Crecen las consultas por el "mal de los dientes apretados" 23 Noviembre 2007
Es el bruxismo, que consiste en rechinar o apretar mucho los dientes durante la noche.
Me mordí la lengua para no contestar". "Apreté los dientes y seguí adelante". Pueden ser buenas decisiones en el momento, pero tienen un costo... para los dientes. Por la noche, cuando el sueño y el inconsciente desatan las broncas domesticadas durante el día, muchas veces lo hacen a través de los dientes; con tal fuerza, que provocan dolores, sensibilidad y, finalmente, la pérdida de piezas.
El bruxismo consiste en rechinar o apretar los dientes, por lo general sólo mientras se duerme, al punto de despertar a los compañeros de dormitorio. Se lo asocia sobre todo a trastornos emocionales por lo que, al compás de la tensión nerviosa y el estrés, "cada vez recibimos más consultas por el desgaste dental y sus consecuencias", afirma el doctor Luis Ernesto Tamini, titular de la cátedra Odontología Integral Adultos de la UBA.
"En los pacientes que han tenido prevención y contacto con la educación odontológica, hoy la caries no es el factor principal de consulta, sino las alteraciones provocadas por esta patología. Como las personas conservan mayor estructura dental y durante más años, aparece más el bruxismo, en el 60% al 70% de los casos".
El docente recuerda "la cantidad de dientes que tuvimos que sacar durante la crisis 2001-2002, porque se fracturaban. Hasta implantes de titanio han llegado a romper los pacientes".
El frotamiento desgasta los dientes y los faceta. La presión de la mordida -de 35 a 70 kilogramos/fuerza para la masticación de alimentos- se quintuplica; pero no hay nada que se interponga entre los dientes, y chocan entre sí. "Están preparados para encontrarse sólo en la masticación, y no más de cuatro veces por día", describe la doctora Silvina Cortese, profesora adjunta de Odontología Integral Niños de la UBA.
La excesiva presión retrae las encías, hace saltar el esmalte en el cuello de los dientes, y aparece la hipersensibilidad, "uno de los grandes problemas que estamos viendo -observa Tamini-. A veces, el diente se mueve mucho. Y si además hay
En los chicos, el bruxismo adquiere características particulares, y está asociado a otras parafunciones (funciones que se ejercen en forma excesiva), como comerse las uñas, chupar dedos u objetos, y mascar chicle. Esta patología también suele estar relacionada con trastornos respiratorios. "Por lo general, disminuye después de una operación de amígdalas, por lo que el bruxismo debe ser considerado a la hora de decidir si se
"En chicos de 17, 18 años la vemos muy marcada -comenta Tamini-. Tienen energía, potencia muscular y, con la ansiedad, los dientes se destruyen más rápido. Es la población en la que más hay que poner el ojo". En odontopediatría, el bruxismo motiva cursos de posgrado desde hace pocos años. En atención de adultos, en cambio, "el 100% de los alumnos sabe diagnosticar una faceta producto de esta patología". Lo que no resulta tan fácil, es resolverla. Se puede frenar el desgaste con una placa de acrílico, y reponer el esmalte perdido, pero el paciente seguirá bruxando.
"Los odontólogos trabajamos sobre los signos y los síntomas, no sobre la psiquis. A la gente le cuesta mucho asimilar que algo no anda bien, y no suele aceptar al odontólogo que actúe como psicólogo. Pero a veces, cuando uno explica por qué sucede esto, los pacientes se quiebran y cuentan qué les pasó. Los psicofármacos no anulan el bruxar. Es un problema de 'bochólogo', no de odontólogo".
El uso durante la noche de una placa de acrílico -también llamada placa de descanso- que se calza por lo general en el maxilar superior, evita el desgaste. "Interrumpe la sensación que el paciente tiene de sí mismo y produce un mecanismo de inhibición; se ve una disminución en el bruxismo. Pero cuando el sistema pasa a reconocer la placa, el paciente vuelve a bruxar. Por eso se recomienda tener dos placas, y alternar su uso cada 15 días".
- INFORME DE LA CATEDRA DE ODONTOLOGIA INTEGRAL NIÑOS DE LA UBA
En los chicos, el bruxismo rara vez se presenta solo
En el 80,59% de esos chicos se detectaron parafunciones: bruxismo (74,11%); hábito de mascar chicle (74,11%); comerse las uñas (47,71%); mordisqueo de labios, carrillos y objetos (27,91%); jugueteo mandibular (22,33%) y chupar dedos y objetos (14,21%).
"Antes se decía que en los chicos, el bruxismo es fisiológico, porque hace falta que los dientes de leche se desgasten. Pero ningún autor hablaba del grado de desgaste, del límite entre lo fisiológico y lo patológico". Incluso el mascar chicle "es una forma de bruxismo, porque la actividad muscular es la misma". "Puede estar vinculado con las exigencias, con modelos familiares, agresiones reprimidas.
Cuando está asociado a trastornos de respiración y deglución, y a hiperactividad muscular en la
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El trance es un estado alterado de conciencia que todos experimentamos naturalmente varias veces al día, como un descanso del sistema nervioso: cuando miramos sin ver y con la mente en blanco, cuando nos abstraemos del medio y volamos con la imaginación (típico en el paciente que hace libre asociación en el diván psicoanalítico), cuando miramos una fogata, una fuente de agua o la superficie del mar o cuando nos estamos adormeciendo o despertando del sueño.
Durante el procedimiento, primero se induce relajación muscular para luego sugerir conductas, sensaciones, percepciones y pensamientos beneficiosos para la salud del paciente. El estado hipnótico es una relajación muscular y exagerada atención en el diálogo con el terapeuta, abstrayéndose de otros estímulos externos e internos. Durante ese estado y en forma espontánea, frecuentemente se produce una descarga de angustia (catarsis o abreacción). El paciente viene muy predispuesto a solucionar su problema y como la relajación muscular reduce su control racional o lógico, produce una convicción y seguridad de poder cambiar su conducta con poco esfuerzo y sin ansiedad.
Los cambios positivos se apuntalan con sesiones periódicas de hipnoterapia, como recibir nuevas dosis de optimismo. No existe una técnica o medicación infalible para todo el mundo, y es por eso que no se puede anticipar la cura ni el número de sesiones que puede requerir para solucionar su problema.
El común denominador de los problemas neuro-endocrino-inmunológicos es la ansiedad. Reduciendo la ansiedad se optimiza el rendimiento motriz, neurológico, endocrino, inmunológico, respiratorio, digestivo, circulatorio, sexual, linguístico, de concentración, del sueño, eliminando adicciones y adoptando una conducta que produzca placer físico y mental.
Asociación Argentina de Hipnosis ClínicaSan Luis 2633, 1º "B", Buenos Aires (1056)Tel. (011) 4962-5358 * (0381) 154-677138
Estaré en San Miguel de Tucumán desde el 21 al 29 de junio del 2008 : calle Buenos Aires 832, Tel. (0381) 424-4717 * (0381) 154-677138
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