LA RESOLUCIÓN ALTERNATIVA DE CONFLICTOS COMO FACILITADOR DEL
DESARROLLO SOSTENIBLE
Víctor Andrés Belaunde Gutiérrez*
Durante los últimos años se ha popularizado tremendamente el concepto
de “Desarrollo Sostenible” de forma paralela al reconocimiento =
de la
importancia del respeto al medio ambiente por parte de los agentes
económicos y la sociedad en general. Sin embargo, es importante
resaltar que por su propia ambigüedad y las múltiples veces en que se
lo invoca, el significado exacto de desarrollo sostenible continúa
sujeto a controversia.
En opinión de quien escribe estas líneas el concepto Desarrollo
Sostenible alude a una conducta responsable por parte de los agentes
económicos. Esta responsabilidad se traduce en el interés personal de
los mismos en promover el bienestar de las comunidades en las que
operan. Dicho de otra forma, el desarrollo sostenible busca el
beneficio de la actuación empresarial no se agote en la esfera de los
accionistas de la empresa en cuestión, sino que se extienda al
conjunto de la comunidad, lo que genera un efecto retroalimentador
positivo para que los empresarios puedan maximizar beneficios en el
largo plazo.
Esta primera aproximación resulta controversial puesto que para
muchos la única finalidad de las empresas sólo es generar la mayor
rentabilidad posible para sus accionistas y nada más. Se trata de una
visión equivocada puesto que las empresas no actúan en el vacío,
aisladas del contexto social y sujetas a las influencias del mismo.
Además si las empresas ignoran este contexto, no existiran las
condiciones para que puedan maximizar beneficios en el largo plazo.
El comportamiento responsable al que aludiéramos tiene diversas
facetas: La primera de ellas se refiere a la corrección de los
efectos colaterales de la actividad económica, siendo el ejemplo
típico de ello la contaminación ambiental. Un segundo aspecto alude a
buscar mejorar las condiciones de las comunidades en las que actuán
las empresas. Finalmente, un tercer aspecto, es concebir al
Desarrollo Sostenible como una forma de obtener ventajas competitivas
para la empresa.
En este orden de ideas, la promoción del desarrollo sostenible tendrá
distintas aproximaciones dependiendo del sector productivo al que
pertenece la empresa involucrada. En el caso del consumo masivo por
ejemplo, puede tratarse de identificar mecanismos rentables para que
los consumidores de poblaciones rurales alejadas accedan a productos
necesarios propios de la vida moderna a los que muchas veces no
tienen acceso.
En el sector extractivo, un aspecto fundamental del desarrollo
sostenible es implementar mecanismos que (i) prevengan el surgimiento
de conflictos con las poblaciones ubicadas en la zona de influencia
de la actividad y (ii) si el conflicto resulta inevitable encontrar
mecanismos para encaminarlo previniendo su escalamiento. Una empresa
extractiva que soluciona sus conflictos con las comunidades en las
que opera gozará de enormes ventajas, algunas tan elementales como
mantenerse funcionando. En este orden de ideas, la solución
alternativa de controversias, se convierte en un gran facilitador del
*desarrollo sostenible.
Sin embargo, debemos tomar en cuenta que una vez iniciado el
conflicto y producido el escalamiento del mismo, se elevan barreras
psicológicas (en este caso agravadas por barreras culturales
adicionales) que dificultan enormemente el inicio de una negociación,
transformando al conflicto en una confrontación irreversible. Cuando
se llega a esta situación la comunidad afectada pierde una
oportunidad de desarrollo y el empresario una oportunidad de negocio.
Todos pierden y nadie gana. Además el proceso legal por sí solo
resulta muchas veces inadecuado para resolver estos conflictos.
Por esta situación las empresas extractivas deben buscar mecanismos
que les permitan identificar cuál es el verdadero interés de sus
interlocutores para de esa forma adecuar su mensaje y su propuesta a
este. No debemos subestimar la dificultad de esta tarea puesto que,
desgraciadamente, habrá más de un tercero con intereses diferentes
dispuestos a intervenir para satisfacer una necesidad propia que
puede o no coincidir con los de la comunidad involucrada.
Existen muchos conflictos entre empresa y comunidades que han
frustado importantes inversiones que ayudarían a sacarlas de la
pobreza y además generar divisas que desesperadamente requiere el
país. Es aquí donde la implementación de esquemas permanentes de
conciliación y solución alternativa de conflictos pueden convertirse
en el gran facilitador que permita a la empresa cumplir su rol de
interés por el bienestar de la comunidad en la que opera a la vez que
desarrolla la actividad productiva a la que está dedicada.
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* Abogado, Magister en Propiedad Intelectual, The George Washington
University Law School. Socio BELAUNDE, CARILLO & MONTOYA ABOGADOS
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Fuente:Boletín Centro de Análisis y Resolución de Conflictos PUCP
http://www.pucp.edu.pe/servext/consensus/boletin.htm