas en futuras
investigaciones empíricas
- Que los y las participantes de CV encuentran formas de superar
estrecheces de canales de comunicación y consiguen crear imágenes
personales y sociales de lo dirimido en momentos precisos en cada CV.
- Que en vez de operar de acuerdo a lo dictado por la Red los y las
participantes se apropien activamente de lo que está disponible,
utulizando a veces las características técnicas del sistema y los
recursos culturales prexistentes.
- Que las CV se recrean en espacios dinámicos y ricos re inventando
nuevas formas de expresión mediante la negociación interactiva de
significados, normas y valores.
- Que el avance tecnológico es fundamental en las CV y la generación
de conocimientos sólo se da en función de prácticas y programas de
acción en "reapropiación democrática", se establece en función de
intervenciones, de la flexibilidad de las estructuras de poder y de
las barreras o no, puestas en la comunicación que a su vez
generan "reapropiaciones creativas".
NOTAS:
(1)Al respecto hay una importartante bibliografía que incluye el
desarrollo de la CV en la América Central especialmente, entre ellas
se encuentran:
- Juliana Martínez y equipo de la Fundación Acceso, Costa Rica:
Internet y políticas públicas socialmente relevantes.¿Por qué, cómo y
en qué incidir?, junio 2001.
- Juliana Martínez y equipo de Fundación Acceso, Costa Rica:
¿Contribuye la Internet a realizar las aspiraciones de equidad de
organizaciones de la sociedad civil?. Un primer acercamiento a partir
del análisis de sitios web de entidades públicas. Octubre 2001.
- Kemly Camacho Jiménez, Fundación Acceso, Costa Rica: Internet, ¿una
herramienta para el cambio social?, agosto 2001.
Todos estos artículos están publicados en : www.democraciadigital.org
En sección artículos.
- El Primer Congreso Global de Redes Ciudadanas (Global CN 2000)
realizado en Barcelona en octubre del 2000 concluyó en crear
una "Asociación Global de Redes Ciudadanas" como marco experimental
por inventariar en el que actuasen redes ciudadanas, individuos,
investigadores, organizaciones públicas y privadas, esta Asociación
estuvo basada en la premisa de "Internet para el desarrollo", es
decir una concepción instrumental de la Red en cuanto herramienta que
puede ayudar a superar las carencias de las sociedades atrasadas.
Esta postura se extenderá en el Global CN 2001 a realizarse en Buenos
Aires, Argentina para cuya reunión se propuso que además de utilizar
internet como herramienta para el desarrollo son un nuevo tipo de
asociación de la era digital, una nueva entidad que pone en red a las
organizaciones de barrio, pueblo o ciudad. La diferencia entre esta
última propuesta y la "Internet para el desarrollo", estriba en que
en el concepto de redes ciudadanas juegan un papel destacado las ONGs
en el sistema de negociación de las Naciones Unidas, y quedarían
supeditadas esas negociaciones a los acuerdos burocráticos en función
de la noción de desarrollo, telecomunicaciones para países pobres,
requerimientos de infraestructuras. En cambio en la segunda las redes
ciudadanas se moveráin en los ámbitos de la democracia participativa
en la emergencia de una nueva sociedad red configurada por nuevas
estructuras sociales que vehiculan la introducción de las tecnologías
informacionales en las sociedades infodesarrolladas.
(2)Osvaldo León, Sally Burch, Eduardo Tamayo: Movimientos Sociales en
la Red, ALAI, septiembre 2001. www.alainet.org/publica/msred
(3)Feenberg, Andrew y Bakardjieva: Tecnología para comunidades y
racionalización democrática. Publicación: The Information Society
Journal:
www.slis.indiana.edu/TIS/ publicado por www.en.medi@... el
22 de diciembre 2000.
Otras referencias utilizadas:
- Millarch, Francisco: Ideologías de la RED, Del ciber-liberalismo al
ciber-realismo. Ficha de publicación Nº2, Sección Cibersociedad,
Revista fundada por Javier Villate. Traducción por Javier Villate. En
www.en.red.ados , 1999. El documento original: Net Ideologies: From
Cyber-liberalism to Ciber-realism, en:
www.millarch.org/francisco/papers/net_ideologies.htm
Londres, Reino Unido, julio 1998.
- Gómez, Ricardo, Martínez, Juliana: Internet...¿para qué? Pensando
las tecnologías de Información y Comunicación para el Desarrollo en
América Latina y el Caribe. IDRC, CRDI Canadá, Fundación Acceso,
Costa Rica. Abril 2001. www.acceso.or.cr/PPPP y www.idrc.ca/pan
- Pimienta, Daniel: Diagnóstico Internet en ALC, (1999) en:
www.funredes.org/mistica/castellano/eventos/samana/diagnostico.html
- FUNREDES (2000/01) www.funredes.org
(c) Observatorio para la CiberSociedad
(c) Del autor