Entrar
¿No tienes cuenta? Registrarse
Archivos_y_sonidos_de_Grupo_Dharma_Budista · Musica y Cultura Budista
? ¿Ya tienes membresía? Entra a Yahoo!

Consejos

¿Sabías que...
Puedes recibir más de un mensaje en un correo-e. Para ello modifica tus preferencias para la entrega de mensajes.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Re: Osho . El Libro del Ego.   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #1861 de 3263 |


¿Por qué es tan doloroso el amor?

El amor es doloroso porque crea el camino hacia la felicidad. El
amor es doloroso porque transforma, porque es mutación. Toda
transformació n resulta dolorosa porque lo viejo tiene que dar paso a
lo nuevo. Lo viejo es conocido, seguro, y lo nuevo completamente
desconocido. Te internas en un océano ignoto. Con lo nuevo no te
sirve la mente; con lo viejo, la mente es muy hábil. La mente solo
puede funcionar con lo viejo; con lo nuevo, no te sirve para nada.
Por eso surge el miedo, y al abandonar el mundo viejo, tan cómodo,
tan seguro, también surge el dolor. Es el mismo dolor que siente el
niño al abandonar el vientre materno, el mismo dolor que siente el
pájaro al salir del huevo, el mismo dolor que sentirá el pájaro la
primera vez que intente alzar el vuelo.
El miedo a lo desconocido, y la seguridad de lo conocido, la
inseguridad de lo desconocido, lo impredecible de lo desconocido. ..
todo eso asusta mucho.
Y como se va a producir la transformació n de tu propio ser en un
estado de no ser, el tormento es terrible, pero no se puede
experimentar el éxtasis sin pasar por el tormento. Para purificarse,
el oro tiene que pasar por el fuego.
El amor es fuego.
Debido al dolor del amor, millones de personas llevan una vida sin
amor. También ellas sufren, pero su sufrimiento es inútil. Sufrir
con el amor no es sufrir en vano. Sufrir con el amor es creativo, te
lleva a los niveles más elevados de la consciencia. Sufrir sin amor
es un derroche absurdo, que no lleva a ninguna parte, que te
mantiene en el mismo círculo vicioso.
La persona sin amor es narcisista, está cerrada. Sólo se conoce a sí
misma. ¿Y cuánto puede conocer de sí mismo si no ha conocido al
otro? Porque solo el otro puede funcionar como espejo. Nunca te
conocerás a ti mismo sin conocer al otro. El amor es también algo
fundamental para el conocimiento de uno mismo. La persona que no ha
conocido al otro con profundo amor, con intensa pasión, con éxtasis,
no podrá saber quién es ella misma, porque no tendrá espejo en el
que ver su propio reflejo.
La relación es un espejo, y cuanto más puro es el amor, cuanto más
elevado el amor, mejor el espejo, más claro. Pero el amor más
elevado requiere que te abras. Para el amor más elevado tienes que
ser vulnerable. Tienes que deshacerte de tu coraza, y eso resulta
doloroso. No debes estar constantemente en guardia. Tienes que vivir
peligrosamente. El otro puede herirte, y ese es el miedo a ser
vulnerable. El otro puede rechazarte, y ese es el miedo de
enamorarse.
El reflejo de tu propio ser que encontrarás en el otro puede
resultar feo; de ahí surge la ansiedad. Evita el espejo, pero si lo
evitas no te volverás guapo. Tampoco crecerás evitando esa
situación. Hay que aceptar el reto.
Hay que adrentarse en el amor. Ese es el primer paso hacia Dios, y
no se puede rehuir. Quienes intentan rehuir el paso hacia el amor
nunca llegarán a Dios. Ese paso es necesario porque solo tomas
consciencia de tu totalidad cuando te provoca la presencia del otro,
cuando te sacan de tu mundo narcisista, cerrado, al cielo abierto.
El amor es un cielo abierto. Enamorarse significa alzar el vuelo,
pero no cabe duda de que el cielo ilimitado produce temor.
Y deshacerse del ego es muy doloroso porque nos han enseñado a
cultivarlo. Pensamos que el ego es nuestro único tesoro. Lo
protegemos, lo decoramos, lo perfeccionamos, y cuando el amor llama
a nuestra puerta, lo único que se necesita para enamorarse es dejar
a un lado el ego, sin duda algo muy doloroso. Le has dedicado toda
