LOS PLEITOS DE PAREJA
por: Roxana Zevallos
roxanaz@...
Psicóloga Clínica PUC
Terapeuta de familias y parejas IFASIL
Teléfono 2215748
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Pelear no es sinónimo de ruptura. El problema es aprender a
"pelear", sin denigrar al otro, insultarlo o agredirlo, sino aprender
a exponer las diferencias, y lograr acuerdos que se puedan cumplir.
En toda relación humana, el conflicto está presente, y ese no
es el problema, el problema está en cómo se maneja el conflicto, en
este caso, entre los miembros de una pareja.
Pelear puede ofrecer una clave de cosas importantes que estén
sucediendo en la relación. Cuando las parejas pelean, es posible
ver los puntos débiles de la relación, y el modo cómo ellos los
afrontan, las peleas nos muestran que se ha dado en el lugar de mayor
vulnerabilidad en la relación, el cual requiere ser abordado y
solucionado, para que deje de ser ese punto de eterno retorno cada
vez que hay una diferencia o un problema.
Lo que vemos habitualmente, son parejas que no saben pelear y por
ende, tienen serias dificultades para resolver sus diferencias.
¿Qué es lo qué hacen? Por lo general uno ataca al otro o lo acusa de
algo y el otro responde defendiéndose de las acusaciones. La pelea
termina, sin vencedor ni vencido, sino más bien, con ambos
frustrados, molestos, y con el problema sin resolver, pero más
grave que antes.
Una dificultad en la interacción de pareja es que no logran
escucharse. ¿A qué me refiero? A ponerse en el lugar del otro a
prestar atención a sus reclamos, averiguar, de qué está
hablando la otra persona, qué quiere, qué le molesta, etc. Ambos
tienden a enfrascarse en una guerra de acusaciones que genera, por
complementariedad, respuestas defensivas, y a cada uno con una
sensación de incomprensión que los aplasta y los desilusiona
pues no experimentan la comprensión del otro. Esto termina por
convertirlos en adversarios, y les deja una gran frustración así como
una sensación de estar solos en la tarea de sacar adelante la
relación.
Lejos de lograr complicidad, para afrontar juntos los problemas,
estas peleas sólo los confrontan, los enemistan y los alejan al
uno del otro.
No hay que temer al conflicto, sino que hay que aprender a resolver
problemas de a dos. Las parejas deben encontrar un adecuado modelo de
solución de problemas, y esto implica desarrollar una capacidad
para negociar juntos.
NEGOCIAR NO ES CEDER.
Implica lograr acuerdos que satisfagan a ambos, acuerdos donde ambos
se sientan representados.
Un problema frecuente en las peleas de pareja, es tratar temas
importantes en medio de una discusión, y cuando uno o ambos,
están muy enojados. En estos casos, la posibilidad de lograr un
acuerdo es nula.
Asimismo, encontramos que uno o ambos tienden a tratar de enumerar
más de un problema en medio de una pelea, teniendo como resultado
la no solución de ninguno, no se pueden solucionar varios problemas
al mismo tiempo y menos aún, mezclando lo importante con lo
accesorio.
Para que una discusión tenga un resultado adecuado, es importante
tomar en cuenta ciertos factores:
- Calmarse antes de tratar un problema, aprender a reconocer
los sentimientos de enojo, furia, tristeza, etc., para poder
postergar una negociación hasta el momento en que ambos tengan la
posibilidad de escucharse y entenderse.
- Enumerar las necesidades o pedidos, es decir, establecer
prioridades, no todos los temas tienen la misma importancia y por lo
tanto no todos deben ser tratados a la vez.
- Asegurarse de que el otro entendió lo que le quiso decir,
no todos entendemos lo mismo, es importarte cerciorarse si nuestro
mensaje llegó a la otra persona.
- En una pareja, habitualmente hay dos puntos de vista
diferentes, que deben ser respetados, y es a partir de reconocer esto
que se puede empezar a establecer acuerdos.
Pelear, discutir, tener desacuerdos, no es sinónimo de ruptura, o
de que la pareja no sea viable. El problema pasa por aprender a
"pelear" si cabe la expresión. Pelear no tiene que ser denigrar al
otro, insultarlo o agredirlo, sino aprender a exponer las
diferencias, los desacuerdos, las necesidades de ambos y lograr
acuerdos que se puedan cumplir, comprometerse a aquello que están
capacitados para cumplir y nunca a cosas que en el corto plazo
incumplirán, pues estarán introduciendo la desconfianza a la relación
y eso sí es un tema más grave y difícil y que puede poner en serio
peligro a la relación.
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Fuente: Revista electrónica Sexo salud
http://www.sexosalud.com/articulos.php?
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