Buenas Noches:
Alguna vez escuché que cuando Dios hacía a la mujer en el momento de la creación, tenía a un ángel muy curioso a su lado que observaba atentamente al gran maestro creador.
Dios terminó de crear a la mujer y se detuvo un momento antes de darle el aliento de vida. El ángel admirado, viendo la escena, alabó al Creador por la extraordinaria perfección y los detalles de la estática e inmóvil belleza de su creación.
Pero en ese momento, el ángel se percató de un detalle...
Del rostro, aún sin el aliento de vida, de los ojos de la mujer, empezaron a caer gotas de lágrimas que dejaron atónito al ángel.
Abrumado por la curiosidad, sorprendido y estupefacto por el hecho, le pregunta al Creador: ¿Por qué llora aquella mujer? ¿Por qué brotan aquellas lágrimas?
El creador, con su eterna sabiduría, le contesta:
"La mujer, en el momento que llega a ser madre, sentirá tanto amor por sus hijos, que para ella la alegría y el sufrimiento de éstos serán como el suyo propio. Por sus hijos llorará de alegría y también de tristeza. Puesto que tanto amor tiene, gozará por el triunfo de sus hijos y sufrirá también por el dolor de ellos, por el hecho de perderlos algún día. Cada gota de lágrima que cae de sus ojos será por el amor a cada uno de sus hijos, cada momento en los cuales compartirá con ellos los momentos de su vida. Momentos donde les hablará y les enseñará las palabras más dulces y más tiernas que escuchan los humanos. A sus hijos juntará sus pequeñas manos y les enseñará a orar. Los defenderá aunque le cueste la vida. Les hablará de mí y les mostrará el camino para volver a mi presencia...y sus hijos la llamarán Mamá".
En ese instante, una paz inmensa reinaba en el Cielo y la tierra. Esa era pues la explicación hacia semejante hecho que el ángel presenció, en el extraordinario momento de la creación.
Este domingo que se cumple "El Día de la Madre", quiero sumarme al homenaje, tanto para mi querida madre como a las de todos y cada uno de ustedes. Elevar una plegaria por aquellas madres que durmieron entre nosotros para despertar entre los ángeles. Estarán en el cielo conversando con los ángeles y con Dios, sobre como se siente el hecho de crear y traer vida. Pues las madres durante nueve meses han sintonizado con el creador y han sentido al noveno mes de gestación la extraordinaria facultad de traer un ser humano a este mundo.
Pero claro, las madres no sólo merecen palabras bonitas y discursos extensos. Merecen eso y mucho más que eso.
Me acuerdo mucho, un reportaje que ví sobre una madre en una de las zonas más pobres de Lima. Ella vivía en un cerro en las periferias de Lima y todos los días se levantaba a las cinco de la mañana para alimentar a sus pequeños hijos. Les hacía desayunar lo poco que había con lo recolectado el día anterior. Inmediatamente después iba al mercado mayorista, donde estaban almacenados los sacos de arroz, para acercarse a las bolsas y recoger lo que se había caído de ellas. Con su mano gastada y arrugada, recogía grano a grano el arroz que había caído de las bolsas: las sobras de los sacos que en el suelo las agrupaba, las juntaba y se los llevaba a su hogar a prepararlo para sus hijos. Y así, con ese sentido admirable de responsabilidad y amor a sus hijos, continuaba día a día.
Es una de esas escenas en la cual cuando uno lo vé y termina reformulando la teoría económica y las estructuras sobre las cuales está construído este mundo.
Pero la pregunta es, qué se podría hacer para homenajear por ejemplo a esta madre. Podrían hacerse muchísimas cosas. Desde canalizar los recursos de los programas sociales para que efectivamente lleguen a sus manos , hasta proveerles con total transparencia y efectividad, mejor educación, salud, alimentación, verdadera justicia para ellas, sus hijos e hijas (que son las futuras madres). Esta acción real por parte del Estado y los diferentes actores políticos, sociales y económicos, es lo mejor que se puede hacer por aquellas madres.
Me sumo al homenaje de todas aquellas madres que hoy están trabajando, con un sentido impresionante de amor y responsabilidad, por el pan de sus hijos. Desde las madres de los comedores populares hasta las de las diversas asociaciones de lucha contra la pobreza y por el desarrollo.
Los índices de pobreza en nuestro país y el mundo son grandes. Pero hay también un índice enorme de mucho esfuerzo y creatividad por parte de asociaciones: liderazgos de madres que trabajan el desarrollo de sus familias.
Un homenaje a aquellas madres del campo y la ciudad, homenaje a aquellas madres amas de casa, profesionales, empresarias emprendedoras y a todas aquellas que se encuentran lejos de nuestro país.
Recordemos en este día lo que decía Vincent Peale: "Matrimonio feliz,es aquel en que la mujer da sus mejores años de su vida al hombre que los hizo los mejores" , mientras Hesburgh nos recordaba que "Amar a la madre de sus hijos es lo mejor que un padre puede hacer por sus hijos" y en este día es algo que suena con especial énfasis.
Tal vez , llegue el momento que el ángel que mencioné al comienzo, con alegría le diga al Creador: ¡Mira, dejó de brotar las lágrimas y ahora sonríe! Y esa sonrisa sea porque el esfuerzo de todos enrumbe a darles un mejor bienestar a ellas y a sus hijos e hijas.
¡Feliz Día de la Madre!
J.T.M.
MSN Amor Busca tu ½ naranja