la vida, es lo único que has creado, ese ego tan feo, esa idea
de "Yo soy algo distinto de la existencia".
Esta idea es fea porque es falsa. Esta idea es ilusoria, pero
nuestra sociedad está basada, en la idea de que cada persona es una
persona, no una presencia.
La verdad es que en el mundo no hay ninguna persona, sino solo
presencia. Tú no existes, no como ego, como algo distinto del todo.
Formas parte del todo. El todo te penetra, el todo respira en ti,
palpita en ti, el todo es tu vida.
El amor te proporciona la primera experiencia de estar en sintonía
con algo que no es tu ego. El amor te da la primera lección para
estar en armonía con alguien que nunca ha formado parte de tu ego.
Si puedes estar en armonía con una mujer, con tu hijo o con tu
madre, ¿por qué no puedes estar en armonía con todos los seres
humanos? Y si estar en armonía con una sola persona produce tal
gozo, ¿cuál será el resultado de estar en armonía con todos los
seres humanos? Y si puedes estar en armonía con todos los seres
humanos, ¿por qué no con los animales y los árboles? Un peldaño
lleva al otro.
El amor es una escalera. Empieza con una persona y acaba con la
totalidad. El amor es el principio; Dios el final. Temer al amor,
tener miedo de sufrir dolor por el amor equivale a quedarse
encerrado en una celda oscura.
El hombre actual vive en una celda oscura, es narcisista. El
narcisismo es la mayor obsesión de la mente actual.
Y entonces surgen los problemas, problemas absurdos. Algunos
problemas son creativos porque te llevan a una consciencia más
elevada. Hay problemas que no te llevan a ninguna parte; simplemente
te mantienen atado, te mantienen en tu antigua confusión.
El amor crea problemas. Puedes evitar esos problemas evitando el
amor, pero son problemas esenciales, que hay que afrontar, que hay
que vivir, superar. Y para superarlos, hay que recorrer el camino.
El amor es lo único que realmente merece la pena. Todo lo demás es
secundario. Si contribuye al amor, es bueno. Todo lo demás se reduce
a un medio, mientras que el amor es el fin. Por tanto, adéntrate en
el amor, a toda costa.
Si no te adrentas en el amor, como han decidido hacer tantas
personas, te quedarás anclado en ti mismo. Entonces tu vida no es
una peregrinación, no es un río que desemboca en el mar, sino una
charca de agua estancada, sucia, y dentro de poco no habrá sino
porquería y cieno. Para mantenerse limpio hay que seguir fluyendo.
Un río se mantiene limpio porque fluye sin cesar. El fluir es el
proceso para mantenerse siempre virgen.
Un amante siempre se mantiene virgen. Todos los amantes son
vírgenes. Quienes no aman no pueden mantenerse vírgenes; se quedan
aletargados, estancados, tarde o temprano empiezan a apestar -más
bien temprano que tarde- porque no tienen adónde ir. Su vida está
muerta.
En esa situación se encuentra el ser humano actual, y por eso
proliferan las neurosis, las locuras. Las enfermedades psicológicas
han adquirido proporciones epidémicas. Ya no se trata de unas
cuantas personas enfermas psicológicamente; la realidad es que la
tierra entera se ha convertido en un manicomio. La humanidad entera
padece una especie de neurosis.
Y esa neurosis procede del estancamiento narcisista. Todo el mundo
se aferra a la ilusión de tener su propio ser, algo distinto del
resto, y la gente se vuelve loca. Y esa locura carece de sentido, es
improductiva, nada creativa. O las personas se suicidan. También
esos suicidios son improductivos, faltos de creatividad.
Quizá no te suicides con veneno, tirándote desde un acantilado o
pegándote un tiro, pero puedes suicidarte con un proceso muy lento,
que es lo que suele ocurrir. Muy pocas personas se suicidan de
golpe. Otras prefieren un suicidio lento, ir muriendo poco a poco,
lentamente, pero se puede decir que existe una tendencia suicida
casi generalizada.
Esa no es forma de vivir, y la razón, la razón fundamental, es que
hemos olvidado el lenguaje del amor. Ya no tenemos la suficiente
valentía para adrentarnos en esa aventura llamada amor. Por eso a la
gente le interesa el sexo, porque con el sexo no te arriesgas. Es
algo pasajero, y no te implicas. El amor significa implicación,
compromiso; no es algo pasajero. En cuanto empieza a arraigar, puede
durar para siempre. Puede suponer un compromiso de por vida. El amor
requiere intimidad, y solo cuando intimáis se puede convertir el
otro en espejo. Cuando hay un encuentro sexual con una mujer o con
un hombre, no os encontráis; simplemente evitáis el alma de la otra
persona. Os limitáis a utulizar el cuerpo de esa persona y salís
corriendo, y la otra persona utiliza tu cuerpo y sale corriendo. No
llegáis a la intimidad necesaria para revelaros mutuamente vuestro
auténtico rostro.
El amor es el mayor koan del zen.
Resulta doloroso, pero no lo rehúyas. Si lo rehúyes, habrás rehuido
tu mayor oportunidad de crecer. Intérnate en el amor, súfrelo,
porque mediante el sufrimiento se alcanza el éxtasis. Sí, hay dolor,
pero del dolor nace el éxtasis. Sí, tendrás que morir como ego, pero
si puedes morir como ego, nacerás como Dios, como Buda. Y el amor te
dará a probar por primera vez el tao, el sufismo, el zen. El amor te
ofrecerá la primera prueba de que Dios existe, de que la vida no
carece de sentido.
Quienes dicen que la vida carece de sentido son quienes no han
conocido el amor. Lo único que quieren decir es que se han perdido
el amor en la vida.
Que haya dolor, que haya sufrimiento. Atraviesa la noche oscura y
llegarás a un maravilloso amanecer. Solo en el seno de la noche
oscura puede desarrollarse el sol; la mañana llega únicamente
atravesando la noche.
Yo lo enfoco todo hacia el amor. Yo solo enseño el amor, el amor y
nada más. Podéis olvidaros de Dios; no es sino una palabra vacía.
Podéis olvidaros de las oraciones porque no son sino rituales que
otros os imponen. El amor es una oración natural, que no impone
nadie. Nacemos con ella.
El amor es el verdadero Dios, no el Dios de los teólogos, sino el
Dios de Buda, de Jesucristo, de Mahoma, de los sufíes. El amor es un
tariqa, un método, para matarte como individuo y ayudarte a
trasnformarte en el infinito.
Desaparece como una gota de rocío y transfórmate en mar, pero
tendrás que traspasar la puerta del amor.
Y no cabe duda de que cuando empiezas a desaparecer como una gota de
rocío y has vivido mucho tiempo como una gota de rocío, te duele,
porque hasta entonces habías pensado: "Yo soy esto, y está
acabándose. Me estoy muriendo". No te estás muriendo; sólo
experimentas esa impresión. Te has identificado con la impresión,
pero la impresión sigue siendo eso, una impresión. Y únicamente
cuando desaparezca la impresión podrás ver quién eres, y esa
revelación te llevará a la cima del gozo, de la felicidad.
Osho- El Libro del Ego.
Págs. 189-194



LLama Gratis a cualquier PC del Mundo.
Llamadas a fijos y móviles desde 1 céntimo por minuto.
http://es.voice.yahoo.com


Mié, 18 de Abr, 2007 3:22 pm

soluna7772003@...
Enviar correo Enviar correo

Reenviar Mensaje #1861 de 3263 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

¿Por qué es tan doloroso el amor? El amor es doloroso porque crea el camino hacia la felicidad. El amor es doloroso porque transforma, porque es mutación....
beatriz bejarano
soluna7772003@...
Enviar correo
18 de Abr, 2007
3:23 pm

HUBO UN MOMENTO Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna. Pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar. Hubo un momento en...
beatriz bejarano
soluna7772003@...
Enviar correo
18 de Abr, 2007
3:39 pm

Nunca es tarde para comenzar con una nueva vida No importa en que momento de la vida te cansaste, lo que importa es que siempre es posible y necesario...
beatriz bejarano
soluna7772003@...
Enviar correo
18 de Abr, 2007
3:45 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Inc. Todos los derechos reservados.
Normativa de confidencialidad - Condiciones del servicio - Reglas - Ayuda